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سورة الملك |
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بسم الله الرحمن الرحيم
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Al-Mulk
(La Soberanía)
Período de Mecca
La
idea fundamental
que domina este sura es la incapacidad del hombre para abarcar los misterios del
universo con su conocimiento terrenal y, en consecuencia, su dependencia total
de la guía que le llega a través de la revelación divina.
Aunque
sea comúnmente conocido por la palabra clave al-mulk (la soberanía), extraída de su primer versículo,
este sura era designado a veces por los Compañeros como El Que Preserva (Al-Waqiya)
o El Que Salva (Al-Munyiia),
porque salva y preserva del sufrimiento en la Otra Vida a quien toma en serio
sus lecciones (Samajshari).
En
el Nombre de Dios, el Más Misericordioso, el Dispensador de Gracia:
(1) Bendito Aquel en cuya mano está toda la soberanía, pues sólo Él tiene poder para disponer cualquier cosa: (2) Aquel que ha creado la muerte y la vida,[1] para probaros [y así poner de manifiesto] quién observa la mejor conducta, y [haceros ver que] Él solo es todopoderoso, realmente indulgente.
(3) [Bendito] Aquel que ha creado siete cielos en perfecta armonía entre sí:[2] no hallarás el menor fallo en la creación del Más Misericordioso. Mira de nuevo: ¿puedes ver alguna fisura?
(4) Si, mira de nuevo, una y otra vez: [y cada vez] tu vista volverá a ti, deslumbrada y realmente vencida....[3]
(5) Y, en verdad, hemos adornado el cielo más próximo a la tierra con luceros,[4] y los hemos hecho objeto de conjeturas para los [hombres] malvados:[5] y para ellos hemos preparado el castigo de las llamas abrasadoras (6) pues, a quienes se empeñan en blasfemar [de esa forma] contra su Sustentador les aguarda el castigo del infierno:[6] ¡qué horrible destino!
(7) Cuando sean arrojados en ese [infierno], oirán su fragor mientras hierve, (8) a punto de estallar de furia; [y] cada vez que un grupo [de esos pecadores] es arrojado en él, sus guardianes les preguntan: ¿No vino a vosotros ningún advertidor?
(9) Responderán: Si, en verdad; vino a nosotros un advertidor pero le tachamos de mentiroso y dijimos: ¡Dios nunca ha hecho descender nada [como revelación]! ¡Ciertamente, vosotros [que os decís advertidores] no sois sino víctimas de un gran engaño![7]
(10) Y añadirán: ¡Si hubiéramos escuchado [esas advertencias], o hubiéramos [al menos] hecho uso de la razón, no estaríamos [ahora] entre los que están destinados a las llamas abrasadoras![8]
(11) Entonces reconocerán sus pecados: pero todo bien estará [ya] fuera del alcance de los que están destinados a las llamas abrasadoras.
(12) [En cambio,] ciertamente, para los que temen a su Sustentador aun estando Él fuera del alcance de su percepción,[9] habrá perdón y una gran recompensa.
(13) Y [sabed, Oh hombres, que] tanto si ocultáis vuestras creencias[10] como si las declaráis públicamente, Él tiene en verdad pleno conocimiento de lo que hay en [vuestros] corazones.[11]
(14) ¿Cómo es posible que Aquel que ha creado [todo] no sepa [todo]?[12]
¡Si, sólo Él es inescrutable [en Su sabiduría], consciente de todo![13]
(15) Él es quien os ha hecho la tierra fácil de habitar:[14] viajad, pues, por todas sus regiones, y comed del sustento que Él os da: pero [tened siempre presente que] seréis resucitados para [comparecer ante] Él.
(16) ¿Podéis sentiros jamás seguros de que Aquel que está en el cielo[15] no haga que os trague la tierra cuando, de repente, comienza a temblar?
(17) ¿O podéis sentiros jamás seguros de que Aquel que está en el cielo no envíe contra vosotros una tormenta devastadora,[16] y entonces sabríais qué [real] era Mi advertencia?
(18) Y, en verdad, [muchos de] los que vivieron con anterioridad[17] tacharon de mentira [Mis advertencias]: ¡y qué terrible fue Mi reprobación [de ellos]!
(19) ¿No han visto a las aves [volando] por encima de ellos, extendiendo y replegando sus alas? Nadie sino el Más Misericordioso las mantiene en vuelo: realmente, Él ve todas las cosas.
¿Y quien hay, aparte del Más Misericordioso, que pueda ser un escudo[18] para vosotros, y pueda auxiliaros [en el peligro]?
¡Quienes niegan esta verdad están sumidos en un autoengaño!
(21) ¿O quién hay que pueda daros el sustento si Él [os] suspende Su provisión?
¡Pero, aun así, [los que se empeñan en negar la verdad] persisten tercamente en su desdén [por los mensajes de Dios] y en su ciega huida [de Él]!
(22) ¿Está, acaso, quien marcha con el rostro pegado al suelo[19] mejor dirigido que quien marcha erguido por un camino recto?
(23) Di: Él es quien os ha creado [a todos], y os ha dotado de oído, de vista y de mentes:[20] [sin embargo,] ¡qué raras veces sois agradecidos!
(24) Di: Él es quien ha hecho que os multipliquéis en la tierra; y ante Él seréis congregados.
(25) Pero [tan sólo] preguntan: ¿Cuándo se cumplirá esa promesa? ¡[Responded a esto, Oh vosotros que creéis en ella,] si sois veraces!
(26) Di [Oh Profeta]: El conocimiento de eso pertenece sólo a Dios; y yo soy solamente un advertidor claro.
(27) Pero al final, cuando vean inminente ese [cumplimiento], los rostros de aquellos que se empeñaron en negar la verdad quedarán consternados; y se les dirá: ¡Esto es lo que [con tanta burla] reclamabais!
(28) Di [Oh Profeta]: ¿Qué os parece? Si Dios me hace perecer a mí y a los que me siguen, o nos favorece con Su gracia[21] --¿hay alguien que pueda proteger a los que [como vosotros] niegan la verdad de un castigo doloroso [en la Otra Vida]?
(29) Di: Él es el Más Misericordioso: en Él creemos y en Él hemos puesto nuestra confianza; y en su momento habréis de saber quién de nosotros estaba claramente extraviado.
(30) Di [a esos que niegan la verdad]: ¿Qué os parece? Si toda vuestra agua desapareciera de repente bajo la tierra, ¿quién [sino Dios] podría proveeros de agua de [nuevos] manantiales puros?[22]
[1]
Dado que lo que aquí se denomina muerte se dice que ha sido creado,
no puede coincidir con la no existencia, sino que debe tener
evidentemente una realidad positiva propia. A mi parecer, denota en primer
lugar el estado de existencia inanimada que precede al brote de la vida en
plantas y seres animados; y, en segundo lugar, el estado de transición
entre la vida que conocemos en este mundo y la condición de la existencia
inimaginable para nosotrosa la que el Qurán se refiere como el
más allá o la Otra Vida (al-ájira).
[2]
O también: que se corresponden [unos con otros], que es el
significado primario de tibaq
(sing. tabaq). Acerca del significado de los siete cielos, véase
sura 2, nota 20.
[3]
Sc., en su intento por abarcar los misterios del universo.
[4]
Lit., lámparas e.d., las estrellas: cf. 37:6, hemos adornado el
cielo más próximo a la tierra con la belleza de las estrellas.
[5]
Acerca del significado más amplio de shaiatín
un término que en este contexto apunta específicamente a los
demonios entre los seres humanos, o sea, a los astrólogos (Baidawi)véase
sura 15, nota 16. En cuanto al término raym
(pl. ruyum), que denota literalmente arrojar [algo] como una piedra
e.d., al azarse emplea a menudo metafóricamente en sentido de
hablar conjeturando o hacer conjeturas [sobre algo] (Yauhari,
Raguib que relaciona, específicamente, esta metáfora con el versículo
que nos ocupa--, Lisán al-Aarab, Qamús,
Tach al-Aarús, etc.) cf. también 37:6-10.
[6]
E.d., por pretender un conocimiento del futuro conocimiento que pertenece
exclusivamente a Dios. Esto enlaza con el aserto en el versículo 4 de que
el hombre nunca podrá desentrañar realmente los misterios del espacio cósmico
(los cielos), lo que implica a su vez que no debería intentar
predecir los acontecimientos en la tierra basándose en la posición de los
cuerpos celestes y sus aspectos. Dado que sólo Dios conoce lo que está
fuera del alcance de la percepción de las criaturas (al-gaib),
todo intento de esa naturaleza es una blasfemia (kufr).
[7]
Lit., No estáis sino en un gran error (dalal)
negando con ello la realidad de la revelación divina en sí.
[8]
El raciocinio, usado adecuadamente, debe conducir al hombre a un
reconocimiento de la existencia de Dios y, por ende, del hecho de que un
plan preciso subyace en toda Su creación. Un correlato lógico de ese
reconocimiento es la comprensión de que ciertos aspectos del plan divino
que inciden sobre la vida humana en particular, la distinción entre el
bien y el malestán siendo expuestos continuamente al hombre por medio de
la revelación que Dios concede a Sus emisarios elegidos, los profetas. Este
pacto con Dios, innato en el hombre (mencionado en 2:27 y explicado en
la nota 19 correspondiente), no puede ser violado sino a costa de su futuro
espiritual, y con la consecuencia inevitable del sufrimiento en la Otra
Vida.
[9]
Acerca de esta traducción de la expresión bi
l-gaib, véase sura 2, nota 3.
[10]
Si bien el significado primario del sustantivo qaul
es un dicho o expresión oral, se emplea a menudo figuradamente
en sentido de declaración, e.d., de una creencia, opinión, enseñanza,
doctrina, etc. En este contexto evidentemente se refiere en general a las
creencias del hombre, ya sean afirmativas o negativas: de ahí la forma
plural en mi traducción de este término.
[11]
E.d., Él sabe por qué una
persona cree en Él y otra se niega a hacerlo; tiene en cuenta, por tanto,
las motivaciones más íntimas del hombre, sus capacidades e incapacidades.
[12]
Lit., ¿Acaso no sabe, Aquel que ha creado?
[13]
Véase sura 6, nota 89.
[14]
Lit., quien ha hecho la tierra sumisa (dalulan)
a vosotros: e.d., manejable a la inteligencia con la que Dios ha dotado
al hombre.
[15]
Esta expresión es, por supuesto, puramente metafórica, ya que Dios es
infinito tanto en el espacio como en el tiempo. Su uso aquí quiere destacar
evidentemente la inescrutable cualidad de Su existencia y poder, que
penetra, y se revela, en cada aspecto de Su creatividad cósmica,
simbolizada por el término cielo.
[16]
Lit., una tormenta de arena que levante piedras.
[17]
Lit., antes de ellos (min
qablihim). Este pronombre personal se refiere como todo el pasaje que
comienza con el versículo 13a gentes de todas
las épocas, a quienes se recuerda aquí lo ocurrido a los que antiguamente
negaron la verdad; de ahí mi traducción de min
qablihim por con anterioridad.
[18]
Lit., un ejército.
[19]
Lit., boca abajo sobre su rostro e.d., viendo sólo lo que está
justo debajo de sus pies, sin darse cuenta de adónde le lleva su camino:
una metáfora de la cerrazón espiritual que impide a una persona ocuparse
de nada excepto sus intereses mundanos más inmediatos, y le hace semejante
a un gusano que marcha con el rostro pegado al suelo.
[20]
Lit., corazones e.d., de la facultad del sentimiento y también del
pensamiento racional.
[21]
E.d., Si conseguimos que se extienda el mensaje de Dios o no, vosotros
los incrédulos ¿qué tenéis que ganar?
[22]
Además de ser un nuevo recordatorio del poder providencial de Dios (que
retoma el argumento indicado en los versículos 19-21), este versículo
tiene también una significación parabólica. Así como el agua es un
elemento indispensable para toda la vida orgánica, así también el flujo
constante de conciencia moral es un requisito indispensable para la vida y
la estabilidad espirituales: ¿y quién sino Dios podría hacer que el
hombre recuperase esa conciencia una vez que todos los estímulos éticos
anteriores se hayan extinguido y hayan desaparecido bajo la tierra?