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سورة نوح |
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بسم الله الرحمن الرحيم
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Sura
71
Nuh
(Noé)
Período de Mecca
Dedicado
por entero a la predicación de Noé a sus paisanos extraviados, este sura
describe simbólicamente la lucha de todo creyente consciente contra el
materialismo ciego y la ausencia total de valores espirituales resultante de él.
La historia de Noé, propiamente dicha, se menciona en varios lugares del Qurán,
en particular en 11:25 ss.
En
el Nombre de Dios, el Más Misericordioso, el Dispensador de Gracia:
(1) Ciertamente, enviamos a Noé a su pueblo, [diciéndole:] ¡Advierte a tu pueblo antes de que le llegue un castigo doloroso!
(2) [Y Noé] dijo: ¡Oh pueblo mío! Soy sólo un advertidor claro para vosotros, [enviado para deciros] (3) que debéis adorar a Dios [solo] y ser conscientes de Él.
Y obedecedme, (4) para que Él os perdone parte de vuestros pecados, y os conceda una prórroga hasta un plazo conocido [sólo por Él]:[1] pero, ciertamente, cuando se cumpla el plazo fijado por Dios, no podrá ser retrasado --¡si lo supierais!
(5) [Y pasado un tiempo, Noé] dijo: ¡Oh Sustentador mío! Realmente, he llamado a mi pueblo noche y día, (6) pero mi llamamiento no ha hecho sino que se alejen cada vez más [de Ti].[2] (7) Y, ciertamente, cada vez que les llamaba para que les dieras Tu perdón, se llevaban los dedos a los oídos, se cubrían con sus vestiduras, se mostraban obstinados, y se volvían [aún más] altivos en su soberbia.
(8) Y en verdad, les llamé abiertamente; (9) y en verdad, les hablé públicamente, y también confidencialmente, en privado; (10) y dije:
¡Pedid perdón a vuestro Sustentador pues, realmente, Él es sumamente indulgente! (11) Derramará sobre vosotros bendiciones del cielo en abundancia,[3] (12) y os ayudará con bienes e hijos, y os dará jardines y os dará arroyos.[4]
(13) ¿Qué os pasa que no dais reverencia a Dios,[5] (14) cuando Él os ha creado [a cada uno] en fases sucesivas?[6]
(15) ¿No veis cómo Dios ha creado siete cielos en perfecta armonía entre sí,[7] (16) y ha puesto en ellos la luna como una luz [reflejada], y el sol como una lámpara [radiante]?[8]
(17) Y Dios os ha hecho brotar de la tierra con un crecimiento [gradual];[9] luego os hará retornar a ella [al morir]: (18) y [luego] os hará salir [de ella] con la resurrección.[10]
(19) Y Dios ha hecho la tierra anchurosa para vosotros, (20) para que la recorráis por caminos espaciosos,[11]
(21) [Y] Noé prosiguió: ¡Oh Sustentador mío! Ciertamente, se han opuesto a mí [continuamente], pues siguen a gente cuya riqueza e hijos no hacen sino aumentar su perdición,[12] (22) y que han inventado una enorme blasfemia [contra Ti], (23) pues dicen [a sus seguidores]: ¡No abandonéis jamás a vuestros dioses: no abandonéis a Wadd ni a Suwaá, ni tampoco a Iaguz ni a Iauq ni a Nasr![13]
(24) Y han extraviado con ello a muchos: ¡haz, pues, que esos malhechores se extravíen cada vez más lejos [de cuanto desean]![14]
(25) Y así, por causa de sus pecados, fueron ahogados [en el gran diluvio], y arrojados al fuego [del más allá];[15] y no encontraron quién les auxiliara contra Dios.
(26) Y Noé dijo: ¡Oh Sustentador mío! ¡No dejes sobre la tierra a uno sólo de esos que niegan la verdad: (27) pues, ciertamente, si les dejas, [intentarán por todos los medios] extraviar a los que Te adoran, y no engendrarán sino maldad y terca ingratitud.[16]
(28) ¡Oh Sustentador mío! ¡Perdónanos, a mí y a mis padres, y a todo aquel que entre en mi casa como creyente, y a todos los creyentes y las creyentes [de la posteridad]; y haz que los malhechores no encuentren sino destrucción![17]
[1]
O sea, hasta el fin de sus vidas lo que implica que aunque les sean
perdonados todos aquellos pecados cometidos antes
de su conversión, en adelante y hasta su muerte serán considerados
plenamente responsables de su conducta conforme a su nueva fe. Cf. 4:18
no será aceptado el arrepentimiento de aquellos que hacen el mal
hasta que, viendo próxima su muerte, dicen: En verdad, ahora me
arrepiento.
[2]
Lit., no les ha incrementado en nada sino en huida.
[3]
Lit., enviará el cielo sobre vosotros con abundancia (véase también
la nota 76 a 11:52).
[4]
Estas dos últimas bendiciones son una alusión al estado de felicidad en el
más allá, simbolizado en el Qurán por jardines por los que corren
arroyos.
[5]
E.d., que os negáis a creer en
Él (Samajshari). Algunas autoridades (p.e., Yauhari) dan a esta frase el
sentido de que no teméis la
majestad de Dios, lo cual implica también una falta de fe en Él.
[6]
E.d., mediante un proceso de evolución gradual en el vientre de la madre,
desde una gota de esperma y una célula embrionaria fertilizada (el óvulo
femenino) hasta que el embrión se convierte en un nuevo ser humano
independiente (cf. 22:5): todo lo cual apunta a la existencia de un plan y
un propósito y, por consiguiente, a la existencia de un Creador consciente.
[7]
Cf. 67:3 y la nota 2 correspondiente.
[8]
Véase 10:5, en donde se describe al sol como una [fuente de] luz
radiante (diya) y a la luna como luz [reflejada] (nur); estas dos interpolaciones se explican en la nota 10 a 10:5.
[9]
Esta frase tiene un sentido doble. En primer lugar, alude a la evolución
individual del cuerpo humano a partir de las mismas sustancias orgánicas
e inorgánicaspresentes en la superficie de la tierra y en su interior:
en tal sentido, amplía la alusión, en el versículo 14 anterior, a la
creación del individuo humano en fases sucesivas. En segundo lugar,
alude a la evolución de la especie humana que, partiendo de los organismos vivos más
primitivos en la tierra, ha ascendido gradualmente, en fases de desarrollo
cada vez más elevadas, hasta alcanzar finalmente la complejidad de cuerpo,
mente y alma que encontramos en el ser humano.
[10]
Lit., con una extracción [final].
[11]
E.d., os ha dado toda clase de facilidades para que disfrutéis de una
buena vida en la tierra con la consiguiente implicación: ¿No
vais, pues, a reconocerle y a mostraros agradecidos con Él?
[12]
Lit., y han seguido a uno cuya riqueza e hijos no le añaden sino perdición:
e.d., gente cuya idiosincrasia y poder sólo acentúan su soberbia y
arrogancia, y les arrastran a su ruina espiritual. Además de esto, hallamos
aquí una alusión al hecho de que una dedicación exclusiva
a la prosperidad material necesariamente destruye, a la larga, todos los
valores morales y, por consiguiente, la estructura esencial de la sociedad.
[13]
Como sabemos por fuentes antiguas, estos cinco dioses estaban entre los
muchos que eran adorados también por los árabes antes de la llegada del
Islam (véase el breve, pero inestimable, trabajo de Hisham ibn Muhámmad
al-Kalbi, Kitab al-Asnam, ed. Ahmed Saki, Cairo 1914). Su
culto fue probablemente introducido en Arabia desde Siria y Babilonia, donde
parece haber existido en la más remota antigüedad.
[14]
Lit., no acrecientes a los malhechores sino en extravío, e.d., impidiéndoles
conseguir sus objetivos mundanales (Rasi).
[15]
Lit., fueron introducidos en el fuego el verbo en pasado indica la inevitabilidad
del castigo que les espera (Samajshari).
[16]
Lit., sino a malvados (fáyir),
tercamente desagradecidos (kaffar):
dado, sin embargo, que nadie y menos aún un profetapuede suponer con
justificación que la descendencia de los malhechores vaya a ser
necesariamente malvada, resulta obvio que los términos fáyir
y kaffar se emplean aquí metonímicamente, denotando cualidades o
actitudes, no personas.
[17]
Lit., no acrecientes a los malhechores sino en destrucción e.d.,
destrucción de sus objetivos y, por tanto, del mal en sí.