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سورة التحريم |
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بسم الله الرحمن الرحيم
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Sura
66
At-Tahrim
(La Prohibición)
Período de Medina
Este
sura,
revelado en la segunda parte del período de Medina probablemente en el año
7 heg.ha sido designado ocasionalmente como El Sura del Profeta (Samajshari)
porque su primera parte se ocupa de ciertos aspectos de su vida personal y
familiar.
En
el Nombre de Dios, el Más Misericordioso, el Dispensador de Gracia:
(1) ¡Oh Profeta! ¿Por qué, para complacer a [alguna de] tus esposas, [te] prohibes algo que Dios ha hecho lícito para ti?[1]
Pero Dios es indulgente, dispensador de gracia: (2) Dios os ha ordenado ya [Oh creyentes] la anulación y expiación de [aquellos] juramentos vuestros [contrarios a la rectitud]:[2] pues, Dios es vuestro Señor Supremo, y sólo Él es omnisciente, realmente sabio.
(3) Y, he ahí,[3] que el Profeta confió un secreto a una de sus esposas; y cuando ella lo divulgó, y Dios le hubo informado de ello, él lo dio a conocer [a otros] en parte y omitió parte.[4] Y tan pronto como se lo hizo saber a ella, ésta preguntó: ¿Quién te lo ha dicho?[5] [a lo cual] respondió él: Me lo ha dicho el Omnisciente, el Consciente de todo.
(4) ¡Deberíais volveros ambas a Dios en arrepentimiento, ya que vuestros corazones se han desviado [de la rectitud]![6] Y si os apoyáis mutuamente en contra de él, [que es el emisario de Dios, sabed que] Dios es su Protector, y [que] por tanto,[7] Gabriel y los justos entre los creyentes, y todos los [demás] ángeles acudirán en su ayuda.
(5) [¡Oh esposas del Profeta!] Si él os divorciara [a algunas de vosotras], puede que Dios le dé, a cambio, esposas mejores que vosotras mujeres sometidas a Dios, que realmente creen, que obedecen fielmente Su voluntad, se vuelven en arrepentimiento [a Él, cuando han pecado], Le adoran [sólo a Él], y perseveran [en buscar Su complacencia][8] que hayan estado casadas, o bien sean vírgenes.[9]
(6) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Guardaos vosotros y a aquellos próximos a vosotros[10] de ese fuego [del más allá] cuyo combustible son los seres humanos y las piedras:[11] [velando] sobre él hay poderes angélicos, duros [y] severos,[12] que no desobedecen a Dios en lo que les ordena, sino que ejecutan [siempre] lo que se les ordena hacer.[13]
(7) [Así pues,] Oh vosotros que estáis empeñados en negar la verdad, no deis excusas [vanas] hoy:[14] [en la Otra Vida] seréis recompensados únicamente por lo que hicisteis [en este mundo].
(8) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Volveos a Dios con arrepentimiento sincero:[15] puede que vuestro Sustentador borre vuestras malas acciones, y os haga entrar en jardines por los que corren arroyos, el Día en el que Dios no avergonzará al Profeta ni a los que comparten su fe:[16] su luz se extenderá delante de ellos, y a su derecha;[17] [y] suplicarán: ¡Oh Sustentador nuestro! ¡Completa nuestra luz, y perdona nuestros pecados: ciertamente, Tú tienes poder para disponer cualquier cosa!
(9) ¡Oh profeta! Combate duramente a los que niegan la verdad y a los hipócritas, y sé inflexible con ellos.[18] Y [si no se arrepienten,] tendrán por morada el infierno --¡qué horrible destino!
(10) Dios plantea una parábola a esos que se empeñan en negar la verdad en [las historias de] la mujer de Noé y la mujer de Lot: estaban casadas con dos de Nuestros siervos justos, y ambas traicionaron a sus maridos;[19] y ninguno de los dos podrá conseguir nada de Dios para esas dos mujeres cuando se diga [en el Día del Juicio]: ¡Entrad ambas en el fuego con todos los [demás pecadores] que entran en él![20]
(11) Y Dios plantea una parábola a los que han llegado a creer en [la historia de] la mujer de Faraón,[21] cuando imploró: ¡Oh Sustentador mío! ¡Construye para mí una casa en el jardín [que está] junto a Ti, y ponme a salvo de Faraón y de sus obras, y ponme a salvo de la gente malhechora!
(12) Y [hemos planteado además otra parábola de la conciencia de Dios en la historia de] María, hija de Imrán,[22] que guardó su castidad, y luego insuflamos [algo] de Nuestro espíritu en eso [que había en su vientre],[23] y que confirmó la verdad de las palabras de su Sustentador y [con ello,] Sus revelaciones[24] --y fue de las realmente devotas.
[1]
Existen varios testimonios, esencialmente dispares y por ello, en su
conjunto, no muy fidedignosacerca de la razón precisa, o razones, de por
qué, en un momento durante la segunda mitad del período de Medina, el
Profeta declaró solemnemente que durante un mes no mantendría relaciones
con ninguna de sus esposas. No obstante, aunque la razón de esto no pueda
determinarse con exactitud, está suficientemente claro por los ahadiz
susodichos que esta renuncia impulsiva y temporal a la vida conyugal fue
provocada por un episodio de celos protagonizado por algunas de las esposas
del Profeta. En cualquier caso, el propósito de la alusión coránica a
este incidente no es biográfico, sino, más bien, el de ofrecer una lección
moral aplicable a todas las situaciones humanas, a saber: la inadmisibilidad
de considerar prohibido (haram)
algo que Dios ha hecho lícito (halal),
aunque sea por un deseo de complacer a otras personas. Aparte de esto, sirve
como ilustración del hecho resaltado a menudo en el Quránde que
el Profeta fue sólo un ser humano, y por lo tanto sujeto a las emociones
humanas y aun a cometer algún error aislado (que, sin embargo, en su caso
le era señalado siempre, y rectificado, por medio de la revelación
divina).
[2]
Véase 2:224 y la nota 212 correspondiente, que muestra como en ciertos
casos un juramento debe ser roto y
luego expiado: de ahí la frase, Dios os ha ordenado la anulación y
expiación (ya que el término tahil·la
expresa ambos conceptos).
[3]
Véase sura 2, nota 21.
[4]
Lit., se apartó de [o evitó] algo de ello. No existe ninguna
Tradición fidedigna que informe del asunto de esa confidencia. Algunos de
los primeros comentaristas la relacionan con la velada predicción del
Profeta de que Abu Bakr y Umar ibn al Jattab habrían de sucederle en la
jefatura de la comunidad musulmana; se dice que fue Hafsa, la hija de Umar,
la que recibió la confidencia, y Aisha, la hija de Abu Bakr, a quien se
la reveló (Bagawi, transmitido de Ibn Abbás y Al-Kalbi; también
Samajshari). Si esta interpretación fuera correcta, explicaría por qué el
Profeta lo dio a conocer [a otros] en parte y omitió parte: pues, una
vez divulgada esta predicción confidencial, no vio sentido en ocultársela
ya a la comunidad; sus alusiones a ella fueron, no obstante, deliberadamente
vagas quizá para no dar a la sucesión de Abu Bakr y Umar la apariencia
de una confirmación profética, y dejarla más bien a la libre elección
de la comunidad, de acuerdo con el principio coránico amruhum shura bainahum (véase 42:38).
[5]
E.d., que fue ella quien había revelado la confidencia del Profeta.
[6]
Refiriéndose a Hafsa, que traicionó la confianza del Profeta, y a Aisha,
que por escucharla contribuyó a esta traición (véase la nota 4 más
arriba).
[7]
Lit., después de eso, e.d., puesto que Dios le protege.
[8]
Acerca de esta traducción del término saihat,
véase la nota 147 a 9:112, en donde aparece este mismo término en su forma
masculina, pero referido a hombres y mujeres.
[9]
E.d., como en el caso de las esposas del Profeta, una de las cuales (Aisha)
era virgen cuando se casó con él, otra (Sainab bint Yahsh) había estado
divorciada, y las demás eran viudas. Esta alusión, el hecho de que el
Profeta no divorciara a ninguna de
sus esposas, y la formulación puramente hipotética de este pasaje,
demuestran que su propósito es servir de advertencia indirecta a las
esposas del Profeta, las cuales, a pesar de sus errores ocasionales
inevitables en todo ser humanociertamente poseían las virtudes
antedichas. En un plano más general, parece una advertencia a todos los creyentes, hombres y mujeres por igual: y esto explica el
siguiente cambio en el discurso.
[10]
Lit., vuestras familias o vuestra gente; sin embargo, el término
ahl denota también a gentes con
las que uno comparte raza, religión, ocupación, etc., así como
personas a vuestro cargo, en el sentido más amplio de esta expresión
(Yauhari, Raguib; también el Mugni).
[11]
Véase sura 2, nota 16.
[12]
Véase 74:27 ss. y las notas correspondientes, en particular las notas 15 y
16, en las que he intentado elucidar el significado alegórico de este
pasaje.
[13]
E.d., estos poderes angélicos están sujetos a la ley divina de causa y
efecto que rige la esfera de lo espiritual en igual medida que el mundo
material.
[14]
E.d., no intentéis racionalizar vuestro rechazo deliberado de la
verdad el elemento de intencionalidad está implícito en la frase en
pasado al·ladina kafarú (véase la nota 6 a 2:6).
[15]
Sc., ya que ningún ser humano, por muy imbuido que esté de fe, puede
mantenerse libre de errores y de tentaciones.
[16]
Esto implica que no sólo no avergonzará al Profeta ni a sus
seguidores sino que, al contrario, los enaltecerá:
un giro idiomático similar a decir te haré saber algo que no te va a
perjudicar e.d., algo que te será
de provecho.
[17]
Cf. 57:12 y la nota 12 correspondiente.
[18]
Véase la nota 101 a 9:73, idéntico al presente versículo.
[19]
Lit., les traicionaron, e.d., a sus respectivos maridos. La historia
de la mujer de Lot y de su traición espiritual a su marido se menciona en
varios puntos del Qurán; véase, en particular, la nota 66 a 7:83 y la
nota 113 a 11:81. En cuanto a la mujer de Noé, esta es la única referencia
explícita a que hubiera traicionado a su marido, aunque podría ser que la
descripción de aquellos contra los que ha sido dictada ya [Nuestra]
sentencia, en 11:40, se refiera a ella tanto como a su hijo (cuya
historia aparece en 11:42-47).
[20]
De la parábola (mazal) de
estas dos mujeres se deduce, en primer lugar, que ni siquiera la relación más
íntima con una persona realmente virtuosa aunque sea un profetapuede
librar a un pecador impenitente de las consecuencias de su pecado; y, en
segundo lugar, que un verdadero creyente debe cortar cualquier tipo de
relación con los que se empeñan en negar la verdad, aunque se trate
de las personas más queridas y próximas a él (cf. 11:46).
[21]
Cf. 28:8-9.
[22]
E.d., descendiente de la Casa de
Imrán (cf. el último tercio de la nota 22 a 3:33).
[23]
E.d., en el ser en gestación (Rasi, que explica así el pronombre en fihi). Para una aclaración de la frase alegórica, insuflamos en
ello [algo] de Nuestro espíritu, objeto de frecuentes malentendidos, véase
la nota 87 a 21:91.
[24]
Acerca del significado de las palabras (kalimat)
de Dios, véase la nota 28 a 3:39.