Sura 2 (ayats 158 a final)

Al-Baqara (La Vaca)

Período de Medina


(158) [Por eso,] he aquí, que As-Safa y Al-Marwa están entre los símbolos establecidos por Dios;126 así pues, no incurrirá en error quien, habiendo acudido al Templo en peregrinación o en visita ritual, haga los recorridos entre ambas:127 pues, quien hace un bien mayor del que debe --ciertamente, Dios responde a la gratitud, es omnisciente.128

(159) ciertamente, a aquellos que supriman la evidencia de la verdad y de la guía que hemos hecho descender, después de que Nosotros la hayamos hecho clara a los hombres por medio de la escritura divina --a esos Dios los rechazará, y todos los que puedan juzgar les rechazarán.129 (160) Salvo a quienes se arrepientan, se enmienden y den a conocer la verdad: de esos aceptaré su arrepentimiento --pues, sólo Yo soy el Aceptador de Arrepentimiento, el Dispensador de Gracia.

(161) Ciertamente, quienes se obstinen en negar la verdad y mueran mientras [siguen aún] negando la verdad --su merecido es el rechazo de Dios, el de los ángeles y el de todos los hombres [rectos]. (162) En ese estado permanecerán; [y] no se les aliviará el sufrimiento ni se les concederá prorroga.

(163) Y vuestro dios es el Dios Unico: no hay deidad sino Él, el Más Misericordioso, el Dispensador de Gracia.

(164) Ciertamente, en la creación de los cielos y de la tierra, en la sucesión de la noche y el día: en las naves que surcan el mar con lo que es de provecho para el hombre: y en las aguas que Dios hace descender del cielo, dando vida con ellas a la tierra, antes muerta, y haciendo que se multipliquen en ella toda clase de criaturas: en la variación de los vientos, en las nubes sujetas a su curso entre el cielo y la tierra: [en todo eso] hay mensajes claros para gentes que usan su razón.130

(165) Y aún así, hay gentes que eligen creer en seres que supuestamente rivalizan con Dios,131 y les aman como [sólo] Dios debe ser amado: pero los que han llegado a creer aman a Dios por encima de todo.

¡Si quienes están empeñados en hacer el mal pudieran tan sólo ver --como lo verán cuando se les consigne al castigo132 [en el Día de la Resurrección]-- que todo el poder pertenece sólo a Dios, y que Dios es severo en [imponer] el castigo!

(166) ¡[En ese Día] los que han sido [falsamente] adorados133 se desentenderán de sus seguidores y estos verán el castigo [que les aguarda], una vez destruidas todas sus esperanzas!134 (167) Entonces dirán sus seguidores: ¡Si tuviéramos otra oportunidad [de vivir],135 nos desentenderíamos de ellos como ellos se han desentendido de nosotros!"

Así les mostrará Dios sus acciones [de forma que les cause] un amargo remordimiento; pero no saldrán del fuego.136

(168) ¡Oh gentes! Comed de lo lícito y bueno que hay en la tierra, y no sigáis los pasos de Satán: pues, ciertamente, él es enemigo declarado vuestro, (169) y os invita a hacer el mal y a cometer actos indecentes, y a atribuir a Dios aquello de lo que no tenéis conocimiento.137

(170) Pero cuando se les dice: "Seguid lo que Dios ha revelado," algunos responden: "¡No!, seguiremos [sólo] lo que hemos hallado que creían y hacían nuestros antepasados." ¡Pero! ¿Aun si sus antepasados no usaban la razón y carecían de toda guía?

(171) Y así, la parábola de aquellos que se empeñan en negar la verdad es la de una bestia que al oír el grito del pastor no percibe sino el sonido de una voz y una llamada.138 Son sordos, mudos y ciegos: porque no usan su razón.

(172) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Comed de las cosas buenas de que os hemos proveído como sustento y dad gracias a Dios, si es a Él [verdaderamente] a quien adoráis.

(173) Os ha prohibido sólo la carne del animal hallado muerto, la sangre, la carne de cerdo y aquello sobre lo que se ha invocado un nombre distinto al de Dios;139 pero si alguien se ve empujado por la necesidad --no por deseo ni excediendo su necesidad inmediata-- no incurrirá en falta: pues, ciertamente, Dios es indulgente, dispensador de gracia.

(174) En verdad, quienes suprimen en lo más mínimo la revelación140 que Dios ha hecho descender y lo malvenden por un provecho insignificante --sólo se están llenando el vientre de fuego. Dios no les hablará en el Día de la Resurrección, ni les purificará [de sus faltas]; y les aguarda un doloroso castigo. (175) Esos son los que canjean la guía por el extravío, y el perdón por el castigo: ¡qué poco parecen temer al fuego!

(176) Así es: puesto que Dios ha hecho descender141 la escritura divina como exposición de la verdad, todos los que se enfrentan con sus opiniones a la escritura divina142  están, ciertamente, en un profundo error.

(177) La piedad verdadera no consiste en volver el rostro hacia el este o hacia el oeste143 --piadoso, en verdad, es quien cree en Dios, en el Último Día, en los ángeles, en la revelación144 y en los profetas; y gasta de lo que tiene --a pesar de su apego a ello-- en sus parientes, en los huérfanos, los necesitados, los viajeros,145 los mendigos y en rescatar a otros del sometimiento;146 es constante en la oración y paga el impuesto de purificación; y [piadosos en verdad son] los que, cuando prometen, cumplen sus promesas, y son pacientes en la desgracia, en la adversidad y en los momentos de peligro: esos son los que han sido fieles a su palabra, y esos son los que han sido conscientes de Dios.

(178) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Se os ha prescrito la justa retribución para los [culpables en] casos de homicidio: el libre como libre, el esclavo como esclavo y la mujer como mujer.147 Y si le es perdonada al culpable una parte [de su culpa] por su hermano,148 esta [remisión] deberá cumplirse en forma honorable y la restitución a su prójimo se hará de buenas maneras.149

Esto es un alivio de vuestro Sustentador y una misericordia. Y a aquel que, a pesar de ello,150  exceda intencionalmente los límites de los correcto, le aguarda un castigo doloroso: (179) porque en [la ley de] la justa retribución tenéis vida, ¡Oh vosotros dotados de perspicacia!, para que así os mantengáis conscientes de Dios.151

(180) Se os ha prescrito que, cuando uno de vosotros sienta cercana la muerte y deja una gran riqueza, haga testamento a favor de sus padres y [otros] parientes cercanos en forma honorable:152 esto es un deber para quienes son conscientes de Dios. (181) Y si alguien altera lo dispuesto después de haberlo sabido, el mal derivado de tal acción recaerá sólo sobre quienes lo hayan alterado.153 Ciertamente, Dios todo lo oye, es omnisciente.

(182) Pero si alguien teme que el testador haya cometido un error o una injusticia [deliberada] y consigue un arreglo entre los herederos,154 no incurrirá [por ello] en falta. Ciertamente, Dios es indulgente, dispensador de gracia.

(183) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Se os ha prescrito el ayuno como se les prescribió a los que os precedieron, para que os mantengáis conscientes de Dios: (184) [habréis de ayunar] durante un número determinado de días.155 Pero, si alguno de vosotros está enfermo o de viaje, [ayunará igual] número de otros días; y [en tales casos] aquellos que se lo puedan permitir, que alimenten a un pobre como rescate.156

Y quien hace un bien mayor del que debe157 a sí mismo se lo hace; porque ayunar es bueno para vosotros --si supierais.

(185) El mes de Ramadán, en el que se hizo descender [por vez primera] el Qur’an como guía para la humanidad y una prueba evidente de esa guía, y el criterio por el que discernir lo verdadero de lo falso. Así pues, quien de vosotros presencie la llegada158 de este mes, deberá ayunarlo todo; pero el que esté enfermo o de viaje, [ayunará igual] número de otros días. Dios quiere para vosotros la facilidad y no quiere la dificultad; pero [quiere] que completéis el número [requerido de días] y que ensalcéis a Dios por haberos guiado rectamente, y que [Le] deis gracias.

(186) Y si Mis siervos te preguntan acerca de Mí --ciertamente, Yo estoy cerca; respondo a la invocación de quien Me invoca, cuando Me invoca: que Me escuchen y crean en Mí, para que puedan seguir el camino recto.

(187) Os está permitido uniros con vuestras mujeres la noche del [día del] ayuno: ellas son una vestimenta para vosotros y vosotros sois una vestimenta para ellas. Dios sabe que os habríais privado de este derecho159 y se ha vuelto a vosotros en Su misericordia y os ha suprimido esa dificultad. Así pues, yaced con ellas y aprovechad lo que Dios os ha prescrito,160 y comed y bebed hasta que distingáis la raya del alba contra la oscuridad de la noche,161 y entonces seguid ayunando hasta la caída de la noche; pero absteneos de yacer con ellas si estáis de retiro en casas de adoración.162

Estos son los límites fijados por Dios: no os acerquéis a ellos --[pues] así aclara Dios Sus mensajes a la humanidad, para que se mantengan conscientes de Él.

(188) No os devoréis la hacienda injustamente unos a otros, ni empleéis artimañas legales163 tratando de devorar injusta y deliberadamente lo que por derecho pertenece a otros.164

(189) Te preguntarán acerca de las lunas nuevas. Di: "Indican a la humanidad las fechas [de diversos acontecimientos], incluida la peregrinación."165

Sin embargo, la piedad no consiste en que entréis en las casas por detrás, [por así decirlo,] sino que el verdaderamente piadoso es quien es consciente de Dios.166 Por tanto, entrad en las casas por la puerta y manteneos conscientes de Dios, para que así alcancéis la felicidad.

(190) Y combatid por la causa de Dios a aquellos que os combatan, pero no cometáis agresión --pues, ciertamente, Dios no ama a los agresores.167 (191) Matadles dondequiera que los encontréis y expulsadles de donde os hayan expulsado --pues la opresión es aún peor que matar.168 Y no luchéis con ellos junto a la Casa Inviolable de Adoración si ellos no os combaten antes allí;169 pero si os combaten, matadles: esta es la recompensa de los que niegan la verdad.

(192) Pero si cesan --ciertamente, Dios es indulgente, dispensador de gracia.

(193) Por tanto, combatidles hasta que cese la opresión y la adoración esté consagrada por entero a Dios;170 pero si cesan, deben acabar todas las hostilidades, salvo contra aquellos que [deliberadamente] hacen el mal.

(194) Combatid en los meses sagrados si sois atacados:171 porque la violación de lo sagrado está [sujeta a la ley de] la justa retribución. Si alguien comete una agresión contra vosotros, atacadle como os ha atacado --y manteneos conscientes de Dios, y sabed que Dios está con los que son conscientes de Él.172

(195) Y gastad [de buen grado] en la causa de Dios, y que vuestras manos no os arrojen a la destrucción;173 y perseverad en hacer el bien: ciertamente, Dios ama a quienes hacen el bien.

(196) Y realizad la peregrinación y la visita ritual [a Mecca]174 en honor a Dios; y si os veis impedidos, haced una ofrenda conforme a vuestros medios. Y no os afeitéis la cabeza hasta que la ofrenda haya sido sacrificada;175 pero quien de vosotros esté enfermo o esté afectado de una dolencia en la cabeza, deberá redimirse ayunando o dando limosna, o [cualquier otro] acto de adoración. Y cuando os encontréis sanos y salvos,176 entonces, quien aproveche para hacer la visita ritual mientras llega [el tiempo de] la peregrinación, deberá hacer un ofrecimiento conforme a sus medios;177 pero si carece de los medios, deberá ayunar tres días durante la peregrinación y siete a su regreso: esto es, diez [días] completos. Esto atañe a aquel que no vive en las cercanías de la Casa Inviolable de Adoración.178

Y manteneos conscientes de Dios, y sabed que Dios es severo en el castigo.179

(197) La peregrinación deberá realizarse en los meses señalados.180 Quien emprenda la peregrinación en esos [meses] deberá abstenerse, mientras dure la peregrinación, del lenguaje obsceno, de toda conducta reprobable y de disputar; y todo el bien que hagáis, Dios lo conoce.

Y llevad provisiones --aunque, ciertamente, la mejor de las provisiones es la consciencia de Dios: ¡manteneos, pues, conscientes de Mí, Oh vosotros dotados de perspicacia! (198) [Sin embargo,] no incurrís en falta si buscáis [durante la peregrinación] el favor de vuestro Sustentador.181 Y cuando salgáis en multitudes de Arafat,182 recordad a Dios junto al lugar sagrado, y recordadle como Quien os guió cuando estabais perdidos en vuestro camino;183 y avanzad con la multitud de gentes que avanzan,184 y pedid a Dios que os perdone vuestras faltas: pues, ciertamente, Dios es indulgente, dispensador de gracia.

(200) Y cuando hayáis cumplido vuestros ritos de adoración, [seguid] teniendo a Dios presente como tenéis presentes a vuestros padres --¡no!, con un recuerdo aún más vivo.185 Pues hay gentes que [solamente] ruegan: "¡Oh Sustentador nuestro! ¡Danos en esta vida!" --esos no tendrán parte en las bendiciones de la Otra Vida. (201) Pero entre ellos hay quienes ruegan: "¡Oh Sustentador nuestro! ¡Danos lo bueno en esta vida y lo bueno en la Otra Vida, y líbranos del castigo del fuego!": (202) esos tendrán su parte [de felicidad] en pago a lo que se han ganado. Y Dios es rápido en ajustar cuentas.

(203) Y tened presente a Dios en los días señalados;186 pero quien se apresure [haciéndolo] en dos días, no incurrirá en falta, y el que permanezca más tiempo no incurrirá en falta, siempre que sea consciente de Dios. Manteneos, por tanto, conscientes de Dios y sabed que ante Él seréis congregados.

(204) Hay una clase de hombre187 cuya conversación sobre la vida de este mundo te complace y [aún más] cuando pone a Dios por testigo de lo que hay en su corazón, y que es, además, sumamente hábil en la discusión.188 (205) Pero una vez que logra imponerse, va por la tierra extendiendo la corrupción y destruyendo las cosechas y la descendencia [del hombre]:189 y Dios no ama la corrupción. (206) Y cuando se le dice: "Se consciente de Dios," su soberbia le impulsa a hacer el mal: el infierno será suficiente para él --¡que mal lugar de reposo!

(207) Pero existe [también] una clase de hombre que se vende a sí mismo de buen grado buscando complacer a Dios:190 y Dios es muy compasivo con Sus siervos.

(208) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Someteos por entero a Dios,191 y no sigáis los pasos de Satán: pues, ciertamente, él es enemigo declarado vuestro. (209) Y si caéis en el error después de todas las pruebas evidentes que habéis recibido, sabed que, ciertamente, Dios es todopoderoso, sabio.

(210) ¿Es que están192 esperando que Dios se les aparezca a la sombra de las nubes, junto con los ángeles --cuando [para entonces] ya todo estará decidido y todos los asuntos habrán sido remitidos a Dios?193

(211) Pregunta a los hijos de Israel cuantos mensajes claros les hemos dado. Y quien altera el mensaje bendecido de Dios194 después de haberle llegado --¡ciertamente, Dios es severo en el castigo!

(212) A quienes se empeñan en negar la verdad [sólo] esta vida les parece grata;195 por eso se burlan de los que han llegado a creer: pero quienes son conscientes de Dios estarán por encima de ellos en el Día de la Resurrección.

Y Dios provee de sustento a quien Él quiere, sin echar cuentas.196

(213) La humanidad entera fue antaño una sola comunidad; [luego empezaron a discrepar --] y entonces Dios les suscitó a los profetas como portadores de buenas nuevas y advertidores, y por medio de ellos les transmitió la revelación, como exposición de la verdad, para que juzgara entre los hombres en todo aquello sobre lo que discrepaban.197 Y precísamente aquellos a quienes había sido dada [esta revelación] empezaron, por envidias mutuas, a discrepar sobre su significado, después de haberles llegado todas las pruebas de la verdad. Pero Dios guió a los creyentes a la verdad sobre la que, con Su venia, discrepaban: pues Dios dirige al camino recto a quien quiere [ser guiado].198

(214) ¿O acaso creéis que vais a entrar en el paraíso sin veros antes afligidos como se vieron los [creyentes] que os precedieron?199 La desgracia y la adversidad se abatieron sobre ellos, y su angustia era tal que el enviado y los que con él creían, exclamaron: "¿Cuando vendrá el auxilio de Dios?"200

¡Ciertamente, el auxilio de Dios está [siempre] cerca!

(215) Te preguntaran qué deben gastar en los demás. Di: "Lo que gastéis de vuestra riqueza debe ser [primero] para vuestros padres y parientes, para los huérfanos, los necesitados y los viajeros; y todo el bien que hagáis, ciertamente, Dios lo conoce."

(216) Se os ha prescrito combatir, aunque os sea odioso; pero puede ser que os desagrade algo y sea bueno para vosotros, y puede ser que améis algo y sea malo para vosotros: Dios sabe y vosotros no.201

(217) Te preguntarán acerca de combatir en el mes sagrado.202 Di: "Combatir en él es algo muy grave; pero [que se impida el acceso a] la Casa Inviolable de Adoración y expulsar de ella a su gente es aún más grave a los ojos de Dios, pues la opresión es más grave que matar."

[Vuestros enemigos] no dejarán de combatiros hasta que reneguéis de vuestra fe, si pueden. Pero si alguno de vosotros reniega de su fe y muere siendo infiel a la verdad --sus obras serán inútiles en esta vida y en la Otra; esos están destinados al fuego, y en él permanecerán.

(218) Ciertamente, los que han llegado a creer y los que han abandonado el ámbito del mal203 y se esfuerzan por la causa de Dios --esos pueden esperar la misericordia de Dios: pues Dios es indulgente, dispensador de gracia.

(219) Te preguntaran acerca de los embriagantes y los juegos de azar. Di: "En ambos hay un gran perjuicio204 y también algunos beneficios para los hombres; pero el perjuicio que causan es mayor que su beneficio."205

Y te preguntarán sobre que deben gastar [en la causa de Dios]. Di: "Lo que os podáis permitir".

De esta forma os aclara Dios Sus mensajes, para que reflexionéis (220) sobre esta vida y sobre la Otra.

Y te preguntarán sobre [como tratar a] los huérfanos. Di: "Está bien que mejoréis sus condiciones." Y si compartís su vida, [recordad que] son vuestros hermanos:206 y Dios distingue al que corrompe las cosas del que las mejora. Y si hubiera querido, Dios os habría impuesto una carga que no podríais soportar:207 [pero,] ¡ciertamente, Dios es todopoderoso, sabio!

(221) Y no os caséis con mujeres que atribuyen divinidad a otros junto con Dios hasta que hayan llegado [realmente] a creer: pues cualquier sierva [de Dios]208 creyente es ciertamente mejor que una mujer que atribuye divinidad a otros junto con Dios, aunque esta os guste más. Y no deis en matrimonio a vuestras mujeres a hombres que atribuyen divinidad a otros junto con Dios hasta que hayan llegado [realmente] a creer: pues cualquier siervo [de Dios] creyente es ciertamente mejor que un hombre que atribuye divinidad a otros junto con Dios, aunque este os guste más. Estos invitan al fuego, mientras que Dios invita al paraíso y a [la obtención del] perdón con Su venia; y hace claros los mensajes a la humanidad para que los tengan presentes.

(222) Y te preguntarán acerca de la menstruación. Di: "Es un estado de impureza. Así pues, manteneos apartados de las mujeres durante la menstruación, y no os acerquéis a ellas hasta que queden limpias; y cuando queden limpias, id a ellas como Dios os ha ordenado."209

Ciertamente, Dios ama a los que se vuelven a Él arrepentidos,210 y ama a los que se purifican.

(223) Vuestras mujeres son vuestro campo de cultivo; id, pues, a vuestro campo de cultivo como queráis, haciendo preceder algo para vuestras almas,211 y manteneos conscientes de Dios, y sabed que Le encontraréis. Y da buenas nuevas a los que creen.

(224) Y no permitáis que vuestros juramentos por Dios os impidan hacer el bien, ser conscientes de Dios y reconciliar a los hombres:212 pues Dios todo lo oye, es omnisciente. (225) Dios no os hará rendir cuentas de aquellos juramentos que hayáis hecho sin pensar, sino que os hará rendir cuentas [sólo] de lo que vuestros corazones hayan concebido [en serio]: pues Dios es indulgente, benigno.

(226) Quienes juren no acercarse a sus mujeres tendrán cuatro meses de gracia; y si se retractan [de su juramento]213 ciertamente, Dios es indulgente, dispensador de gracia. (227) Pero si se deciden por el divorcio --ciertamente, Dios todo lo oye, es omnisciente.

(228) Las divorciadas deberán esperar, sin volver a casarse,214 un período de tres menstruaciones: pues no es lícito que oculten lo que Dios ha creado en su seno,215 si creen en Dios y en el Último Día. Y sus maridos tienen pleno derecho a tomarlas de nuevo durante ese período, si desean la reconciliación; pero, en justicia, los derechos de las mujeres [con respecto a sus maridos] son iguales que los derechos de estos con respecto a ellas, si bien los hombres tienen prioridad [a este respecto].216 Y Dios es poderoso, sabio.

(229) Un divorcio puede ser [revocado] dos veces, después de lo cual, o bien se reanuda el matrimonio en forma honorable, o se disuelve de buenas maneras.217

No os es lícito quedaros con nada de lo que hayáis dado a vuestras esposas; a menos que ambos [cónyuges] teman no poder mantenerse dentro de los límites fijados por Dios: así pues, si teméis que no puedan mantenerse dentro de los límites fijados por Dios, no incurrirán en falta ninguno de los dos por aquello a lo que ella renuncie [en favor del marido] a fin de quedar libre.218

Estos son los límites que Dios ha fijado; no los violéis: pues quienes violan los límites que Dios ha fijado --¡esos son los malhechores!

(230) Y si él la divorcia [definitivamente], no le estará permitida ya, a menos que ella tome a otro hombre por esposo; entonces, si este la divorcia, ninguno de los dos incurrirá en falta si vuelven a casarse --siempre que ambos crean que serán capaces de mantenerse dentro de los límites que Dios ha fijado: porque estos son los límites de Dios, que Él aclara a gentes de conocimiento [innato].

(231) Así pues, cuando habiendo divorciado a vuestras mujeres, se acerque el fin de su período de espera, o bien las retenéis en forma honorable o las dejáis ir de buenas maneras. Pero no las retengáis contra su voluntad por hacer[-les] daño: pues quien tal hace falta contra sí mismo.

Y no toméis [estos] mensajes de Dios con frivolidad; y recordad los favores con que Dios os ha bendecido y toda la revelación y la sabiduría que ha hecho descender para vosotros a fin de amonestaros con ello; y manteneos conscientes de Dios y sabed que Dios tiene pleno conocimiento de todo.

(232) Y cuando, habiendo divorciado a vuestras mujeres, se acerque el fin de su período de espera, no les impidáis que se casen con otros hombres si lo han convenido mutuamente en forma honorable. Esta es una amonestación para quienes de vosotros crean en Dios y en el Último Día; este es el [modo] más puro para vosotros, y el más limpio. Dios sabe y vosotros no.

(233) Y las madres [divorciadas] amamantarán a sus hijos dos años enteros, si desean completar la lactancia; y el progenitor deberá sustentarles y vestirles en forma honorable. A nadie se le impone una carga superior a sus fuerzas: no se impondrá un perjuicio a la madre por causa de su hijo ni, por igual causa, a quien lo engendró. Y la misma obligación recaerá sobre el heredero [del padre].

Y si ambos [padres], previo consejo y acuerdo mutuos, deciden la separación [de madre e hijo],219 no incurrirán [por ello] en falta; y si decidís encomendar a vuestros hijos a una nodriza, no incurriréis en falta siempre que os aseguréis, en forma honorable, del bienestar del niño que entregáis.220 Y manteneos conscientes de Dios, y sabed que Dios ve todo lo que hacéis.

(234) Y si alguno de vosotros muere y deja esposas, estas deberán permanecer, sin casarse,221 un período de cuatro meses y diez días; luego, una vez cumplido su plazo, no seréis responsables222 por lo que hagan consigo mismas, en forma honorable. Y Dios está bien informado de todo lo que hacéis.

(235) Y no incurrís en falta si insinuáis a [alguna de] estas mujeres [vuestra intención] de proponerles matrimonio o si concebís tal intención y no lo manifestáis: [pues] Dios sabe que pensáis proponerles matrimonio.223 Pero no os prometáis a ellas en secreto, sino habladles en forma honorable; y no decidáis el compromiso matrimonial hasta que el [período de espera] prescrito haya expirado. Sabed que Dios conoce lo que hay en vuestras mentes: manteneos, pues, conscientes de Dios; y sabed, también, que Dios es indulgente, benigno.

(236) No incurrís en falta si divorciáis a mujeres a las que no habéis tocado ni asignado una dote;224 pero [aun en tal caso] gratificadlas con algún bien en forma honorable --el rico según sus medios y el que viva con estrechez según sus medios: esto es un deber para los que eligen hacer el bien.225

(237) Y si las divorciáis antes de haberlas tocado, pero habiéndoles asignado ya la dote, [dadles] la mitad de lo asignado --a menos que ellas renuncien a su derecho o aquel en cuya mano está el contrato de matrimonio226 renuncie a su derecho [a la mitad de la dote]: y la renuncia es más afín a la consciencia de Dios. Y no olvidéis [que debéis actuar] con generosidad entre vosotros: ciertamente, Dios ve todo lo que hacéis.

(238) Observad las oraciones, y hacedlas en la forma más excelente;227 y estad presentes ante Dios con devoción. (239) Pero si os veis en peligro, [rezad] de pie o montados;228 y cuando estéis de nuevo a salvo, recordad a Dios --pues Él os enseñó lo que antes no sabíais.

(240) Y SI alguno de vosotros muere y deja esposas, le corresponde a sus viudas [el derecho] a un año de manutención sin verse obligadas a abandonar [el domicilio conyugal].229 Sin embargo, si lo abandonan [voluntariamente], no seréis responsables de lo que ellas hagan consigo mismas, en forma honorable.230 Y Dios es todopoderoso, sabio.

(241) Y las divorciadas tendrán, también, [derecho] a manutención en forma honorable:231 esto es un deber para los conscientes de Dios.

(242) Así os aclara Dios Sus mensajes, para que [aprendáis] a usar vuestra razón.

(243) ¿No has sabido de aquellos que por millares abandonaron sus hogares por miedo a la muerte --y Dios les dijo: "Morid", y luego les devolvió a la vida?232

Ciertamente, Dios muestra Su infinito favor a los hombres --pero la mayoría de ellos son desagradecidos.

(244) ¡Combatid, pues, por la causa de Dios,233 y sabed que Dios todo lo oye, es omnisciente.

(245) ¿Quien hará a Dios un préstamo generoso,234 que Él le devolverá ampliamente incrementado? Pues Dios da la estrechez y el desahogo; y a Él seréis devueltos.

(246) ¿No has sabido de aquellos dignatarios de los hijos de Israel, después de Moisés, que dijeron a uno de sus profetas:235 "Danos un rey, [y] lucharemos por la causa de Dios"?

Dijo: "¿Y no os negaréis a combatir si se os ordena hacerlo?"

Contestaron: "¿Y por qué no íbamos a combatir por la causa de Dios si se nos ha expulsado de nuestros hogares junto con nuestros hijos?"236

Sin embargo, cuando se les ordenó combatir, se echaron atrás, salvo unos pocos; pero Dios conoce bien a los malhechores.

(247) Y su profeta dijo a aquellos dignatarios:237 "En verdad, Dios os da a Saúl por rey."

Dijeron: "¿Cómo puede él reinar sobre nosotros, cuando nosotros tenemos más derecho al reino que él, y ni [siquiera] le ha sido dada una abundante riqueza?

[El profeta] dijo: "En verdad, Dios le ha enaltecido sobre vosotros y le ha dado en abundancia conocimiento y fuerza corporal. Y Dios otorga de Su dominio238 a quien Él quiere: pues Dios es inmenso, omnisciente."

(248) Y su profeta les dijo: "En verdad, un signo de su [derecho a la] soberanía será que se os dará un corazón239 dotado por vuestro Sustentador de paz interior y de cuanto es imperecedero en el legado de la Casa de Moisés y la Casa de Aarón, que portan los ángeles.240 Ahí, ciertamente, tendréis un signo si sois [realmente] creyentes."

(249) Y cuando Saúl salió con su ejército, dijo: "Dios va a poneros a prueba con un río: quien beba de él no será de los míos, y quien no pruebe su agua --ese, ciertamente, será de los míos; pero será perdonado quien241 beba una sola vez del cuenco de su mano."

Y aún así, bebieron todos de él [hasta saciarse], salvo unos pocos.

Y cuando él y los que se habían mantenido fieles a él cruzaron el río, los otros dijeron: "¡No tenemos fuerzas hoy [para enfrentarnos] contra Goliat y su ejército!"

[Pero] los que tenían certeza de su encuentro con Dios, dijeron: "¡Cuantas veces una hueste pequeña ha derrotado a un gran ejército con la venia de Dios! Pues Dios está con los que son pacientes en la adversidad."

(250) Y cuando se vieron frente a Goliat y su ejército, dijeron: “¡Oh Sustentador nuestro, danos paciencia en la adversidad, da firmeza a nuestros pasos y auxílianos contra las gentes que niegan la verdad!"

(251) Y les derrotaron con la venia de Dios. Y David mató a Goliat; y Dios le dio el dominio y la sabiduría, y le impartió el conocimiento que Él quiso.

Y si Dios no hubiera permitido que la gente se defendiera a sí misma unos contra otros,242 la tierra ciertamente se corrompería: pero Dios concede Su infinito favor a todos los seres creados.

(252) Estos son los mensajes de Dios: te los transmitimos, [Oh Profeta,] exponiendo la verdad --pues, ciertamente, tú eres uno de los enviados. (253) A algunos de esos enviados les hemos favorecido más que a otros: entre ellos hubo algunos a los que Dios habló, y otros a los que Él ha elevado en rango.243 Y dimos a Jesús, el hijo de María, todas las pruebas de la verdad y le fortalecimos con la sagrada inspiración.244

Y si Dios hubiera querido, los seguidores de esos [enviados] no se habrían enfrentado unos contra otros después de haberles llegado todas las pruebas de la verdad; pero [de hecho,] adoptaron posiciones divergentes, y algunos llegaron a creer mientras que otros negaron la verdad. No obstante, si Dios hubiera querido, no habrían combatido unos contra otros: pero Dios hace lo que quiere.245

(254) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Gastad [en Nuestra causa] de lo que os hemos dado como sustento antes de que llegue un Día246 en el que no haya comercio ni amistad, ni intercesión. Y los que niegan la verdad --¡esos son los malhechores!

(255) Dios --no hay deidad sino Él, el Viviente, la Fuente Autosubsistente de Todo Ser.

Ni la somnolencia ni el sueño se apoderan de Él. Suyo es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. ¿Quien puede interceder ante Él, si no es con Su venia?

Conoce lo está manifiesto ante los hombres y lo que les está oculto,247 mientras que ellos no abarcan de Su conocimiento sino aquello que Él quiere [que abarquen].

Su poder eterno248 se extiende sobre los cielos y sobre la tierra, y el mantenimiento de estos no le fatiga. Y Él es el altísimo, el grandioso.

(256) No cabe coacción en asuntos de fe.249

Ahora la guía recta se distingue claramente del extravío: por eso, quien rechaza a los poderes del mal250 y cree en Dios, ciertamente se ha aferrado al soporte más firme, al que nunca cede: pues Dios todo lo oye, es omnisciente.

(257) Dios está cerca de los que tienen fe; les saca de las tinieblas a la luz --pero quienes se obstinan en negar la verdad tienen a su lado a los poderes del mal que les sacan de la luz a las tinieblas: esos están destinados al fuego y en él permanecerán.

(258) ¿No has sabido de aquel [rey] que discutió con Abraham acerca de su Sustentador, [sólo] porque Dios le había dado la realeza?

He ahí, que Abraham dijo: "Mi Sustentador es quien da la vida y da la muerte."

[El rey] respondió: "¡[También] yo doy la vida y doy la muerte!"

Dijo Abraham: "¡En verdad, Dios hace que el sol salga por el este; hazlo tú, pues, salir por el oeste!"

Así fue confundido el que se obstinaba en negar la verdad: pues Dios no guía a gentes que [deliberadamente] hacen el mal.251

(259) ¿O [piensas tú, Oh hombre,] como aquel252 que al pasar por una ciudad en ruinas, abandonada por su gente, dijo: "¿Cómo podría Dios devolver la vida a esta ciudad después de muerta?"253

Entonces, Dios le hizo morir y pasados cien años le devolvió la vida [y le] dijo: "¿Cuanto tiempo has permanecido así?”

Respondió: "He permanecido un día, o parte de un día."

Dijo [Dios]: "¡No, has permanecido así cien años! Pero mira a tu comida y a tu bebida --que no se han echado a perder-- y mira a tu asno!254 E [hicimos esto] para hacer de ti un signo para los hombres. ¡Y mira los huesos [de los animales y de los hombres] --como los componemos y los cubrimos de carne!"255

Y cuando vio [todo esto] con claridad, dijo: "¡[Ahora] sé que Dios tiene el poder para disponer cualquier cosa!"

(260) Y, he ahí, que Abraham dijo: "¡Oh Sustentador mío! ¡Muéstrame cómo devuelves la vida a los muertos!"

Dijo: "¿Es que acaso no crees?"

[Abraham] respondió: "Ciertamente [creo], pero [déjame verlo] para que mi corazón quede tranquilo."

Dijo: "Coge, pues, cuatro pájaros y enséñales a obedecerte;256 luego, colócalos separados en las colinas [a tu alrededor]; después llámalos: acudirán a ti volando. Y sabe que Dios es poderoso, sabio."257

(261) La parábola de aquellos que gastan sus bienes por la causa de Dios es la de un grano que produce siete espigas y cada espiga contiene cien granos: pues Dios dobla la ganancia a quien Él quiere; y Dios es infinito, omnisciente.

(266) Aquellos que gastan sus bienes por la causa de Dios y luego no malogran258 su gasto con reproches y agravios [a los sentimientos de los necesitados], tendrán su recompensa junto a su Sustentador, y nada tienen que temer ni se lamentarán. (263) Una palabra amable y ocultar la indigencia ajena259 valen más que una limosna seguida de agravio; y Dios es autosuficiente, benigno.

(264) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! No malogréis vuestras limosnas echándolas en cara o hiriendo [los sentimientos de los necesitados], como aquel que gasta su riqueza sólo para ser visto y elogiado por la gente, pero que no cree en Dios ni en el Último Día: su parábola es la de una roca lisa, con [un poco de] tierra encima, sobre la que cae un aguacero dejándola limpia. Esos no obtendrán ganancia alguna por todas sus [buenas] obras: pues Dios no guía a gentes que se niegan a reconocer la verdad.

(265) Y la parábola de aquellos que gastan sus bienes buscando la complacencia de Dios y por su propia certeza interior, es la de un huerto situado en un terreno alto y fértil: si cae sobre él un aguacero da cosecha doble; y si no cae un aguacero, una lluvia fina [cae sobre él]. Y Dios ve todo lo que hacéis.

(266) ¿Le gustaría a alguno de vosotros tener un huerto de palmeras y vides por el que corrieran arroyos y en el que se dieran frutos de todas clases --y que al llegarle la vejez, cuando sus hijos son aún débiles para [cuidarle]-- un torbellino de fuego lo arrasara convirtiéndolo en cenizas?

Así os aclara Dios Sus mensajes, para que reflexionéis.

(267) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Gastad en los demás de las cosas buenas que habéis adquirido y de lo que, para vosotros, hemos hecho brotar de la tierra; y no elijáis para gastar aquellas cosas malas que vosotros no aceptaríais sin apartar la vista con desdén. Y sabed que Dios es autosuficiente, digno de toda alabanza.

(268) Satán os amenaza con la pobreza y os incita a la mezquindad, mientras que Dios os promete Su perdón y munificencia; y Dios es inmenso, omnisciente; (269) da la sabiduría a quien Él quiere: y a quien le es dada la sabiduría, ciertamente le ha sido dada una gran riqueza. Pero sólo los dotados de perspicacia tienen esto presente.

(270) Pues, aquello que gastéis en los demás, o que prometáis [gastar], ciertamente Dios lo conoce; y quienes sean injustos [por negarse a dar limosnas] no tendrán quien les auxilie.

(271) Si dais limosna públicamente, excelente; pero si la entregáis a los pobres en secreto, mejor aún para vosotros, y os servirá como expiación de parte de vuestras faltas. Y Dios está bien informado de todo cuanto hacéis.

(272) No te incumbe a ti [Oh Profeta] hacer que sigan el camino recto,260 sino que Dios guía a quien quiere.

Cualquier bien que gastéis en los demás será para vosotros mismos, si lo hacéis buscando sólo la faz de Dios: pues cualquier bien que gastéis os será devuelto cumplidamente, y no se os hará injusticia.

(273) [Y dad] a [aquellos] necesitados que por estar totalmente entregados a la causa de Dios, no pueden ocuparse de buscar su sustento.261 El que ignora [su situación] pensaría que son ricos, porque se abstienen [de pedir]; [pero] podréis reconocerles por su marca especial: no piden a la gente inoportunamente. Y cualquier bien que gastéis [en ellos], ciertamente, Dios lo conoce.

(274) Aquellos que gastan sus bienes [por Dios] de noche y de día, en secreto y en público, tendrán su recompensa junto a su Sustentador; y nada tienen que temer ni se lamentarán.

(275) Los que devoran la usura262 se comportan como aquel a quien el toque de Satán ha sumido en el desconcierto; porque dicen: "El comercio es una forma de263 usura" --siendo así que Dios ha hecho lícito el comercio y ha prohibido la usura. Así pues, quien sea consciente de la advertencia de su Sustentador264 y desista [de la usura], podrá quedarse con sus ganancias pasadas y su caso queda en manos de Dios; pero los que reincidan --¡esos están destinados al fuego y en él permanecerán!

(276) Dios desprovee a las ganancias de la usura de toda bendición, pero bendice los actos de caridad con un incremento multiplicado.265 Y Dios no ama a quien es pertinazmente ingrato y persiste en el error.

(277) Ciertamente, quienes han llegado a creer, hacen buenas obras, son constantes en la oración y dan limosna --tendrán su recompensa junto a su Sustentador y nada tienen que temer ni se lamentarán.

(278) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Sed conscientes de Dios y renunciad a todas las ganancias de la usura que tengáis pendientes, si sois [verdaderamente] creyentes;266 (279) porque si no lo hacéis, sabed que estáis en guerra con Dios y Su Enviado. Pero si os arrepentís, tenéis derecho a [la devolución de] vuestro capital:267 no seréis injustos ni se os hará injusticia. (280) Sin embargo, si [el deudor] está en apuros, [concededle] una prórroga hasta que esté desahogado; y sería mejor para vosotros --si supiérais-- condonarle [toda la deuda] considerándola una dádiva.

(281) Y sed conscientes del Día en el que seréis devueltos ante Dios. Entonces, cada ser humano recibirá lo que se haya ganado y nadie será tratado injustamente.268

(282) ¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Cuando contratéis un prestamo269 por un plazo determinado, ponedlo por escrito. Y que un escribano lo redacte con equidad para ambas partes; y que el escribano no se niegue a escribir como Dios le ha enseñado:270  que escriba pues, y que le dicte quien contrae la deuda; y que sea consciente de Dios, su Sustentador, y no menoscabe en nada su compromiso.271 Y si quien contrae la deuda fuera débil de mente o cuerpo, o fuera incapaz de dictar,272 que dicte entonces su tutor con equidad. Y llamad para que sirvan de testigos a dos de vuestros hombres; y si no encontráis dos hombres, entonces, un hombre y dos mujeres que os parezcan aceptables como testigos, de modo que si una yerra, la otra subsane su error.273 Y los testigos no deberán negarse [a dar testimonio] cuando se les llame.

Y no os mostréis reacios a poner por escrito todas las disposiciones contractuales,274 sean pequeñas o grandes, junto con la fecha de vencimiento; esto es más equitativo ante Dios, más fiable como testimonio y mejor para evitar que os surjan [luego] dudas. A menos que se trate de una transacción que hagáis en el acto, en cuyo caso no incurriréis en falta si no lo ponéis por escrito.

Y tomad testigos cuando negociéis entre vosotros, y que no se haga daño a ningún escribano ni a ningún testigo;275 pues si lo hacéis, ciertamente, sería una falta grave por vuestra parte. Y sed conscientes de Dios, pues es Dios quien [así] os enseña --y Dios tiene pleno conocimiento de todo.

(283) Y si estáis de viaje y no encontráis escribano, [podéis tomar] una fianza: pero si hay confianza entre vosotros, que aquel en quien se confía cumpla lo prometido y sea consciente de Dios, su Sustentador.

Y no ocultéis aquello de lo que habéis sido testigos276 pues, ciertamente, quien lo oculta tiene un corazón malvado; y Dios tiene pleno conocimiento de todo lo que hacéis.

(284) De Dios es todo cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. Y tanto si manifestáis lo que hay en vuestras mentes como si lo ocultáis, Dios os pedirá cuenta de ello; y luego perdonará a quien Él quiera y castigará a quien Él quiera: pues Dios tiene el poder para disponer cualquier cosa.

(285) El enviado cree en lo que se ha hecho descender sobre él procedente de su Sustentador, y [también] los creyentes: todos creen en Dios, en Sus ángeles, en Sus revelaciones y en Sus enviados, sin hacer distinción entre ninguno de Sus enviados;277 y dicen:

"Oímos y obedecemos. ¡Concédenos Tu perdón, Oh Sustentador nuestro, pues a Ti es el retorno!

(286) "Dios no impone a nadie sino en la medida de su capacidad: a su favor tendrá el bien que haga, y en su contra el mal que haga.

"¡Oh Sustentador nuestro! ¡No nos culpes si olvidamos o erramos, sin querer!

"¡Oh Sustentador nuestro! ¡No nos impongas una carga como la que impusiste sobre los que nos precedieron!278 ¡Oh Sustentador nuestro! ¡No nos hagas llevar una carga que no podamos soportar!

"¡Y borra nuestras faltas, perdónanos y concédenos Tu misericordia! ¡Tú eres nuestro Supremo Señor: auxílianos, pues, contra las gentes que rechazan la verdad!"



126 Lit., "símbolos de Dios". Se dice que el recorrido entre dos bajas formaciones rocosas denominadas As-Safa y Al-Marwa, situadas en las cercanías de la Kaaba, en Mecca, fue el escenario del sufrimiento de Hayar cuando Abraham, obedeciendo una orden divina, la abandonó junto con su hijo Ismail en el desierto (véase la nota 102 anterior). Angustiada por la sed y el miedo a ver morir a su hijo, Hayar corrió repetidas veces entre ambas rocas suplicando fervientemente el auxilio de Dios: finalmente, su confianza en Dios y su paciencia se vieron recompensadas con el descubrimiento de un manantial ‑-que aún hoy existe y que se conoce con el nombre de Pozo de Samsam- y esto salvó a ambos de morir de sed. Por esto, As-Safa y Al-Marwa han sido consideradas, aun en tiempos pre-islámicos, como símbolos de fe y de paciencia en la adversidad, en recuerdo de la gran prueba que Hayar tuvo que soportar y de su confianza en Dios: esto explica que sean mencionadas en este contexto junto a pasajes que tratan de las virtudes de la paciencia y de la confianza en Dios (Rasi).

127 En conmemoración de las carreras que Hayar, angustiada, realizó entre As-Safa y Al-Marwa, los peregrinos que llegan a Mecca deben caminar siete veces, a paso vivo, entre estos dos altozanos. Debido a que en tiempos pre-islámicos varios ídolos habían estado colocados allí, algunos de los primeros musulmanes se resistían a realizar un ritual que a sus ojos aparecía asociado con su previa idolatría (Rasi, tomado de Ibn Abbas). Este versículo quería tranquilizarles, destacando que aquel acto simbólico de conmemoración era muy anterior a la idolatría que practicaban los Quraish paganos.

128 Algunos sabios islámicos -p.e., el Imam Abu Hanifa- deducen de la frase "quien hace un bien mayor del que debe" leída en combinación con "no incurrirá en error quien..." (o, más literalmente, "no merecerá reproche quien..."), que el recorrido a pie entre As-Safa y Al-Marwa no es uno de los ritos obligatorios de la peregrinación sino, más bien, un acto de devoción supererogatorio (véase Samajshari y Rasi). Sin embargo, la mayoría de los eruditos lo consideran parte integrante de la peregrinación.

129 Lit., "a quienes todos los que rechazan rechazarán" -es decir, todas las personas rectas capaces de juzgar cuestiones morales. El rechazo de Dios (laana) denota "la exclusión de Su gracia" (Manar II, 50). En el árabe clásico, el significado primordial de laana es equivalente a ibaad ("distanciamiento" o "destierro"); en la terminología del Qur'an, equivale a la "exclusión de todo cuanto es bueno" (Lisán al‑Aarab). Según Ibn Abbas y varios destacados eruditos de la generación siguiente, la escritura divina a la que se alude aquí es la Biblia; por tanto, el versículo va dirigido a los judíos y a los cristianos.

130 Este pasaje es uno de los muchos en los que el Qur'an apela a "aquellos que usan su razón" para que observen las maravillas cotidianas de la naturaleza, incluidas las muestras del propio ingenio humano ("las naves que surcan el mar"), como signos de un Poder creativo consciente que domina el universo.

131 Lit., "hay entre la gente quienes se entregan a [la adoración de] otros en vez de Dios". Acerca del término andad, véase la nota 13 en el versículo 22 de este sura.

132 Lit., "cuando vean el castigo" (o "el sufrimiento").

133 Lit., "seguidos" -es decir, como los santos o las supuestas "personalidades divinas".

134 Asbab (sing. sabab) denota, en su significado primordial, "lazos" o "adhesiones", y en sentido figurado, "medios [para lograr un fin]" (cf. Lisán al-Aarab), y Lane IV, 1285). En este contexto, asbab se refiere evidentemente a medios de salvación, y puede por lo tanto traducirse por "esperanzas".

135 Lit., "si nos fuera dado retornar".

136 Sc., para volver a la vida, con una segunda oportunidad (Manar II, 81).

137 Esto se refiere a la atribución a Dios de ordenes y prohibiciones que exceden lo que ha sido claramente ordenado por Él (Samajshari). Algunos comentaristas (como p.e., Muhammad Abdu en Manar II, 89 s.) incluyen en esta expresión los innumerables requerimientos supuestamente "legales" que, sin estar autorizados claramente por el texto del Qur'an o por una Tradición auténtica, han sido extraídos por algunos eruditos musulmanes mediante métodos subjetivos de deducción para presentarlos luego como "ordenanzas de Dios". La conexión entre este pasaje y los anteriores resulta evidente. En los versículos 165-167, el Qur'an habla de aquellos que "eligen creer en seres que supuestamente rivalizan con Dios": lo cual incluye también la falsa atribución, a tales seres, del derecho a promulgar sus propias ordenanzas cuasi‑religiosas, así como la asignación de validez religiosa a costumbres sancionadas sólo por razón de su antigüedad (véase el versículo siguiente).

138 Esta es una traducción muy libre de la frase elíptica que dice, literalmente: "la parábola de aquellos que se obstinan en negar la verdad es la de alguien que grita a lo que sólo oye un grito y una llamada". El verbo naaqa se usa principalmente para describir el grito inarticulado con el que el pastor dirige a su rebaño.

139 Es decir, todo lo que ha sido dedicado u ofrecido en sacrificio a un ídolo o a un santo, o a una persona considerada como "divina". Para una enumeración más completa de los tipos de carne prohibidos, véase 5:3.

140 Este término se usa aquí en sentido genérico y comprende tanto el Qur'an como las revelaciones anteriores.

143 El Qur'an hace así hincapié en el principio de que el mero cumplimiento de las formalidades externas no satisface los requisitos de la rectitud. La alusión a volverse, en la oración, en esta o aquella dirección, procede de los pasajes que, algo más atrás, se ocupaban de la cuestión de la qibla.

144 En este contexto, el termino "revelación" (al‑kitab) tiene, según la mayoría de los comentaristas, un sentido general: se refiere al hecho en sí de la revelación divina. En cuanto a la creencia en los ángeles, se postula aquí porque es a través de estos seres o fuerzas espirituales (pertenecientes a la esfera de al-gaib, es decir, la realidad que está fuera del alcance de la percepción humana) como Dios revela Su voluntad a los profetas y, por medio de ellos, a toda la humanidad.

145 La expresión ibn as-sabil (lit., "hijo del camino") designa a cualquier persona que está alejada de su casa y en especial aquellos que, por sus circunstancias, carecen de medios de subsistencia (Lane IV, 1302). En su más amplio sentido, designa a alguien que, por la circunstancia que sea, no le es posible regresar a su hogar, ya sea temporal o permanentemente, como, por ejemplo, un exiliado o un refugiado político.

146 Ar-raqaba (cuyo plural es ar-riqab) designa, literalmente, "el cuello", y significa también todo el ser humano. Metonímicamente, la expresión fi ’r‑riqab significa "para la liberación de seres humanos de la esclavitud", y se aplica tanto al rescate de cautivos como a la emancipación de esclavos. El Qur'an, al incluir este tipo de gasto entre los actos esenciales de la rectitud, da a entender que liberar a la gente de la esclavitud -y, por tanto, la abolición de la misma- es uno de los objetivos sociales del Islam. La esclavitud era, en el tiempo de la revelación del Qur'an, una practica establecida en todo el mundo, y su abolición repentina habría sido económicamente imposible. A fin de soslayar esta dificultad, y al mismo tiempo conseguir en el futuro la total abolición de la esclavitud, el Qur'an prescribe en 8:67 que de ahí en adelante, sólo aquellos prisioneros tomados en una guerra justa (yihad) pueden ser retenidos como esclavos. Pero aun con relación a personas esclavizadas de esta manera o -con anterioridad a la revelación de 8:67- de cualquier otra, el Qur'an destaca el gran mérito de la liberación de esclavos y la estipula como forma de expiación por diversas transgresiones (véase p.e., 4:92, 5:89, 58:3). Además, el Profeta resaltó enfáticamente en numerosos ocasiones que, a los ojos de Dios, la liberación sin condiciones de un ser humano de la esclavitud es uno de los actos más loables que puede realizar un musulmán. (Para una presentación y análisis críticos de todas las Tradiciones auténticas relacionadas con este problema, véase Nail al-Autar VI, 199 ss.)

147 Después de señalar que la verdadera piedad no consiste en una mera observancia de formas y ritos externos, el Qur’an abre, por así decirlo, un nuevo capítulo relacionado con el problema de la conducta humana. Y así como la piedad no es eficaz sin la acción recta, la rectitud individual no podrá ser realmente eficaz socialmente, si no existe consenso en la comunidad acerca de los derechos y obligaciones sociales de sus miembros: en otras palabras, acerca de las leyes prácticas que deben regir la conducta del individuo en el seno de la sociedad y la actitud de la sociedad hacia el individuo y sus acciones. Esta es la razón de fondo de la gran importancia del papel que la legislación juega dentro de la ideología del Islam, y de por qué el Qur’an alterna de forma sistemática sus exhortaciones morales y espirituales con ordenanzas acerca de los aspectos prácticos de la vida social. Uno de los principales problemas con que ha de enfrentarse toda sociedad es la salvaguardia de las vidas y de la seguridad individual de sus miembros: por tanto, es comprensible que las leyes relativas al homicidio y su castigo reciban un tratamiento prioritario en este lugar. (Debe tenerse en cuenta que "La Vaca" fue el primer sura revelado en Medina, es decir, en el período en que la comunidad musulmana se acababa de establecer como entidad social independiente.)

 En cuanto al término qisás utilizado al comienzo del pasaje anterior, debe destacarse que -según todos los comentaristas clásicos- es casi sinónimo de musawa, o sea, "hacer algo igual a [otra cosa]": en este caso, hacer que el castigo sea igual (o adecuado) al crimen; significado este cuya mejor traducción es la de "la justa retribución" y nó (como, erróneamente, ha sido traducido con frecuencia) la de "represalia". Dado que el Qur’an habla aquí de "casos de homicidio" (fi ’l‑qatla, lit., "en el asunto de los matados") en general, y tomando en consideración que esta expresión abarca todos los casos posibles de homicidio -asesinato premeditado, asesinato bajo provocación grave, homicidio sin premeditación, homicidio por accidente, etc.- resulta evidente que tomar una vida por otra vida (como implica el término "represalia") no se correspondería siempre con las exigencias de la equidad. (Esto se aclara, por ejemplo, en 4:92, donde se trata de la restitución legal por homicidio involuntario.) La frase dice literalmente, "el libre por el libre, el esclavo por el esclavo, la mujer por la mujer". Sin embargo, leída juntamente con la expresión "justa retribución" que se menciona en la primera frase, se ve inmediatamente que tal estipulación no puede -y no pretende- ser tomada en su sentido literal restrictivo: porque esto haría imposible su aplicación en muchos casos de homicidio, p.e., en el homicidio de un hombre libre por un esclavo, o el de una mujer por un hombre, o viceversa. Por tanto, tal estipulación debe ser considerada como un ejemplo de expresión elíptica (iyás) que tan a menudo se emplea en el Qur’an, y que tiene un único significado, a saber: "si un hombre libre ha cometido el crimen, el hombre libre debe ser castigado; si un esclavo ha cometido el crimen ...," etc. -en otras palabras, tomando en consideración la condición del culpable, él o ella (y, sólo, él o ella) deberá ser castigado en forma adecuada al crimen. Por esta razón, he traducido la frase por “el libre como libre, el esclavo como esclavo...,” etc.

148 Lit., "y a quien le es perdonado [algo] por su hermano". No existe justificación lingüística alguna para atribuir -como han hecho varios comentaristas- el adjetivo "su" a la víctima, asumiendo así que la palabra "hermano" se refiere a la "familia" o "parientes sanguíneos" de la víctima. El adjetivo "su" se refiere, incuestionablemente, al culpable; y al no haber razón para asumir que "su hermano" se refiera a un hermano real, la conclusión inevitable es que se trata aquí de "su hermano en la fe" o "su prójimo" -lo que en ambos casos incluye a toda la comunidad. De esta forma, la expresión "si le es perdonada al culpable una parte por su hermano" (es decir, por la comunidad o sus agentes legales) puede hacer alusión a la consideración de circunstancias atenuantes en un caso de asesinato, o a que se entienda que el caso a juzgar cae dentro de las categorías de homicidio sin premeditación u homicidio involuntario ‑-para los que no se aplica la pena de muerte y sí una restitución mediante el pago de una indemnización (diyya, véase 4:92) a los familiares de la víctima. En consonancia con las frecuentes exhortaciones del Qur’an al perdón y al dominio sobre uno mismo, la "remisión" antedicha puede estar relacionada (sobretodo en los casos de homicidio por accidente) a una renuncia parcial, o aún total, a la indemnización.

149 Lit., "y la restitución a él buenamente", porque se entiende que el pronombre en ilaihi ("a él") se refiere al "hermano en la fe" o "prójimo" ya mencionado en la misma frase. La palabra adaa (traducida por "restitución") designa el acto de cumplir con un deber o una deuda (cf. Lane I, 38), e indica aquí la indemnización legal que ha de pagar el culpable. Esta indemnización o restitución deberá hacerse "de buenas maneras" ‑-teniendo en cuenta la situación del acusado y, por parte de este último, cumpliendo de buena gana y sinceramente con su obligación (cf. Manar II, 129).

151 Es decir, "tenéis una salvaguardia, como comunidad, para que podáis vivir seguros, tal como Dios quiere que viváis". Queda claro, por tanto, que el objetivo del qisás es la protección de la sociedad, y no la "venganza".

152 La palabra jeir que aparece en esta frase designa "una gran riqueza" y no simplemente "bienes": y esto explica la orden de que quien deje una gran fortuna deberá hacer legados a aquellos miembros de su familia que más merezcan ayuda, aparte de -y con anterioridad a- las porciones fijadas por la ley, que son mencionadas en 4:11-12. Esta interpretación de jeir está apoyada por testimonios de A’isha y Ali ibn Abi Talib, referidos a este versículo en particular (cf. Samajshari y Baidawi).

153 Lit., "y en cuanto a aquel que lo altere -es decir, después de la muerte del testador- "después de haberlo oído, la falta de eso será sólo de quienes lo alteren": o sea, no de aquellos que sin quererlo se hayan beneficiado de dicha alteración. Hay que señalar que el verbo samiaa (lit., "oyó") tiene también el significado de "supo".

154 Lit., "entre ellos" -es decir, un arreglo con el consentimiento mutuo de las partes, que haga caso omiso de las disposiciones testamentarias, por considerarlas injustas.

155  O sea, durante los veintinueve o treinta días de Ramadán, noveno mes del calendario lunar islámico (véase el versículo siguiente). El ayuno consiste en la abstención total de comida, bebida y relaciones sexuales desde el amanecer hasta la puesta del sol. Como señala el Qur’an, el ayuno ha sido una práctica muy extendida durante toda la historia religiosa del hombre. El rigor extremo y la larga duración del ayuno islámico -que es obligatorio para toda persona adulta y sana, hombre o mujer- consigue, además del propósito general de la purificación espiritual, un objetivo triple: (1) conmemorar el comienzo de la revelación del Qur’an, que tuvo lugar en el mes de Ramadán, aproximadamente trece años antes del éxodo del Profeta a Medina; (2) proporcionar un riguroso ejercicio de auto-disciplina; y (3) hacer ver a todos, a través de su propia experiencia, lo que es tener hambre y sed, para que de esta forma adquieran una apreciación directa de los necesidades de los pobres.

156 Esta frase ha sido objeto de muchas interpretaciones conflictivas y a veces en exceso artificiosas. Mi traducción se basa en el significado primario de al.ladina iutiqunahu ("los que son capaces de ello" o "pueden hacerlo" o "se lo pueden permitir"), refiriendo el pronombre hu al acto de "alimentar a un pobre".

157 Algunos comentaristas opinan que esto se refiere a alimentar voluntariamente a más de un pobre, o a alimentar a un pobre un número de días superior al prescrito por la ordenanza anterior. Sin embargo, dado que el resto de la frase habla de los beneficios del ayuno en sí, es más probable que este "hacer un bien mayor del que se debe" se refiera aquí a los ayunos voluntarios (que el Profeta realizaba a menudo) aparte del ayuno obligatorio durante el mes de Ramadán.

158 Lit., "sea testigo de" o "esté presente en".

159 Lit., "engañado" o "traicionado a vosotros mismos (a este respecto)": alusión a la noción que prevalecía entre los primeros musulmanes, antes de ser revelado este versículo, de que todas las relaciones sexuales debían ser evitadas durante el período del ayuno, incluidas las noches, cuando comer y beber estaban permitidos (Rasi). Este versículo deshizo este malentendido.

160 Lit., "y buscad lo que Dios os ha prescrito": énfasis evidente en que la vida sexual es de designio divino por naturaleza.

161 Lit., "la blanca línea del alba de la línea negra [de la noche]". Según todos los filólogos árabes, la "línea negra" (al-jait al-asuad) significa "la oscuridad de la noche" (Lane II, 831); y la expresión al-jaitán ("las dos líneas" o "rayas") designa "el día y la noche" (Lisán al-Aarab).

162 El Profeta solía pasar varios días, y noches, durante Ramadán -y a veces también en otras ocasiones- en la mezquita, entregado a la oración y a la meditación, y ajeno a todo tipo de actividades mundanales; y dado que aconsejó también a sus seguidores que hicieran esto de vez en cuando, retirarse a una mezquita para dedicarse a la meditación, práctica denominada itikaf, se ha convertido en una forma de devoción reconocida -aunque voluntaria- entre los musulmanes, en especial en los diez últimos días de Ramadán.

163 Lit., "y no la arrojéis a los jueces" -buscando que ellos la adjudiquen erróneamente (Samajshari, Baidawi).

164 Lit., "parte de la hacienda de otra gente".

165 La alusión, en este punto, a los meses lunares se debe al hecho de que el cumplimiento de varias obligaciones religiosas instituidas por el Islam -como el ayuno de Ramadán o la pe