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سورة الطلاق |
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بسم الله الرحمن الرحيم
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At-Talaq
(El
Divorcio)
Período de Medina
Todo
este sura (revelado hacia la mitad del período de Medina) está dedicado a un
aspecto concreto del divorcio, a saber: las ordenanzas relativas al período de
espera que deben dejar transcurrir las mujeres divorciadas antes de que su
matrimonio quede finalmente disuelto y puedan volver a casarse amplía, por
tanto, y elucida los versículos 228-233 de Al-Báqara.
En
el Nombre de Dios, el Más Misericordioso, el Dispensador de Gracia:
(1) ¡Oh profeta! Cuando divorciéis[1] a las mujeres, hacedlo con vistas al período de espera señalado para ellas,[2] y calculad [bien] el período, y sed conscientes de Dios, vuestro Sustentador.
No las expulséis de sus casas;[3] y tampoco deberán [verse obligadas a] marcharse[4] salvo que sean culpables de una indecencia manifiesta.[5]
Estos son los límites fijados por Dios y quien transgrede los límites fijados por Dios peca en verdad contra sí mismo: [pues, Oh hombre,] sin saberlo tú, puede que después de esa [primera ruptura] Dios haga surgir algo nuevo.[6]
(2) Luego, cuando lleguen al final de su período de espera, o bien las retenéis en forma honorable o las dejáis ir en forma honorable. Y que dos personas justas de vuestra comunidad[7] sean testigos [de lo que habéis decidido]; y dad fiel testimonio ante Dios:[8] a esto se exhorta a todo aquel que cree en Dios y en el Último Día.
Y a quien es consciente de Dios, Él le da [siempre] una salida [de la desdicha], (3) y le provee de una forma insospechada;[9] y para aquel que pone su confianza en Dios, Él [solo] le basta.
Realmente, Dios consigue siempre Su propósito: [y,] en verdad, Dios ha asignado a cada cosa su [plazo y su] medida.
(4) En cuanto a aquellas de vuestras mujeres que han pasado la edad de la menstruación, y aquellas que no la tienen,[10] su período de espera si tenéis duda [al respecto]será de tres meses [lunares]; y para las que estén embarazadas, el fin de su período de espera llegará cuando queden libres de su carga.
Y a quien es consciente de Dios, Él le facilita la obediencia a Su mandamiento:[11] (5) [pues] todo esto es mandamiento de Dios, que Él ha hecho descender para vosotros. Y a quien es consciente de Dios, Él le perdonará sus malas acciones, y le concederá una magnífica recompensa.
(6) [Así pues,] dejad que las mujeres [en período de espera] vivan donde vosotros vivís,[12] conforme a vuestros medios; y no las importunéis con ánimo de molestarlas. Y si están embarazadas, gastad en su manutención hasta que queden libres de su carga; y si amamantan a vuestra descendencia [una vez confirmado el divorcio], dadles su [justa] retribución; y deliberad juntos en forma honorable [sobre el futuro del niño]. Y si ambos veis difícil [que la madre amamante al niño],[13] haced que otra mujer lo amamante por cuenta de aquel [que lo engendró].[14]
(7) ¡Que aquel con abundantes medios gaste conforme a su abundancia;[15] y aquel cuyos medios de subsistencia sean parcos gaste conforme a lo que Dios le ha dado! Dios no exige a nadie más de lo que le ha dado [y quizá,] tras la dificultad, Dios dará facilidad.
(8) ¡Y cuántas comunidades se apartaron con desdén del mandato de su Sustentador y de Sus enviados![16] y entonces les ajustamos cuentas con un ajuste severo, y les castigamos con un castigo inefable: (9) y saborearon así el mal fruto de su conducta:[17] pues, [en este mundo,] la consecuencia de su conducta fue la perdición, (10) [pero] Dios les ha preparado un castigo [aún más] severo [en la Otra Vida].
¡Sed, pues, conscientes de Dios, Oh vosotros dotados de perspicacia [vosotros] que habéis llegado a creer!
Dios ha hecho en verdad descender un recordatorio para vosotros: (11) [ha suscitado] un enviado que os transmite los claros mensajes de Dios, para que Él saque de las tinieblas a la luz a los que han llegado a creer y hacen buenas obras.
Y a quien crea en Dios y obre con rectitud, Él le hará entrar en jardines por los que corren arroyos, en donde morará más allá del cómputo del tiempo: ¡en verdad, Dios le habrá concedido una excelente provisión!
(12) Dios es quien ha creado siete cielos,[18] y otras tantas tierras. A través de todos ellos desciende, incesante, Su voluntad [creadora],[19] para que sepáis que, ciertamente, sólo Dios tiene poder para disponer cualquier cosa, y que en verdad Dios abarca todo con Su conocimiento.
[1]
El uso del plural indica que esto va dirigido a toda la comunidad.
[2]
Véase 2:228 y las notas correspondientes, en especial la nota 215. La
mayoría de los grandes juristas son de la opinión de que las tres
declaraciones de divorcio requeridas para que este sea definitivo e
irrevocable (cf. el primer párrafo de 2:229), deben hacerse por separado,
e.d., distribuidas a lo largo de los tres meses del período de espera, para
así dar ocasión al marido a reconsiderar su intención, y evitar un acto
precipitado del que luego se arrepienta. Esta estipulación concuerda con el
dicho bien autentificado del Profeta: Ante Dios, la más odiosa de las
cosas permitidas (abgad al-halali)
es el divorcio (Abu Daud, transmitido de Abd Allah ibn Umar). En otras
palabras, el divorcio es algo apenas permisible, y al que no debe recurrirse
salvo que sea absolutamente claro que nada puede hacerse ya para salvar el
matrimonio.
[3]
E.d., durante el período de espera. Como se indica en el versículo 6 más
abajo, durante ese período el marido es responsable de la manutención de
la esposa de la que se divorcia, conforme al nivel de vida que mantenían
durante su vida matrimonial.
[4]
P.e., al negarse sus maridos a darles su manutención. (Esta orden
particular no implica la prohibición de que una mujer divorciada abandone su
casa por voluntad propia).
[5]
Dando a entender que en ese caso puede
ser expulsada del hogar conyugal. Acerca del término fahisha
(indecencia), véase sura 4, nota 14.
[6]
Según Ibn Abbás (citado por Rasi) y algunas otras autoridades (véase Ibn
Kazir), esto es una alusión a la posibilidad de una reconciliación y la
consiguiente reanudación de las relaciones matrimoniales antes de que el
divorcio sea definitivo (véase sura 2, segunda parte del versículo 228 y
primer párrafo del 229).
[7]
Lit., de vosotros: e.d., personas que estén suficientes informadas de
las circunstancias del caso.
[8]
Sc., de que la decisión no ha sido tomada frívolamente.
[9]
Lit., de donde no lo espera. Debe mencionarse que el pronombre
relativo man (quien o
todo aquel que) si bien requiere, gramáticamente, el uso del
masculino en los verbos asociados con élse refiere a personas de ambos sexos, como lo demuestran muchos pasajes en el Qurán:
por consiguiente, también este pasaje, incluida la frase siguiente, debe
entenderse como referido por igual a las mujeres y a los hombres
involucrados; y lo mismo puede decirse de los versículos 5 y 11 más abajo.
[10]
E.d., por la razón fisiológica que sea.
[11]
Lit., Él le asigna, por mandato Suyo, facilidad e.d., la facilita
su situación: lo que implica que la consciencia de Dios hace fácil al
creyente la aceptación complacida de lo que Dios decrete para él.
[12]
E.d., en sentido figurado: dejad que compartan plenamente vuestro nivel
de vida.
[13]
P.e., por razones de salud, o porque quiera volver a casarse, etc.
[14]
E.d., a expensas del padre: véase 2:233 y las notas 219 y 220
correspondientes.
[15]
Lit., de su abundancia.
[16]
Esto enlaza con, y resalta, el hecho de que todas las ordenanzas anteriores
son mandamientos divinos.
[17]
Véase la nota 4 a 64:5.
[18]
Véase sura 2, nota 20.
[19]
Lit., la orden. La forma verbal iatanassalu
implica reiteración y continuidad; y en combinación con el sustantivo al-amr
refleja la idea de la incesante actividad creadora de Dios.