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سورة المجادلة |
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بسم الله الرحمن الرحيم
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Al-Muyádala
(La Que Argumenta)
Período de Medina
Comenzando
con una alusión a las injusticias de que era objeto la mujer en tiempos pre-islámicos,
seguida de una reductio ad absurdum
divina y, por consiguiente, una prohibicióndel método de divorcio pagano
conocido como dihar (véase la nota 1
más abajo, y también una explicación más detallada en la nota 3 a 33:4), el
sura se adentra en cuestiones de fe y de ausencia de ella, así como de sus
repercusiones en la vida social del hombre, en el problema de la hipocresía, y
termina con una discusión de la actitud que los creyentes deberían adoptar
hacia los no creyentes.
La
fecha de revelación puede situarse a comienzos del año 5 heg. o, posiblemente,
a finales del 4 heg. El título más común de este sura se basa en la mención
de la que argumenta en el primer versículo.
En
el Nombre de Dios, el Más Misericordioso, el Dispensador de Gracia:
(1) Dios ha oído en verdad las palabras de la que argumenta contigo a propósito de su marido, y se queja ante Dios.[1]
Y Dios oye lo que ambos decís:[2] realmente, Dios todo lo oye, todo lo ve.
(2) [En lo sucesivo] quienes de vosotros repudien a sus esposas diciendo: Eres para mí tan ilícita como mi madre,[3] [que tengan presente que] ellas no pueden ser jamás [como] sus madres: sus madres son sólo aquellas que les han dado a luz: dicen pues, ciertamente, algo contrario a la razón,[4] y [por lo tanto] falso.
Pero, ciertamente, Dios es en verdad perdonador, indulgente: (3) así, para quienes repudien a sus esposas diciendo: Eres para mí tan ilícita como mi madre, y luego se retracten de los dicho, [su expiación] será liberar a un ser humano de la esclavitud[5] antes de que los cónyuges puedan tocarse uno al otro: a esto se os exhorta [aquí] pues Dios es plenamente consciente de lo que hacéis.[6]
(4) Sin embargo, quien no encuentre [medio de hacerlo] deberá [en su lugar] ayunar dos meses consecutivos[7] antes de que los cónyuges puedan tocarse uno al otro; y quien no sea capaz de hacerlo deberá alimentar a sesenta pobres:[8] esto, para que demostréis vuestra fe en Dios y en Su Enviado.[9]
Estos son los límites fijados por Dios; y un castigo doloroso aguarda [en la Otra Vida] a todos los que niegan la verdad.
(5) Ciertamente, quienes se oponen a Dios y a Su Enviado serán humillados como fueron humillados aquellos [malhechores] que les precedieron después de que hiciéramos descender [para ellos] mensajes claros.[10]
Y [así,] a los que niegan la verdad les aguarda un castigo humillante (6) el Día que Dios resucite a todos y les haga entender realmente todo lo que hicieron [en vida]: Dios lo habrá tenido [todo] en cuenta, aunque ellos [puede que] lo hayan olvidado pues Dios es testigo de todo.
(7) ¿No ves que Dios conoce todo lo que hay en los cielos y todo lo que hay en la tierra?
No hay conciliábulo secreto entre tres personas en el que Él no sea el cuarto, ni entre cinco que no sea Él el sexto; y tampoco entre menos, o entre más, que no esté Él con ellos dondequiera que se encuentren. Pero al final, en el Día de la Resurrección, Él les hará entender realmente lo que hacían: pues, ciertamente, Dios tiene pleno conocimiento de todo.
(8) ¿No ves a esos a quienes se ha prohibido [intrigar en] conciliábulos secretos,[11] y que reinciden [una y otra vez] en lo que se les prohibió, conspirando juntos con ánimo de pecar, y de desafiar y desobedecer al Enviado?[12]
Y que cuando se acercan a ti, [Oh Muhámmad,][13] te saludan con un saludo que Dios no aprueba;[14] y dicen para sí: ¿Por qué no nos castiga Dios por lo que decimos?[15]
¡El infierno será su porción asignada: [en verdad] entrarán en él qué horrible destino!
(9) [Así pues,] Oh vosotros que habéis llegado a creer, cuando celebréis conciliábulos secretos, no conspiréis entre vosotros con ánimo de pecar, o de desafiar y desobedecer al Enviado,[16] sino reuniros para promover la virtud y la consciencia de Dios: y manteneos [siempre] conscientes de Dios, hacia quien todos seréis conducidos.
(10) Los [demás] conciliábulos son sólo cosa de Satán, para causar aflicción a los que han llegado a creer; pero él no puede causarles el menor daño, si no es con la venia de Dios:[17] ¡que los creyentes pongan su confianza en Dios!
(11) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Cuando se os diga: Haceos sitio unos a otros en vuestra vida colectiva,[18] haceos sitio: [y a cambio,] Dios os hará sitio [en Su misericordia].[19]
Y cuando se os diga: Levantaos [para una buena acción], levantaos;[20] [y] Dios elevará en [muchos] grados a quienes de vosotros hayan llegado a creer y, [sobre todo,] a quienes se haya dado [verdadero] conocimiento:[21] pues Dios es plenamente consciente de lo que hacéis.
(12) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Cuando queráis consultar con el Enviado, ofreced con ocasión de vuestra consulta alguna limosna:[22] esto es por vuestro bien, y más conveniente para vuestra pureza [interior]. Pero si no podéis,[23] [sabed que,] realmente, Dios es indulgente, dispensador de gracia.
(13) ¿Teméis, acaso, [incurrir en falta por] no poder ofrecer algo como limosna con ocasión de vuestra consulta [con el Enviado]? Pero si no lo hacéis [por falta de oportunidad], y Dios se vuelve a vosotros en Su misericordia, sed constantes en la oración y pagad [sólo] el impuesto de purificación,[24] y obedeced a Dios y a Su Enviado: pues Dios es plenamente consciente de lo que hacéis.
(14) ¿No ves a esos que hacen amistad con gentes a las que Dios ha
condenado?[25]
No
son de los vuestros, [Oh creyentes,] ni tampoco de esos [que rechazan por
completo la verdad]: juran así por una falsedad a sabiendas [de que lo es].
(15) Dios les ha preparado un severo castigo [en la Otra Vida]. Malo es en verdad lo que suelen hacer: (16) han hecho de sus juramentos una pantalla [para su falsedad], y apartan así a otros del camino de Dios:[26] les aguarda pues un castigo humillante.
(17) Ni sus bienes ni sus hijos les servirán de nada frente a Dios: ¡ésos son los que están destinados al fuego, en el que morarán!
(18) El Día en que Dios les resucite a todos, jurarán delante de Él como juran [ahora] delante de vosotros, creyendo tener algo válido [en que apoyarse].[27]
¡Si, en verdad, son ellos, precisamente, los [peores] mentirosos![28] (19) Satán se ha adueñado de ellos y les ha hecho olvidar el recuerdo de Dios.
Esos forman el partido de Satán: ¡si, en verdad, son ellos, el partido de Satán, quienes realmente serán los perdedores!
(20) En verdad, los que se oponen a Dios y a Su Enviado ésos estarán entre los más abyectos [en el Día del Juicio]. (21) [Pues] Dios ha decretado: ¡Ciertamente, venceré, Yo y Mis enviados!
¡Realmente, Dios es fuerte, todopoderoso!
(22) No encontrarás a nadie que crea [de verdad] en Dios y en el Último Día, que [al mismo tiempo] ame a quien se opone a Dios y a Su Enviado aunque se trate de sus padres, sus hijos varones, sus hermanos o [demás] familiares suyos.[29]
Ésos en sus corazones ha inscrito Él la fe, y les ha fortalecido con una inspiración venida de Él,[30] y [en su momento] les hará entrar en jardines por los que corren arroyos, en los que morarán. Dios está complacido con ellos, y ellos están complacidos con Él. Esos forman el partido de Dios: ¡si, en verdad, son ellos, el partido de Dios, los que alcanzarán la felicidad!
[1]
Según los comentaristas clásicos, esto se refiere al caso de Jawla (o
Juwaila) bint Zaalaba, cuyo marido Aus ibn as-Samit la divorció con la
injusta fórmula pre-islámica conocida como dihar
(explicada en la nota 3 a 33:4). Cuando ella expuso ante el Profeta la
injusticia de su divorcio que la privaba de todos sus derechos conyugales
y, al mismo tiempo, impedía que pudiera volver a casarsela perversa
costumbre del dihar fue abolida por la revelación de los versículos 2-4 de este
sura. Considerando lo que sigue, así como diversas Tradiciones a este
respecto, no hay duda de que el presente versículo alude, en primera
instancia, a la condena divina del dihar.
Sin embargo, la referencia deliberadamente vaga a la que argumenta
contigo a propósito de su marido parece apuntar a todos
aquellos casos en los que una esposa tiene razones de queja contra su
marido: o sea, no sólo a una apelación en contra de un divorcio
injustificado o cruel, sino también a la demanda de la esposa de ser
liberada de un matrimonio insoportable. Tal disolución del vínculo
matrimonial a instancias de la esposa denominada julestá
plenamente justificada en la sharia
sobre la base de 2:229 y de varias Tradiciones muy bien autentificadas.
(Para un examen más detenido de este problema, véase la nota 218 al
segundo párrafo de 2:229.)
[2]
Lit., oye los alegatos de vosotros dos (taharukuma),
e.d., tanto del marido como de la esposa, abarcando con Su infinita sabiduría
y justicia las motivaciones más íntimas de cada uno de ellos.
Alternativamente --si se entiende el pasaje como referido específicamente
al caso de Jawlala segunda persona indicada por el sufijo kuma
(vosotros dos) sería el Profeta, quien, antes de la revelación de
este sura, pensaba que el divorcio por dihar
era válido como tal y, en consecuencia, dijo varias veces a Jawla: Eres
ya, en verdad, ilícita para él (Tabari). Esta opinión sería luego
casi inmediatamenterevocada por la prohibición divina del dihar expresada en los versículos 2 ss.
[3]
Acerca de esta traducción aclaratoria del verbo iudáhirun
véase sura 33, nota 3. Mi interpolación de la expresión en lo
sucesivo se hace necesaria por el hecho de que la costumbre del dihar como declaración irrevocable de divorciohabía sido
abolida por los versículos 2-4 del presente sura.
[4]
Acerca de esta traducción particular del término munkar,
véase sura 16, nota 109.
[5]
E.d., liberar o comprar la libertad de un esclavo o cautivo. En nuestros
tiempos, en que apenas si existe esclavitud, el concepto de tahrir
raqaba puede ser ampliado, a mi entender, a la liberación de un ser
humano de la opresión de las deudas o de una pobreza extrema.
[6]
Cf. 2:225 Dios no os hará rendir cuentas de aquellos juramentos
que hayáis hecho sin pensar, sino que os hará rendir cuentas [sólo] de lo
que vuestros corazones hayan concebido [en serio].
[7]
E.d., en la forma prescrita para el ayuno del mes de Ramadán (véase
2:183-187). La frase quien no encuentre (lam
iayid) [medio de hacerlo], puede indicar la falta de medios económicos
o bien la imposibilidad de encontrar a alguien que pueda ser redimido de una
esclavitud real o figurada (véase la nota 5 más arriba). Según muchos de
los comentaristas clásicos de nuestro tiempo
(p.e., Rashid Rida, en su comentario a 4:92), esto se refiere, en primer
lugar, a circunstancias en las cuales la esclavitud ha sido abolida
conforme al propósito del Islam (Manar V, 337).
[8]
O bien, como alternativa, a un pobre durante sesenta días. La incapacidad
para ayunar dos meses consecutivos puede ser debida a una mala salud o a
circunstancias externas de fuerza mayor (como, por ejemplo, tener que
realizar trabajos que exigen gran vigor físico y/o mental y precaución).
[9]
Sc., mostrando que habéis renunciado a los usos de la época de la
ignorancia (Rasi). En otras palabras, la declaración del dihar
no puede considerarse divorcio, como era el caso en tiempos pre-islámicos,
sino sólo un acto reprobable que debe expiarse con un sacrificio.
[10]
Sc., que prefirieron ignorar. Este pasaje enlaza así, pasando de lo
particular a lo general, con la referencia a todos los que niegan la
verdad, e.d., de la revelación divina, al final del versículo 4.
[11]
La prohibición a la que se alude aquí proviene del aserto coránico:
Nada bueno sale, por regla general, de los conciliábulos secretos
salvo aquellos convocados para promover la caridad, la conducta
honorable, o la reconciliación entre la gente (véase 4:114 y la nota
138 correspondiente). Aunque no hay duda de que los conciliábulos
secretos de que trata este pasaje se refieren, como señalan los
comentaristas clásicos, a intrigas en contra del Profeta y de sus
seguidores, protagonizadas por algunos de sus contemporáneos incrédulos,
no existe tampoco duda de que el pasaje tiene un alcance general y es, por
lo tanto, válido para todas las épocas.
[12]
E.d., en su sentido más amplio de desobediencia a las enseñanzas éticas
del Enviado.
[13]
Este acercamiento al Profeta tiene aquí un doble significado: en su
sentido literal se refiere a sus contemporáneos incrédulos, y
figuradamente a una aproximación intelectual a su persona y a sus
enseñanzas por parte de adversarios suyos de épocas posteriores. La misma
observación es válida también para la cláusula siguiente.
[14]
Lit., con el que Dios nunca te ha saludado. Históricamente, esto es
una alusión a la actitud hostil de los judíos de Medina hacia el Profeta.
Existe constancia de que en lugar de pronunciar el saludo tradicional la
paz sea contigo al encontrarse con él, algunos de ellos mascullaban
entre dientes la palabra salam (paz) hasta hacerla indistinguible de sam (muerte); y empleaban también este mismo juego de
palabras insultante con los Compañeros del Profeta. (Los ahadiz pertinentes están citados en toda su extensión, indicando
sus fuentes, en los comentarios de Tabari e Ibn Kazir a este versículo.)
Pero véase también la nota anterior.
[15]
Sc., si Muhámmad es realmente un profeta.
[16]
Véase la nota 12.
[17]
E.d., la fuerza del mal representada por el concepto de Satán no
tiene, por y en sí misma, ningún poder: cf. 14:22 yo no tenía poder
alguno sobre vosotros: sólo os llamé y vosotros me respondisteis. Así
que no me culpéis a mí, sino culpaos a vosotros mismos. (Véase también
las opiniones de Rasi citadas en mi nota 31 a este mismo versículo.) En
cuanto al problema de que Dios deje o permita que alguien se
extravíe (implícito en la frase si no es con la venia de Dios), véase
la nota 4 a 14:4.
[18]
Lit., en las asambleas (al-mayalis).
Aunque esto se considere comúnmente como referido a las asambleas
convocadas por el Profeta, en las que sus seguidores se apiñaban en torno a
él para oír mejor lo que tenía que decir, o de forma más generala
las congregaciones en las mezquitas, etc., en épocas posteriores, soy de la
opinión (con Rasi) de que el sustantivo plural mayalis
se emplea aquí en sentido figurado o metafórico, para indicar el conjunto
de la vida social de los hombres. Tomándolo en este sentido, hacerse
sitio unos a otros implica darse mutuamente oportunidades para que todos
los miembros de la comunidad especialmente los necesitados y los minusválidos--
lleven una vida decente. Véase también la nota siguiente.
[19]
Rasi dice, comentando este pasaje: Este versículo indica que si uno abre
cauce a los medios (abwab) de
felicidad y bienestar de las criaturas (ibad)
de Dios, Dios le abrirá a él un cauce a todo lo que es bueno en esta vida
y en el más allá. De ahí que ninguna persona razonable (al-aaqil)
pueda restringir [el alcance de] este versículo al simple hacerse sitio
unos a otros en una asamblea.
[20]
La interpretación implícita en las palabras para una buena acción,
interpoladas por mí en el texto, es análoga a la que ofrece la mayoría de
los comentaristas clásicos, y, de forma más explícita, Tabari; en
palabras de Qatada (ibid.):
Cuando seáis llamados a hacer una buena acción, responded a la
llamada.
[21]
Cf. el dicho del Profeta: La superioridad de un hombre erudito (aalim)
sobre un [simple] devoto (aabid)
es como la superioridad de la luna llena sobre todas las demás estrellas
(Ibn Hanbal, Abu Daud, Tirmidi, Nasai, Ibn Maya y Darimi).
[22]
Esta llamada a ejercer la caridad con ocasión de (baina
iadai) una consulta personal con el Enviado de Dios ha sido comúnmente
malentendida en el sentido exclusivo de consultas reales con él, e.d.,
durante su vida; supuestamente, con el propósito de reducir las demandas
sobre su tiempo y persona por parte de algunos seguidores suyos demasiado
entusiastas. Este malentendido, junto con la dispensa condicional de la
obligación susodicha que se expresa en el versículo siguiente, ha llevado
a algunos comentaristas a declarar que tal obligación ha sido
abrogada. Pero, aparte del hecho de que la teoría de la abrogación
es en sí del todo insostenible (véase 2:106 y la nota 87 correspondiente),
el presente versículo revela su significado real tan pronto como vemos que
el término el Enviado (ar-rasul) se emplea en el Qurán no sólo para designar a la persona
del Profeta Muhámmad sino también el conjunto de la enseñanzas
que él transmitió al mundo. Esto resulta evidente por numerosas llamadas
en el Qurán, tales como: Obedeced a Dios y al Enviado, y, más
concretamente (en 4:59), si discrepáis en algo, referidlo a Dios [e.d.,
al Qurán] y al Enviado [e.d., a su sunna],
esta última en cuanto que clarificación del primero. Tomado en este
sentido, la referencia susodicha a una consulta con el Enviado se
refiere obviamente no sólo a su persona y a sus contemporáneos, sino a sus
enseñanzas en general y a los creyentes de todas las épocas y entornos. En
otras palabras, se exhorta aquí al creyente a que ofrezca algo como
limosna ya sea ayuda material a un necesitado, o impartir conocimiento
a quien necesite instrucción, o hasta una simple palabra amable a una
persona débilcuando uno se proponga estudiar las enseñanzas del Enviado
o, como dice el texto coránico, consultar a aquel que nos transmitió
la escritura divina.
[23]
Lit., si no encontráis, sc., alguien a quien dar limosna en ese
preciso momento.
[24]
E.d., el impuesto obligatorio (sakat)
cuyo propósito es purificar los bienes y los ingresos del creyente de la
lacra del egoísmo: esto da a entender que la incapacidad de hacer más, por
medio de la caridad, no constituye pecado.
[25]
Acerca del significado de la condena de Dios, véase la nota 4 al último
versículo del Al-Fátiha. En este
contexto particular, los que hacen amistad con gentes a las que Dios ha
condenado son los tibios que aunque perciben tenuemente la verdad de
la existencia de Dios y de Su revelaciónno están dispuestos a someterse
a dicha verdad por miedo a apartarse de su entorno pagano y perder así lo
que consideran las ventajas de una vida no comprometida espiritualmente: y
es a esta falsedad moral a la que alude la última frase de este versículo.
(Véase también el último versículo del sura 60.)
[26]
E.d., al sembrar dudas en los corazones de otra gente.
[27]
A saber, que su preferencia por los bienes terrenales sobre el compromiso
espiritual es razonable y está, por tanto, moralmente
justificada. A este flagrante autoengaño hace alusión el versículo
siguiente.
[28]
El artículo definido al prefijo
al participio sustantivado kadibún
indica que los así descritos han alcanzado el summum del autoengaño; de ahí
mi interpolación del adjetivo peores de acuerdo con la interpretación
que Samajshari hace de este pasaje.
[29]
La frase clave de este pasaje está formada por las palabras, quien se
opone a (man hadda) Dios y a Su Enviado: e.d., cualquiera que sea activamente
hostil al mensaje de Dios, o a la persona o las enseñanzas de Su
Enviado. En cuanto a las relaciones con no creyentes que no
mantengan una hostilidad activa en contra del Islam, el Qurán permite
explícitamente e implícitamente ordena en muchos lugares (p.e., en 60:8-9)
ser amable y amistoso con ellos.
[30]
Acerca de mi traducción de ruh
por inspiración o, a veces, por inspiración divina, véase la
nota 2 a 16:2. Como señala Samajshari, el sufijo pronominal en minhu
puede referirse a Dios como en mi traduccióno a la fe de los
creyentes, en cuyo caso la frase podría traducirse por con una inspiración
[que emana] de ella.