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سورة الأحقاف |
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بسم الله الرحمن الرحيم
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Al-Ahqaf
(Las Dunas)
Período de Mecca
La
palabra clave
de este sura (último de la serie Ha-Mim)
se encuentra en el versículo 21. Con toda probabilidad fue revelado alrededor
del mismo período que el sura 72, o sea unos dos años, o menos, antes de la hégira
del Profeta a Medina.
En
el Nombre de Dios, el Más Misericordioso, el Dispensador de Gracia:
(1) Ha. Mim.[1]
(2) La revelación de esta escritura divina procede de Dios, el Todopoderoso, el Sabio.
(3) No hemos creado los cielos y la tierra y lo que hay entre ellos sino conforme a una verdad [intrínseca], y por un plazo fijado [por Nosotros]:[2] y sin embargo, los que se empeñan en negar la verdad rechazan la advertencia que se les transmite.[3]
(4) Di: ¿Habéis pensado [realmente] qué es eso a lo que invocáis en vez de Dios? ¡Mostradme lo que esos [seres o fuerzas] han creado en la tierra! ¿O, acaso, han participado en [la creación de] los cielos? ¡[Si es así,] traedme una escritura divina anterior a esta, o algún [otro] vestigio de conocimiento[4] --si es verdad lo que decís!
(5) ¿Y quién puede estar más extraviado que el que invoca, en lugar de Dios, a lo que no habrá de responderle, ni ahora ni en el Día de la Resurrección,[5] y que ni siquiera es consciente de estar siendo invocado, (6) que, cuando la humanidad sea reunida [para ser juzgada], serán enemigos de aquellos [que les adoraron], y renegarán por completo del culto que les rindieron?[6]
(7) Pero cuando les son transmitidos Nuestros mensajes en toda su claridad, los que se empeñan en negar la verdad dicen de la verdad que les ha llegado: ¡Está claro que esto es sólo una elocuencia fascinante![7]
(8) ¿O es que dicen: Esto lo ha inventado él?
Di [Oh Muhámmad]: Si yo lo hubiera inventado, no podríais hacer nada por mí frente a Dios.[8] Él es plenamente consciente de esa [calumnia] en la que incurrís tan temerariamente: ¡Él basta como testigo entre vosotros y yo! Y [aún así,] Él es realmente indulgente, un verdadero dispensador de gracia.[9]
(9) Di: No soy el primero de los enviados [de Dios];[10] y [como todos ellos,] no sé qué será de mí ni de vosotros;[11] sigo únicamente lo que me ha sido revelado: pues no soy más que un advertidor explícito.
(10) Di: ¿Habéis pensado [qué será de vosotros] si esta es realmente [una revelación] de Dios y vosotros la rechazáis? cuando un testigo de entre los hijos de Israel ha dado ya fe de [la llegada de] uno como él,[12] y ha creído [en él], mientras que vosotros os mostráis altivos [y rechazáis su mensaje]? ¡Realmente, Dios no guía a semejantes malhechores!
(11) Pero los que se empeñan en negar la verdad dicen de los que han llegado a creer: ¡Si este [mensaje] fuera algo bueno, esta [gente] no se nos habría adelantado en ello![13] Y como se niegan a dejarse guiar por él, dirán siempre: ¡Esto[14] es una vieja mentira!
(12) Y sin embargo, antes de esta estaba la revelación de Moisés, una guía y una misericordia [venida de Dios]; y este [Qurán] es una escritura divina que confirma la verdad [de la Tora[15]] en lengua árabe, para advertir a los que se empeñan en la maldad, y [transmitir] una buena nueva a los que hacen el bien: (13) pues, ciertamente, los que dicen: Nuestro Sustentador es Dios, y luego permanecen firmes [en su fe] nada tienen que temer y no se lamentarán: (14) ésos son los que están destinados al paraíso, en el que permanecerán como recompensa por lo que hicieron.
(15) Y [entre lo mejor de las acciones rectas que] hemos ordenado al hombre [está] el trato bondadoso a sus padres.[16] Con dolor le llevó su madre, y con dolor le parió; y el embarazo y su total dependencia de ella duraron treinta meses.[17] Y entonces, cuando alcanza la madurez y cumple cuarenta años,[18] dice [el justo]: ¡Oh Sustentador mío! ¡Inspira en mí un agradecimiento continuo por esas bendiciones Tuyas con las que me has agraciado a mí y a mis padres, y para que obre rectamente [en una forma] que sea de Tu agrado; y concédeme rectitud en mi descendencia [también]. Realmente, a Ti me he vuelto en arrepentimiento:[19] pues soy, realmente, de los que se han sometido a Ti!
(16) Esos son aquellos de quienes aceptaremos lo mejor de sus obras,[20] y cuyas malas acciones pasaremos por alto: [esos estarán] entre los destinados al paraíso, en cumplimiento de la promesa verídica que se les hizo [en este mundo].
(17) Pero hay quien dice a sus padres [cuando estos tratan de inculcarle la fe en Dios]: ¡Uf, con vosotros dos! ¿Acaso, vais a prometerme que seré resucitado, cuando han pasado [tantas] generaciones antes de mí?[21] y [mientras que] ambos rezan pidiendo ayuda a Dios [y dicen]: ¡Ay de ti! ¡Cree, --pues, ciertamente, la promesa de Dios se cumple siempre! él responde: ¡Esto no son más que fábulas antiguas!
(18) Estos son los que se habrán hecho merecedores a la sentencia [de destrucción] que recayó en las demás comunidades [depravadas] de seres invisibles[22] y de hombres que les precedieron. Realmente, estarán [todos] perdidos: (19) pues, [en la Otra Vida,] tendrán grados conforme al [bien o mal] que hayan hecho: y[23] Él les retribuirá cumplidamente por sus acciones, y nadie será tratado injustamente.
(20) Y el Día en que los que se empeñaron
en negar la verdad sean situados frente al fuego, [se les dirá:] ¡Habéis
consumido vuestra [parte de] cosas buenas en vuestra vida terrenal, y gozasteis
de ellas [sin pensar en el más allá]: hoy se os retribuirá, pues, con un
castigo humillante por haberos mostrado altivos en la tierra,[24]
[atentando] contra todo derecho, y por
vuestra perversidad!
(21) Y recuerda al hermano de [la tribu de] Aad,[25] cuando advirtió a su pueblo [que habitaba] entre aquellas dunas y [les] habían llegado ya advertencias de las él que tenía conocimiento y otras de las que nada sabía:[26] ¡No adoréis sino a Dios! ¡En verdad, temo por vosotros el castigo de un día terrible!
(22) Respondieron: ¿Has venido a apartarnos de nuestros dioses? ¡Traenos, pues, eso con lo que nos amenazas, si eres hombre veraz!
(23) Dijo: ¡Sólo Dios tiene conocimiento [de cuándo os llegará]: yo únicamente os transmito el mensaje que me ha sido encomendado; pero veo que sois gente ignorante [del bien y el mal]!
(24) Y entonces, cuando lo[27] vieron en forma de una nube densa que se acercaba a sus valles, exclamaron: ¡Esta es una nube que nos traerá la [tan ansiada] lluvia!
[Pero Hud dijo:] ¡No, es justo aquello cuya llegada exigíais [con desprecio] un viento portador de un castigo doloroso, (25) que habrá de destruirlo todo por mandato de su Sustentador!
Y fueron arrasados de tal manera[28] que nada era visible salvo sus viviendas [vacías]: así retribuimos a la gente hundida en el pecado.
(26) Y no obstante, les habíamos dado una posición segura como no os hemos dado a vosotros, [Oh gentes de épocas posteriores;][29] y les habíamos dotado de oído, vista y corazones[30] [perspicaces]: pero ni su oído, ni su vista, ni sus corazones les sirvieron de nada, pues siguieron rechazando los mensajes de Dios; y [al final] se vieron arrollados[31] por aquello de lo que solían burlarse.
(27) Así hemos destruido a muchas comunidades [depravadas] que vivían en vuestros alrededores;[32] y sin embargo, [antes de destruirlas,] dimos múltiples facetas a [Nuestros] mensajes [de advertencia], para que pudieran retractarse [de su conducta malvada].
(28) ¿Pero, acaso, esos [seres] a los que habían dado en adorar como deidades aparte de Dios, con la esperanza de que les acercaran [a Dios],[33] les auxiliaron [al final]? ¡Qué va, --les abandonaron: pues esa [supuesta divinidad] era sólo fruto de su autoengaño y de su falsa imaginería.[34]
(29) Y, ¡he ahí![35] que dirigimos hacia ti [Oh Muhámmad] a un grupo de seres invisibles,[36] para que pudieran escuchar el Qurán; y tan pronto como se apercibieron de él,[37] dijeron [entre ellos]: ¡Escuchad en silencio! Y al acabar [la recitación], regresaron a su gente como advertidores.[38]
(30) Dijeron: ¡Oh pueblo nuestro! ¡En verdad, hemos oído una revelación que se ha hecho descender después [de la] de Moisés, [y] que confirma lo que aún queda [de la Tora]:[39] guía a la verdad y a un camino recto.
(31) ¡Oh pueblo nuestro! Responded a la llamada de Dios, y creed en Él: Él os perdonará [lo pasado] de vuestros pecados, y os librará de un castigo doloroso [en la Otra Vida]. (32) Pero quien no responda a la llamada de Dios no podrá escapar [de Él] en la tierra, ni tendrá ningún protector contra a Él [en la Otra Vida]: ésos están claramente extraviados.[40]
(33) ¿Es que no ven [quienes niegan la Otra Vida] que Dios, que ha creado los cielos y la tierra sin cansarse por ello,[41] tiene poder [también] para resucitar a los muertos? ¡Si, en verdad, Él tiene poder para disponer cualquier cosa!
(34) Y así, el Día en que los que se empeñaron en negar la verdad sean situados frente al fuego [y se les pregunte]: ¿No es esto la verdad? responderán: ¡Si, por nuestro Sustentador!
[Y] Él dirá: ¡Saboread, pues, este castigo que es fruto de vuestro rechazo de la verdad!
(35) ¡Sé, pues, paciente en la adversidad, [Oh creyente,] como lo fueron todos los enviados, dotados de un corazón firme. Y no pidas que se adelante la destrucción de esos [que aún rechazan la verdad]: el Día en que vean [cumplido] lo que se les prometió,[42] [les parecerá] como si no hubieran permanecido [en la tierra] más que una hora de un día [terrenal]![43]
[Este es Nuestro] comunicado. ¿Quién será, entonces, destruido [realmente] sino la gente malvada?[44]
[1]
Véase Apéndice II.
[2]
Acerca de la expresión conforme a una verdad [intrínseca], véase la
nota 11 a 10:5. La referencia al plazo fijado por Dios para toda la
creación quiere resaltar su finitud en el tiempo y en el espacio, en
contraste con Su eternidad e infinitud.
[3]
Lit., aquello con lo que se les advierte: e.d., se niegan a dar crédito
a la advertencia de que no atribuyan cualidades divinas a otros seres o
fuerzas aparte de Dios.
[4]
Sc., que confirme vuestra opinión de que existen otros poderes divinos
aparte de Dios.
[5]
Lit., no habrá de responderle hasta el Día de la Resurrección, e.d.,
nunca.
[6]
A propósito de esta enemistad simbólica de todos los falsos objetos
de culto, véase la nota 13 a 35:14.
[7]
Lit., brujería o magia: véase la nota 12 a 74:24, que es,
cronológicamente, la primera vez que el término sihr
se emplea con este sentido. La verdad a la que se alude aquí es, como en el
caso anterior, el mensaje del Qurán.
[8]
Sc., ¿por qué habría entonces de inventar esto para vosotros?
[9]
O sea: ¡Qué Dios os perdone y os agracie con Su guía! (Samajshari).
[10]
Así interpretan esto Tabari, Bagawi, Rasi, Ibn Kazir, dando a entender
como destaca Rasi-- Soy únicamente un ser humano como todos los demás
mensajeros de Dios que me precedieron. Otra traducción posible de esta
frase sería: No soy un innovador entre los enviados e.d., No
predico algo que no haya sido predicado ya por todos los enviados de Dios
anteriores a mí (Rasi y Baidawi): lo que coincide con la doctrina coránica
de que las enseñanzas éticas transmitidas por todos los profetas de Dios
han sido idénticas.
[11]
E.d., Qué nos ocurrirá en este mundo (Tabari, quien cita con
aprobación esta interpretación de Al-Hasan al-Basri), o en este mundo y
en el más allá (Baidawi). Cualquiera de estas dos interpretaciones
implica una negación por parte del Profeta de que poseyera conocimiento del
futuro o, en un sentido más amplio, de lo que está fuera del alcance de
la percepción humana (al-gaib):
cf. 6:50 ó 7:188.
[12]
E.d., un profeta como él. El testigo es evidentemente Moisés: cf.
los dos pasajes bíblicos relativos al advenimiento del Profeta Muhámmad
(Deuteronomio 18 15 y 18): Yahveh tu Dios suscitará de en medio de ti, entre
tus hermanos, un profeta como yo; y Yo les suscitaré de
en medio de sus hermanos, un profeta semejante a ti, y pondré Mis
palabras en su boca. (Véase acerca de esto la nota 33 a 2:42.)
[13]
Casi todos los comentaristas clásicos dan por sentado que esto alude, específicamente,
al desprecio que los Quraish paganos sentían por los primeros seguidores de
Muhámmad, la mayoría de los cuales procedían de las capas más humildes y
pobres de la sociedad de Mecca. Aún así, estas palabras tienen sin
duda un carácter intemporal, porque es siempre la gente pobre y humilde la
primera en seguir a un profeta. Podrían tener, además, relevancia en
nuestros tiempos, ya que las naciones materialmente poderosas, a las que su
progreso tecnológico ha cegado a muchas de las verdades espirituales,
sienten un marcado desprecio por la debilidad de esas civilizaciones en las
que la religión juega aún un papel importante, aunque sea fundamentalmente
formal; y así, sin darse cuenta de que es ese formalismo y la consiguiente
esterilidad cultural lo que produce esa debilidad, y no
la fe religiosa en sí, la atribuyen a la religión, como diciendo:
Si la religión fuera algo bueno, nosotros seríamos los primeros en
aferrarnos a ella con lo cual justifican su actitud materialista
y su negativa a dejarse guiar por consideraciones espirituales.
[14]
E.d., la idea de la revelación divina, como lo demuestra la referencia
siguiente a la revelación de Moisés.
[15]
Sc., en su forma original e inalterada.
[16]
Cf. 29:8 y 31:14. En el caso presente, esto enlaza con la referencia a
los que hacen el bien al final del versículo 12 y en los versículos
13-14.
[17]
Véase la nota 14 a 31:14.
[18]
E.d., la edad en la que se supone que el hombre alcanza su plena madurez
intelectual y espiritual. Debe mencionarse que el nombre masculino insán
(hombre o ser humano) que aparece en la primera frase de este
versículo se refiere a ambos sexos por igual.
[19]
Sc., de cualquier pecado que haya cometido. Véase la nota 41 a la última
frase de 24:31.
[20]
E.d., a quienes recompensaremos con arreglo a lo mejor de sus obras:
cf. 29:7.
[21]
Sc., sin que existan indicios de que nadie haya sido, o vaya a ser,
resucitado. Este diálogo parabólico no sólo ilustra el conflicto
recurrente y quizá naturalentre generaciones, sino que apunta también
a que la transmisión de ideas religiosas es la función más importante de
la educación paterna, y por consiguiente, en un sentido más amplio, el
elemento fundamental de toda continuidad social.
[22]
Véase Apéndice III.
[23]
La partícula li prefija al verbo
siguiente es obviamente lo que los gramáticos denominan una lam
al-aáqiba: e.d., no indica un propósito (para que) sino
simplemente una consecuencia, lo
que se traduce más adecuadamente por y, y así o así
pues.
[24]
E.d., por haber afirmado, sin justificación objetiva, que no había vida
después de la muerte.
[25]
E.d., el Profeta Hud (véase sura 7, nota 48). La mención de Hud y la tribu
de Aad enlaza con la última frase del versículo anterior, ya que esta
tribu transgredió todos los límites de la equidad en su territorio
(89:11).
[26]
Lit., de entre sus manos y de detrás de él. Esta frase idiomática
(explicada en la nota 247 a 2:255) es evidentemente una alusión a los
numerosos mensajes de advertencia, en el tiempo de Hud y también en el
pasado olvidado, que deberían haber hecho conscientes a los Aad de cuán
extraviados estaban, aunque no fue así. Tenemos aquí, en un paréntesis
del discurso, un recordatorio sutil de que Dios, además de las revelaciones
que encomienda a Sus profetas, ofrece también Su guía a los hombres
mediante innumerables signos y advertencias presentes en la naturaleza y en
las cambiantes condiciones de la sociedad humana.
[27]
E.d., cuando vieron que se acercaba su destrucción, aunque sin reconocerla
como tal.
[28]
Lit., quedaron entonces de tal manera que.., etc. Véase 69:6-8, que
describe el vendaval que destruyó a la tribu de Aad sin dejar rastro de
ellos.
[29]
Esto se refiere en primer lugar a los paganos contemporáneos del Profeta,
pero es extensible también a las
generaciones posteriores. La tribu de Aad fueron señores indiscutibles
de los vastos territorios que habitaban (cf. 89:8 como no ha sido
creada otra en el país). Además, las condiciones sociales de su tiempo
eran tan sencillas y libres de la incertidumbre y peligros que asedian a
otras gentes de civilizaciones superiores, que podría considerárseles como
dueños de una posición [más] segura en su territorio que la de
gentes de épocas posteriores y más complejas.
[30]
E.d., intelecto y sentimiento, comprendidos ambos en el sustantivo fuad.
[31]
Lit., cercados.
[32]
E.d., cerca de vosotros, tanto en el espacio como en el tiempo. En su
sentido más amplio, esta frase denota todo el resto del mundo.
[33]
Esta cláusula define el significado del término qurbanan,
el cual contiene una alusión no sólo a falsas deidades sino también a la
deificación de santos, vivos o muertos, que supuestamente actúan como
mediadores entre el hombre y el Ser Supremo.
[34]
Lit., esa fue su mentira y lo que solían inventar.
[35]
Véase sura 2, nota 21. La conexión entre este pasaje y el anterior
reside obviamente en el hecho de que mientras que los que están hundidos
en el pecado (de los que se da como ejemplo a la tribu de Aad) se niegan
a tomar en serio los mensajes de Dios, los seres invisibles
mencionados a continuación percibieron inmediatamente la verdad contenida
en ellos y los aceptaron.
[36]
El término nafar significa un
grupo de entre tres y diez personas. El episodio mencionado en este pasaje
que se dice tuvo lugar en el pequeño oasis de Najla, en el camino de
Mecca a Taif (Tabari)es evidentemente idéntico al descrito en 72:1-15;
la nota 1 a 72:1 ofrece un intento de explicación del mismo.
[37]
Lit., tan pronto como concurrieron a él, e.d., a su recitación por
el Profeta.
[38]
E.d., como predicadores del mensaje coránico. La expresión como
advertidores enlaza con las referencias anteriores a mensajes de
advertencia.
[39]
Para una explicación de esta traducción de la frase ma
baina iadaihi, véase sura 3, nota 3. Como se señala en la nota 1 a
72:1, esta referencia al Qurán como revelado después de Moisés,
sin que se haga mención de Jesús, parece indicar que los que así hablaban
eran seguidores del judaísmo; de ahí mi interpolación de las palabras
de la Tora.
[40]
Véase la nota 11 a 72:15.
[41]
Esto es una clara alusión a la doctrina coránica de que la actividad
creadora de Dios es continua e incesante.
[42]
E.d., la realidad de la vida después de la muerte.
[43]
El Qurán apunta aquí, en forma de parábola, al concepto ilusorio de
tiempo tal como lo percibe la mente humana un concepto irrelevante
en el contexto de la realidad final que se desplegará en el más allá.
[44]
Cf. la última frase de 6:47 y la nota 37 correspondiente.