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سورة فاطر |
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بسم الله الرحمن الرحيم
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Al-Fatir
(El Originador)
Período de Mecca
La
mayoría
de las autoridades sitúan cronológicamente este sura cuyo título está
tomado del atributo de Dios de Originador de los cielos y la tierra en su
primer versículoentre los suras 25 (Al-Furqán)
y 19 (Mariam): o sea, unos siete u
ocho años antes de la emigración del Profeta de Mecca a Medina. Otro título
que le fue asignado por algunos Compañeros y varios comentaristas clásicos es Al-Malaika
(Los Ángeles), basado así mismo en el versículo 1.
La
casi totalidad de Al-Fatir se ocupa
del poder exclusivo de Dios para crear y resucitar, así como de que haya
revelado Su voluntad a través de Sus profetas pero sólo quienes están
dotados de conocimiento [innato] temen [realmente] a Dios: [pues sólo ellos
comprenden que,] en verdad, Dios es todopoderoso, indulgente (segundo párrafo
del versículo 28).
En el Nombre de Dios, el Más
Misericordioso, el Dispensador de Gracia:
(1) La alabanza es debida por entero a Dios, Originador de los cielos y la tierra, que ha hecho de los ángeles emisarios [Suyos], dotados de alas, dos, tres o cuatro.[1]
Añade [sin cesar] a Su creación lo que Él quiere:[2] pues, ciertamente, Dios tiene el poder para disponer cualquier cosa.
(2) Cualquier gracia que Dios concede a los hombres, nadie puede retenerla; y lo que Él retiene, nadie puede luego liberarlo: porque sólo Él es todopoderoso, realmente sabio.
(3) ¡Oh gentes! ¡Tened presentes las bendiciones que Dios os ha dispensado! ¿Hay algún poder creador, fuera de Dios, que pueda daros el sustento de los cielos y la tierra?[3] No hay deidad sino Él: y sin embargo, ¡qué pervertidas están vuestras mentes![4]
(4) Pero si esos [cuyas mentes están pervertidas] te desmienten, [Oh Profeta, recuerda que] aun antes de ti fueron desmentidos [ya otros] enviados: pues [quienes no creen se niegan siempre a admitir que] todas las cosas retornan a Dios [que es su fuente].
(5) ¡Oh gentes! ¡Ciertamente, la promesa de Dios [de la resurrección] es verdadera: no dejéis, pues, que esta vida os engañe, ni dejéis que os engañen [vuestra propias] nociones engañosas acerca de Dios![5]
(6) Ciertamente, Satán es enemigo vuestro: tratadle pues como a un enemigo. Él llama a sus seguidores con el único fin de que estén entre los destinados a un fuego abrasador --(7) [pues] a aquellos que se empeñan en negar la verdad les aguarda un castigo severo, y aquellos que han llegado a creer y hacen buenas obras obtendrán perdón de los pecados, y una gran recompensa.
(8) ¿Es, acaso, aquel a quien la maldad de sus acciones le resulta [tan] grata que [al final] las considera buenas [otra cosa que un seguidor de Satán]?
Pues, ciertamente, Dios deja que se extravíe a quien quiere [extraviarse], y guía a quien quiere [ser guiado].[6] Así pues, [Oh creyente,] no te consumas de pesar por ellos: ¡en verdad, Dios sabe bien todo lo que hacen!
(9) Y [recuerda:] Dios es quien envía los vientos, y estos forman una nube que luego conducimos hacia una comarca muerta y damos vida con ella a la tierra antes muerta: ¡así será la resurrección!
(10) Quien desee el poder y la gloria [debe saber que] todo el poder y la gloria pertenecen [sólo] a Dios. A Él ascienden todas las buenas palabras, y Él enaltece toda buena acción. Pero a quienes traman malas acciones les aguarda un castigo severo; y sus intrigas se quedarán en nada.[7]
(11) Y [recordad:] Dios os crea [a cada uno de vosotros] de tierra,[8] luego de una gota de esperma; y luego os forma como uno de los dos sexos.[9] Y ninguna hembra concibe o da a luz sin que Él lo sepa; y nadie ve prolongados sus días hasta una edad avanzada ni le son acortados sus días-- sin que así esté dispuesto en el decreto [de Dios]: pues, ciertamente, todo eso es fácil para Dios.
(12) [Fácil es para Él crear semejanza y diversidad:[10]] así, las dos grandes masas de agua [sobre la tierra][11] no son iguales una es dulce, alivia la sed y es agradable de beber, y la otra salada y amarga: y sin embargo, de ambas coméis carne fresca y obtenéis adornos que os ponéis; y en ambas podéis ver los barcos que surcan las olas, para que podáis salir en busca de algo de Su favor, y ello os mueva a ser agradecidos.
(13) Él alarga la noche acortando el día, y alarga el día acortando la noche; y ha hecho que el sol y la luna estén sujetos [a Sus leyes], recorriendo cada cual su curso en un plazo fijado [por Él].[12]
¡Ese es Dios, vuestro Sustentador: Suyo es todo el dominio mientras que esos a los que invocáis en vez de Él no poseen ni la piel de un hueso de dátil! (14) Si les invocáis, no oyen vuestra súplica; y aun si la oyeran, no [podrían] responderos. Y en el Día de la Resurrección renegarán por completo de que les hayáis asociado con Dios.[13]
Y nadie puede hacerte entender [la verdad] como Aquel que es consciente de todo.
(15) ¡Oh gentes! Vosotros sois los que necesitáis a Dios, mientras que sólo Dios es autosuficiente, Aquel que es digno de toda alabanza.
(16) Si quiere, puede eliminaros y poner [en vuestro lugar] a una nueva humanidad:[14] (17) y eso no sería difícil para Dios.
(18) Y nadie habrá de soportar la carga de otro;[15] y si alguien, agobiado por el peso de su carga, llama [a otro] para que le ayude a llevarla, no podrá [ese otro] cargar con nada de ella, aunque sea un pariente cercano.[16]
Así pues, tú sólo puedes advertir [realmente] a los que temen a su Sustentador aun estando Él fuera del alcance de su percepción,[17] y son constantes en la oración, y [saben que] quien crece en pureza se purifica sólo por su propio bien, y [que] hacia Dios es el retorno.
(19) Pues [así es:] el ciego y el vidente no son iguales; (20) ni lo son las tinieblas y la luz; (21) ni la [fresca] sombra y el calor sofocante: (22) como tampoco lo son los vivos y los muertos [de corazón].
Ciertamente, [Oh Muhámmad,] Dios puede hacer oír a quien Él quiera, mientras que tú no puedes hacer que oigan quienes están [muertos de corazón como los muertos] en sus tumbas: (23) tú no eres sino un advertidor.
(24) Ciertamente, te hemos enviado con la verdad, como portador de buenas nuevas y como advertidor: pues no ha existido comunidad en el seno de la cual no haya [vivido y] muerto un advertidor.[18] (25) Y si te desmienten también desmintieron la verdad [muchos de] los que les precedieron, [cuando] vinieron a ellos sus enviados con todas las pruebas de la verdad, con libros de sabiduría divina, y con la revelación luminosa; (26) [pero] al final hice presa en quienes estaban empeñados en negar la verdad: ¡y qué terrible fue Mi reprobación!
(27) ¿No ves que Dios hace caer el agua del cielo, y hacemos brotar mediante ella frutos de gran variedad de colores igual que en las montañas hay vetas blancas y rojas de diversas tonalidades, y [otras] de un negro intenso, (28) y [cómo] entre los hombres, los animales y el ganado existe también gran variedad de colores?[19]
De todos Sus siervos, sólo quienes están dotados de conocimiento [innato][20] temen [realmente] a Dios: [pues sólo ellos comprenden que,] en verdad, Dios es todopoderoso, indulgente.
(29) Esos son los que [realmente] siguen la revelación de Dios, son constantes en la oración, y gastan en los demás, en secreto y en público, de lo que les damos como sustento esos son los que pueden esperar una ganancia que no se echará a perder, (30) porque Él les dará sus justas recompensas, y aún más de Su favor: pues Él es, ciertamente, indulgente, sumamente agradecido.
(31) Y [sabe que] todo lo que te hemos revelado de la escritura divina es sólo la verdad, que confirma lo que aún queda de revelaciones anteriores[21] --pues, ciertamente, Dios es plenamente consciente de [las necesidades de] Sus siervos, los ve a todos.
(32) Y así, hemos dado esta escritura divina por herencia a aquellos de Nuestros siervos que hemos escogido: y entre ellos hay algunos que son injustos consigo mismos; otros se mantienen a medio camino [entre el bien y el mal];[22] y otros son adelantados en buenas obras, con la venia de Dios: [y,] ¡esto es, en verdad, un grandísimo mérito!
(33) [Por ello,] entrarán en jardines de felicidad perpetua, donde serán adornados con brazaletes de oro y perlas, y sus vestidos serán de seda;[23] (34) y dirán: ¡La alabanza es debida por entero a Dios, que ha apartado de nosotros todo pesar: pues, ciertamente, nuestro Sustentador es en verdad indulgente, sumamente agradecido (35) Aquel que, de Su favor, nos ha admitido en esta morada de vida eterna, donde no nos aqueja desasosiego alguno, ni fatiga!
(36) Pero a quienes se empeñan en negar la verdad les aguarda el fuego del infierno: no se fijará término a sus vidas de modo que pudieran morir, ni se les aliviará en nada el castigo de ese [fuego]: así retribuiremos a quienes carecen de gratitud.
(37) Y en ese [infierno] gritarán: ¡Oh Sustentador nuestro! ¡Sácanos [de este infierno], y haremos [entonces] buenas obras, no lo que solíamos hacer [antaño]!
[Pero responderemos:] ¿No os dimos acaso una vida lo bastante larga como para que quien tuviera voluntad de recapacitar, recapacitara? ¡Y [además,] vino a vosotros un advertidor! ¡Saboread ahora [el fruto de vuestras malas acciones]: pues los malhechores no tendrán quien les auxilie!
(38) Ciertamente, Dios conoce la realidad oculta de los cielos y la tierra: [y,] en verdad, sabe bien lo que hay en los corazones [de los hombres].
(39) Él es quien os ha hecho heredar la tierra.[24] Por eso, quien se empeña en negar la verdad [de la unidad y la unicidad de Dios debería saber que] esta negación suya recaerá sobre él: porque su [persistente] negación de esta verdad no hace a los incrédulos sino más detestables ante su Sustentador.
(40) Di: ¿Habéis considerado [realmente] alguna vez a esos seres o fuerzas a los que atribuís parte en la divinidad de Dios,[25] [y] a los que invocáis junto con Dios? Mostradme qué es lo que han creado en la tierra o ¿es que [sostenéis que] participan en [el gobierno de] los cielos?
¿Les hemos dado[26] acaso una escritura divina en cuya evidencia puedan apoyarse [para defender sus opiniones]?[27] ¡Qué va! [La esperanza que] los malhechores se dan unos a otros [es] sólo un engaño.[28]
(41) Ciertamente, [sólo] Dios sostiene los cuerpos celestiales[29] y la tierra, para que no se desvíen [de sus órbitas] pues si se desviaran, no hay nadie que pueda sostenerlos una vez que Él haya dejado de hacerlo.[30]
[Pero,] ¡en verdad, Él es siempre benigno, indulgente![31]
(42) No obstante, [los que se oponen a la verdad] juran por Dios con sus juramentos más solemnes que si viniera a ellos un advertidor, seguirían su guía mejor que ninguna otra de las comunidades [antiguas había seguido al advertidor que les fue enviado]:[32] pero ahora que ha venido a ellos un advertidor, [su llamamiento] no hace sino aumentar su aversión, (43) su conducta arrogante en la tierra, y su perversa invención [de argumentos en contra de los mensajes de Dios].[33]
Pero [al final.] esas malvadas intrigas no envolverán sino a sus autores; y ¿qué pueden esperar sino [que se les imponga] la suerte de aquellos [pecadores] de épocas pasadas?[34]
Así [es]: ¡no hallarás cambio alguno en el proceder de Dios; y no hallarás desviación alguna en el proceder de Dios!
(44) ¿Es que no han viajado por la tierra y no han visto cómo acabaron aquellos [incrédulos] que vivieron antes que ellos y que eran [mucho] más poderosos que ellos? ¿Y [no ven] que nada en los cielos ni en la tierra puede frustrar [la voluntad de] Dios, pues Él es, en verdad, omnisciente, infinito en Su poder?
(45) Pero si Dios hiciera presa en los hombres [de inmediato] por todo el [mal] que cometen [en la tierra], no dejaría a ninguna criatura viva sobre su superficie. Sin embargo, les concede una prórroga hasta un plazo fijado [por Él]:[35] pero cuando se cumple su plazo entonces, [comprenden que] en verdad, Dios ve todo lo que hay en [los corazones de] Sus siervos.
[1]
Las alas de los ángeles o fuerzas espirituales comprendidas en la
designación de ángeles son, obviamente, una metáfora de la velocidad y el
poder con que las revelaciones de Dios son transmitidas a Sus profetas. Su
diversidad (dos, tres o cuatro) quiere destacar quizá las infinitas
formas en las que Él hace que Sus órdenes se materialicen en el universo
creado por Él: una suposición que está confirmada, a mi parecer, por un hadiz
auténtico que describe como, en la noche de la Ascensión (véase el Apéndice
IV), el Profeta vio a Gabriel provisto de seiscientas alas (Bujari y
Muslim, tomado de Ibn Masuud).
[2]
E.d., el proceso de creación es continuo, expandiéndose en amplitud,
extensión y variedad.
[3]
Véase 10:31 y la nota 49 correspondiente.
[4]
Sc., por cuanto que atribuís cualidades y poderes divinos a seres o
cosas distintas de Él. Para una explicación de la frase anna
tufakún (lit., qué desviados estáis, e.d., de la verdad), véase
sura 5, nota 90.
[5]
Véase 31:33 (redactado en términos exactamente iguales) y la nota 30
correspondiente. En cuanto a la referencia específica a Satán en el
versículo siguiente, véase el comentario de Rasi citado en la nota 31 a
14:22, y también la nota 16 a 15:17.
[6]
Véase sura 14, nota 4, en donde se explica mi traducción de esta frase.
[7]
Parece ser que en este contexto como en el primer párrafo de 10:21 o en
34:33-- tanto el nombre makr (lit.,
intriga, maquinación o conjura) como el verbo iamkurún
(lit., ellos intrigan o maquinan) tiene la connotación de
inventar argumentos engañosos o falaces en contra de algo que
es verdad. Dado que los pasajes anteriores se refieren a la capacidad
creadora de Dios y, en particular, a Su poder para crear la vida y resucitar
a los muertos (versículo 9), las malas acciones de que se habla aquí
son, muy probablemente, argumentos engañosos que intentan refutar el
anuncio de la resurrección.
[8]
Véase la segunda mitad de la nota 47 a 3:59, y la nota 4 a 23:12.
[9]
Lit., os hace parejas o cónyuges [unos de otros].
[10]
Esta frase interpolada refleja la convincente explicación que Rasi da del
pasaje que viene a continuación, y de su conexión con el anterior.
[11]
Acerca de esta traducción de al-bahrán,
véase la nota 41 a 25:53.
[12]
Véase sura 13, nota 5.
[13]
El Qurán afirma en muchas ocasiones que todos los falsos objetos de
culto sean santos, ángeles, reliquias, fetiches, o fuerzas de la
naturaleza deificadasdarán testimonio en contra de sus antiguos
devotos en el Día de la Resurrección, y renegarán de ellos: una
alusión simbólica a la percepción que el hombre tendrá, al final de los
tiempos, de la realidad última.
[14]
Véase la nota 27 a 14:19.
[15]
E..d., en el Día del Juicio pues todo el [mal] que un ser humano haga
recaerá sólo en él (6:164, donde esto va seguido de una frase idéntica
a la anterior).
[16]
Esto
indica que cualquier transferencia de responsabilidad moral de una persona a
otra es imposible. Mientras la primera frase del anterior aserto implica una
negación de la doctrina cristiana del pecado original que
supuestamente pesa sobre la humanidad, la segunda refuta la doctrina de la
redención por Jesús de tal pecado. (Véase también 53:38 y la nota
31 correspondiente.)
[17]
Para una explicación de esta traducción de bi
l-gaib, véase sura 2, nota 3. El significado es que sólo quienes
creen en la existencia de lo que está fuera del alcance de la percepción
humana pueden realmente beneficiarse de la advertencia contenida en
la declaración anterior. (Véase también 27:80-81 y 30:52-53.)
[18]
Uno de los significados del término umma
(el que Samajshari señala como más apropiado en su comentario a este versículo)
es gente de una época o tiempo; otro es gente de una
clase, e.d., una nación o una comunidad (que es el escogido
por mí en este contexto). Si tomamos en consideración un tercer
significado muy aceptado, a saber, una forma de vida [particular] o
de conducta (Yauhari), el término comunidad se aproxima, en
este caso, al concepto moderno de civilización en su sentido histórico.
El hincapié en que los advertidores (e.d., profetas) hayan muerto
quiere resaltar la naturaleza humana y mortal de todos y cada uno de ellos.
[19]
Cf. 16:13, en donde el esplendor de la naturaleza (la belleza de variados
colores) es presentado como prueba del poder creador de Dios.
[20]
E..d., conocimiento espiritual, nacido de la comprensión de que los fenómenos
que podemos observar no abarcan la totalidad de la creación, porque existe
una esfera que está fuera del alcance de la percepción de la seres
creados (cf. sura 2, nota 3).
[21]
Acerca de esta traducción explicatoria de la frase ma
baina iadaihi, véase la nota 3 a 3:3.
[22]
Véase 7:46 y la nota 37 correspondiente.
[23]
En relación a estos adornos simbólicos de los bienaventurados en el
paraíso, véase la nota 41 a 18:31.
[24]
Véase la nota 22 a 2:30. En este caso, el que Dios haya hecho que el hombre
herede la tierra implica Su concesión de capacidad para discernir
entre el bien y el mal, y también entre la verdad y la falsedad.
[25]
Lit., esos asociados [de Dios] vuestros: véase la nota 15 a 6:22.
[26]
E.d., a los que atribuyen divinidad a seres o fuerzas distintos de Dios.
[27]
Cf. 30:35 ¿Acaso hemos hecho descender para ellos una escritura
divina que hable [con aprobación] de su adoración de algo distinto a
Nosotros? La referencia a una escritura divina hace evidente que la
gente a que se alude aquí son seguidores extraviados de una revelación
anterior, y no ateos.
[28]
E.d., sus expectativas de que los santos, a los que han investido con
cualidades divinas o semidivinas, habrán de mediar entre ellos y
Dios, o intercederán por ellos ante Él, están basadas en meras
fantasías.
[29]
Lit., los cielos en este caso se trata evidentemente de una
metonimia de las estrellas, galaxias, nebulosas, etc., que recorren los
espacios cósmicos sujetas a un sistema intrincado de leyes divinas, una de
las cuales es la ley de la gravedad, quizá la más evidente para el hombre.
[30]
Lit., después de Él. Esto parece ser una alusión a la Última Hora
que, según el Qurán, llegará precedida de una catástrofe cósmica.
[31]
E.d., por no adelantar el fin del mundo a pesar de la maldad de la mayoría
de sus habitantes, ni castigar al pecador sin antes darle tiempo para que
reflexione y se arrepienta (cf. versículo 45).
[32]
Cf. 6:157 y la nota 158 correspondiente.
[33]
E...d., argumentos falsos que pretenden desacreditar esos mensajes y
refutar su origen divino (cf. 10:21 o 34:33 y las correspondientes
notas acerca del uso coránico del término makr
en esta acepción).
[34]
E...d., la forma (sunna) en que
Dios les castigó.
[35]
O bien: conocido [sólo por Él] e.d., el fin de sus vidas en la
tierra.