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سورة الليل |
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بسم الله الرحمن الرحيم
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Al-Lail
(La Noche)
Período de Mecca
Considerado
unánimemente como una de las primeras revelaciones casi con toda
probabilidad el noveno en el orden cronológicoeste sura toma su nombre de la
mención de la noche en su primer versículo.
En
el Nombre de Dios, el Más Misericordioso, el Dispensador de Gracia:
(1) ¡Considera la noche cuando cubre [la tierra] de oscuridad, (2) y el día cuando resplandece!
(3) ¡Considera la creación del varón y la hembra![1]
(4) En verdad, [Oh hombres,] vais tras metas opuestas![2]
(5) Así, a quien da [a los demás] y es consciente de Dios, (6) y cree en la verdad del supremo bien[3] --(7) a ése le haremos fácil el camino a la [suprema] facilidad.[4]
(8) Pero a quien es avaro y se cree autosuficiente,[5] y tacha de mentira el supremo bien (10) a ése le haremos fácil el camino a la adversidad: (11) ¿y de qué le servirá su riqueza cuando caiga [en su tumba]?[6]
(12) Ciertamente,
a Nosotros nos corresponde en verdad guiar[-os]; (13) y, ciertamente, Nuestro es
[el dominio sobre] la Otra Vida y también [sobre] esta primera [parte de
vuestra vida]:[7]
(14) os advierto, pues, del fuego crepitante (15) [un fuego] que nadie habrá de sufrir sino el más desdichado, (16) que desmiente la verdad y se aparta [de ella].
(17) Pues se mantendrá alejado de él quien sea realmente consciente de Dios, (18) aquel que gasta sus bienes [en los demás] con ánimo de purificarse (19) no en pago de favores recibidos,[8] (20) sino buscando únicamente la faz de su Sustentador, el Altísimo: (21) y ése, en verdad, quedará satisfecho.
[1]
Lit., Considera lo que ha creado [o crea] al varón y a la
hembra, e.d., los elementos responsables de la diferenciación
entre varón y hembra. Esto, junto con el simbolismo de la noche y el día,
oscuridad y luz, es una alusión similar a la de los diez primeros versículos
del sura anteriora la polaridad evidente en toda la naturaleza y, por
ende, a la dicotomía (mencionada en el versículo siguiente) que
caracteriza los objetivos y motivaciones del hombre.
[2]
E.d., tras metas buenas y malas (cf. la nota 6 a 91:8) sc., y por lo
tanto las consecuencias de vuestras acciones serán necesariamente
opuestas.
[3]
E.d., en valores morales que son independientes de la época y de las
circunstancias sociales y, por tanto, en la validez absoluta de lo que se
define como el imperativo moral.
[4]
Véase la nota 6 a 87:8.
[5]
Cf. 96:6-7.
[6]
O bien (como una afirmación): de nada le servirá su riqueza
cuando..., etc.
[7]
Esta afirmación pone de relieve el hecho de que la vida del hombre en este
mundo y en el más allá no son sino dos fases de una realidad continua.
[8]
Lit., no alguien que tiene un favor que devolver. En su sentido más
amplio, proyectado hacia el futuro, la frase implica también la expectativa
de una recompensa.