Sura
2
Al-Baqara
(La
Vaca)
Período de Medina
(158) [Por eso,] he aquí, que As-Safa y Al-Marwa están entre los símbolos establecidos por Dios;126 así pues, no incurrirá en error quien, habiendo acudido al Templo en peregrinación o en visita ritual, haga los recorridos entre ambas:127 pues, quien hace un bien mayor del que debe --ciertamente, Dios responde a la gratitud, es omnisciente.128
(159) ciertamente, a aquellos que supriman la evidencia de la verdad y de la guía que hemos hecho descender, después de que Nosotros la hayamos hecho clara a los hombres por medio de la escritura divina --a esos Dios los rechazará, y todos los que puedan juzgar les rechazarán.129 (160) Salvo a quienes se arrepientan, se enmienden y den a conocer la verdad: de esos aceptaré su arrepentimiento --pues, sólo Yo soy el Aceptador de Arrepentimiento, el Dispensador de Gracia.
(161)
Ciertamente,
quienes se obstinen en negar la verdad y mueran mientras [siguen aún] negando
la verdad --su merecido es el rechazo de Dios, el de los ángeles y el de todos
los hombres [rectos]. (162) En ese estado permanecerán; [y] no se les aliviará
el sufrimiento ni se les concederá prorroga.
(163) Y
vuestro dios es el Dios Unico: no hay deidad sino Él, el Más
Misericordioso, el Dispensador de Gracia.
(164)
Ciertamente, en la creación de los cielos y de la tierra, en la sucesión de la
noche y el día: en las naves que surcan el mar con lo que es de provecho para
el hombre: y en las aguas que Dios hace descender del cielo, dando vida con
ellas a la tierra, antes muerta, y haciendo que se multipliquen en ella toda
clase de criaturas: en la variación de los vientos, en las nubes sujetas a su
curso entre el cielo y la tierra: [en todo eso] hay mensajes claros para gentes
que usan su razón.130
(165) Y aún
así, hay gentes que eligen creer en seres que supuestamente rivalizan con Dios,131
y les aman como [sólo] Dios debe ser amado: pero los que han llegado a creer
aman a Dios por encima de todo.
¡Si quienes
están empeñados en hacer el mal pudieran tan sólo ver --como lo verán cuando
se les consigne al castigo132
[en el Día de la Resurrección]-- que todo el poder pertenece sólo a Dios, y
que Dios es severo en [imponer] el castigo!
(166) ¡[En
ese Día] los que han sido [falsamente] adorados133
se desentenderán de sus seguidores y estos verán el castigo [que les aguarda],
una vez destruidas todas sus esperanzas!134
(167) Entonces dirán sus seguidores: ¡Si tuviéramos otra oportunidad [de
vivir],135
nos desentenderíamos de ellos como ellos se han desentendido de nosotros!"
Así les
mostrará Dios sus acciones [de forma que les cause] un amargo remordimiento;
pero no saldrán del fuego.136
(168) ¡Oh
gentes! Comed de lo lícito y bueno que hay en la tierra, y no sigáis
los pasos de Satán: pues, ciertamente, él es enemigo declarado vuestro, (169)
y os invita a hacer el mal y a cometer actos indecentes, y a atribuir a Dios
aquello de lo que no tenéis conocimiento.137
(170) Pero
cuando se les dice: "Seguid lo que Dios ha revelado," algunos
responden: "¡No!, seguiremos [sólo] lo que hemos hallado que creían y
hacían nuestros antepasados." ¡Pero! ¿Aun si sus antepasados no usaban
la razón y carecían de toda guía?
(171) Y así,
la parábola de aquellos que se empeñan en negar la verdad es la de una bestia
que al oír el grito del pastor no percibe sino el sonido de una voz y una
llamada.138
Son
sordos, mudos y ciegos: porque no usan su razón.
(172) ¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! Comed de las cosas buenas de que os hemos
proveído como sustento y dad gracias a Dios, si es a Él [verdaderamente] a
quien adoráis.
(173) Os ha
prohibido sólo la carne del animal hallado muerto, la sangre, la carne de cerdo
y aquello sobre lo que se ha invocado un nombre distinto al de Dios;139
pero si alguien se ve empujado por la necesidad --no por deseo ni excediendo su
necesidad inmediata-- no incurrirá en falta: pues, ciertamente, Dios es
indulgente, dispensador de gracia.
(174) En
verdad, quienes suprimen en lo más mínimo la revelación140
que Dios ha hecho descender y lo malvenden por un provecho insignificante --sólo
se están llenando el vientre de fuego. Dios no les hablará en el Día de la
Resurrección, ni les purificará [de sus faltas]; y les aguarda un doloroso
castigo. (175) Esos son los que canjean la guía por el extravío, y el perdón
por el castigo: ¡qué poco parecen temer al fuego!
(176) Así
es: puesto que Dios ha hecho descender141 la escritura divina como
exposición de la verdad, todos los que se enfrentan con sus opiniones a la
escritura divina142 están,
ciertamente, en un profundo error.
(177) La
piedad verdadera no consiste en volver el rostro hacia el este o hacia el oeste143
--piadoso, en verdad, es quien cree en Dios, en el Último Día, en los ángeles,
en la revelación144
y en los profetas; y gasta de lo que tiene --a pesar de su apego a ello-- en sus
parientes, en los huérfanos, los necesitados, los viajeros,145
los mendigos y en rescatar a otros del sometimiento;146
es constante
en la
oración y paga el impuesto de purificación; y [piadosos en verdad son] los
que, cuando prometen, cumplen sus promesas, y son pacientes en la desgracia, en
la adversidad y en los momentos de peligro: esos son los que han sido fieles a
su palabra, y esos son los que han sido conscientes de Dios.
(178) ¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! Se os ha prescrito la justa
retribución para los [culpables en] casos de homicidio: el libre como libre, el
esclavo como esclavo y la mujer como mujer.147
Y si le es perdonada al culpable una parte [de su culpa] por su hermano,148
esta [remisión] deberá cumplirse en forma honorable y la restitución a su prójimo
se hará de buenas maneras.149
Esto es un
alivio de vuestro Sustentador y una misericordia. Y a aquel que, a pesar de
ello,150 exceda
intencionalmente los límites de los correcto, le aguarda un castigo doloroso:
(179) porque en [la ley de] la justa retribución tenéis vida, ¡Oh vosotros
dotados de perspicacia!, para que así os mantengáis conscientes de Dios.151
(180) Se
os ha prescrito que, cuando uno de vosotros sienta cercana la muerte y
deja una gran riqueza, haga testamento a favor de sus padres y [otros] parientes
cercanos en forma honorable:152
esto es un deber para quienes son conscientes de Dios. (181) Y si alguien altera
lo dispuesto después de haberlo sabido, el mal derivado de tal acción recaerá
sólo sobre quienes lo hayan alterado.153
Ciertamente, Dios todo lo oye, es omnisciente.
(182) Pero
si alguien teme que el testador haya cometido un error o una injusticia
[deliberada] y consigue un arreglo entre los herederos,154
no incurrirá [por ello] en falta. Ciertamente, Dios es indulgente, dispensador
de gracia.
(183) ¡Oh
vosotros que habéis llegado a creer! Se os ha prescrito el ayuno como se
les prescribió a los que os precedieron, para que os mantengáis conscientes de
Dios: (184) [habréis de ayunar] durante un número determinado de días.155
Pero, si alguno de vosotros está enfermo o de viaje, [ayunará igual] número
de otros días; y [en tales casos] aquellos que se lo puedan permitir, que
alimenten a un pobre como rescate.156
Y quien hace
un bien mayor del que debe157
a sí mismo se lo hace; porque ayunar es bueno para vosotros --si supierais.
(185) El mes
de Ramadán, en el que se hizo descender [por vez primera] el Qur’an como guía
para la humanidad y una prueba evidente de esa guía, y el criterio por el que
discernir lo verdadero de lo falso. Así pues, quien de vosotros presencie la
llegada158
de este mes, deberá ayunarlo todo; pero el que esté enfermo o de viaje,
[ayunará igual] número de otros días. Dios quiere para vosotros la facilidad
y no quiere la dificultad; pero [quiere] que completéis el número [requerido
de días] y que ensalcéis a Dios por haberos guiado rectamente, y que [Le] deis
gracias.
(186) Y
si Mis siervos te preguntan acerca de Mí --ciertamente, Yo estoy cerca;
respondo a la invocación de quien Me invoca, cuando Me invoca: que Me escuchen
y crean en Mí, para que puedan seguir el camino recto.
(187) Os
está permitido uniros con vuestras mujeres la noche del [día del]
ayuno: ellas son una vestimenta para vosotros y vosotros sois una vestimenta
para ellas. Dios sabe que os habríais privado de este derecho159
y se ha vuelto a vosotros en Su misericordia y os ha suprimido esa dificultad.
Así pues, yaced con ellas y aprovechad lo que Dios os ha prescrito,160
y comed y bebed hasta que distingáis la raya del alba contra la oscuridad de la
noche,161
y entonces seguid ayunando hasta la caída de la noche; pero absteneos de yacer
con ellas si estáis de retiro en casas de adoración.162
Estos son
los límites fijados por Dios: no os acerquéis a ellos --[pues] así aclara
Dios Sus mensajes a la humanidad, para que se mantengan conscientes de Él.
(188) No
os devoréis la hacienda injustamente unos a otros, ni empleéis artimañas
legales163
tratando de devorar injusta y deliberadamente lo que por derecho pertenece a
otros.164
(189) Te
preguntarán acerca de las lunas nuevas. Di: "Indican a la humanidad
las fechas [de diversos acontecimientos], incluida la peregrinación."165
Sin embargo,
la piedad no consiste en que entréis en las casas por detrás, [por así
decirlo,] sino que el verdaderamente piadoso es quien es consciente de Dios.166
Por tanto, entrad en las casas por la puerta y manteneos conscientes de Dios,
para que así alcancéis la felicidad.
(190) Y
combatid por la causa de Dios a aquellos que os combatan, pero no cometáis
agresión --pues, ciertamente, Dios no ama a los agresores.167
(191) Matadles dondequiera que los encontréis y expulsadles de donde os hayan
expulsado --pues la opresión es aún peor que matar.168
Y no luchéis con ellos junto a la Casa Inviolable de Adoración si ellos no os
combaten antes allí;169
pero si os combaten, matadles: esta es la recompensa de los que niegan la
verdad.
(192) Pero
si cesan --ciertamente, Dios es indulgente, dispensador de gracia.
(193) Por
tanto, combatidles hasta que cese la opresión y la adoración esté consagrada
por entero a Dios;170
pero si cesan, deben acabar todas las hostilidades, salvo contra aquellos que
[deliberadamente] hacen el mal.
(194)
Combatid en los meses sagrados si sois atacados:171
porque la violación de lo sagrado está [sujeta a la ley de] la justa retribución.
Si alguien comete una agresión contra vosotros, atacadle como os ha atacado --y
manteneos conscientes de Dios, y sabed que Dios está con los que son
conscientes de Él.172
(195) Y
gastad [de buen grado] en la causa de Dios, y que vuestras manos no os arrojen a
la destrucción;173
y perseverad en hacer el bien: ciertamente, Dios ama a quienes hacen el bien.
(196) Y
realizad la peregrinación y la visita ritual [a Mecca]174
en honor a Dios; y si os veis impedidos, haced una ofrenda conforme a vuestros
medios. Y no os afeitéis la cabeza hasta que la ofrenda haya sido sacrificada;175
pero quien de vosotros esté enfermo o esté afectado de una dolencia en la
cabeza, deberá redimirse ayunando o dando limosna, o [cualquier otro] acto de
adoración. Y cuando os encontréis sanos y salvos,176
entonces, quien aproveche para hacer la visita ritual mientras llega [el tiempo
de] la peregrinación, deberá hacer un ofrecimiento conforme a sus medios;177
pero si carece de los medios, deberá ayunar tres días durante la peregrinación
y siete a su regreso: esto es, diez [días] completos. Esto atañe a aquel que
no vive en las cercanías de la Casa Inviolable de Adoración.178
Y manteneos
conscientes de Dios, y sabed que Dios es severo en el castigo.179
(197)
La peregrinación deberá realizarse en los meses señalados.180
Quien emprenda la peregrinación en esos [meses] deberá abstenerse, mientras
dure la peregrinación, del lenguaje obsceno, de toda conducta reprobable y de
disputar; y todo el bien que hagáis, Dios lo conoce.
Y
llevad provisiones --aunque, ciertamente, la mejor de las provisiones es la
consciencia de Dios: ¡manteneos, pues, conscientes de Mí, Oh vosotros dotados
de perspicacia! (198) [Sin embargo,] no incurrís en falta si buscáis [durante
la peregrinación] el favor de vuestro Sustentador.181
Y cuando salgáis en multitudes de Arafat,182
recordad a Dios junto al lugar sagrado, y recordadle como Quien os guió cuando
estabais perdidos en vuestro camino;183
y avanzad con la multitud de gentes que avanzan,184
y pedid a Dios que os perdone vuestras faltas: pues, ciertamente, Dios es
indulgente, dispensador de gracia.
(200)
Y cuando hayáis cumplido vuestros ritos de adoración, [seguid] teniendo a Dios
presente como tenéis presentes a vuestros padres --¡no!, con un recuerdo aún
más vivo.185
Pues hay gentes que [solamente] ruegan: "¡Oh Sustentador nuestro! ¡Danos
en esta vida!" --esos no tendrán parte en las bendiciones de la Otra Vida.
(201) Pero entre ellos hay quienes ruegan: "¡Oh Sustentador nuestro! ¡Danos
lo bueno en esta vida y lo bueno en la Otra Vida, y líbranos del castigo del
fuego!": (202) esos tendrán su parte [de felicidad] en pago a lo que se
han ganado. Y Dios es rápido en ajustar cuentas.
(203)
Y tened presente a Dios en los días señalados;186
pero quien se apresure
[haciéndolo] en dos días, no incurrirá en falta, y el que permanezca más
tiempo no incurrirá en falta, siempre que sea consciente de Dios. Manteneos,
por tanto, conscientes de Dios y sabed que ante Él seréis congregados.
(204)
Hay una clase de hombre187
cuya conversación sobre la vida de este mundo te complace y [aún más] cuando
pone a Dios por testigo de lo que hay en su corazón, y que es, además,
sumamente hábil en la discusión.188
(205) Pero una vez que logra imponerse, va por la tierra extendiendo la corrupción
y destruyendo las cosechas y la descendencia [del hombre]:189
y Dios no ama la corrupción. (206) Y cuando se le dice: "Se consciente de
Dios," su soberbia le impulsa a hacer el mal: el infierno será suficiente
para él --¡que mal lugar de reposo!
(207)
Pero existe [también] una clase de hombre que se vende a sí mismo de buen
grado buscando complacer a Dios:190
y Dios es muy compasivo con Sus siervos.
(208)
¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Someteos por entero a Dios,191
y no sigáis los pasos de Satán: pues, ciertamente, él es enemigo declarado
vuestro. (209) Y si caéis en el error después de todas las pruebas evidentes
que habéis recibido, sabed que, ciertamente, Dios es todopoderoso, sabio.
(210)
¿Es que están192
esperando que Dios se les aparezca a la sombra de las nubes, junto con los ángeles
--cuando [para entonces] ya todo estará decidido y todos los asuntos habrán
sido remitidos a Dios?193
(211)
Pregunta a los hijos
de Israel cuantos mensajes claros les hemos dado. Y quien altera el mensaje
bendecido de Dios194
después de haberle
llegado --¡ciertamente, Dios es severo en el castigo!
(212)
A quienes se empeñan en negar la verdad [sólo] esta vida les parece grata;195
por eso se burlan de los que han llegado a creer: pero quienes son conscientes
de Dios estarán por encima de ellos en el Día de la Resurrección.
Y
Dios provee de sustento a quien Él quiere, sin echar cuentas.196
(213)
La humanidad entera fue antaño
una sola comunidad; [luego empezaron a discrepar --] y entonces Dios les suscitó
a los profetas como portadores de buenas nuevas y advertidores, y por medio de
ellos les transmitió la revelación, como exposición de la verdad, para que
juzgara entre los hombres en todo aquello sobre lo que discrepaban.197
Y precísamente aquellos a quienes había sido
dada [esta revelación] empezaron, por envidias mutuas, a discrepar sobre su
significado, después de haberles llegado todas las pruebas de la verdad. Pero
Dios guió a los creyentes a la verdad sobre la que, con Su venia, discrepaban:
pues Dios dirige al camino recto a quien quiere [ser guiado].198
(214)
¿O acaso creéis que
vais a entrar en el paraíso sin veros antes afligidos como se vieron los
[creyentes] que os precedieron?199
La desgracia y la
adversidad se abatieron sobre ellos, y su angustia era tal que el enviado y los
que con él creían, exclamaron: "¿Cuando vendrá el auxilio de Dios?"200
¡Ciertamente,
el auxilio de Dios está [siempre] cerca!
(215)
Te preguntaran qué deben gastar
en los demás. Di: "Lo que gastéis de vuestra riqueza debe ser [primero]
para vuestros padres y parientes, para los huérfanos, los necesitados y los
viajeros; y todo el bien que hagáis, ciertamente, Dios lo conoce."
(216)
Se os
ha
prescrito combatir, aunque os sea odioso; pero puede ser que os desagrade algo y
sea bueno para vosotros, y puede ser que améis algo y sea malo para vosotros:
Dios sabe y vosotros no.201
(217)
Te preguntarán acerca de combatir en el mes sagrado.202
Di: "Combatir en él es algo muy grave; pero [que se impida el acceso a] la
Casa Inviolable de Adoración y expulsar de ella a su gente es aún más grave a
los ojos de Dios, pues la opresión es más grave que matar."
[Vuestros
enemigos] no dejarán de combatiros hasta que reneguéis de vuestra fe, si
pueden. Pero si alguno de vosotros reniega de su fe y muere siendo infiel a la
verdad --sus obras serán inútiles en esta vida y en la Otra; esos están
destinados al fuego, y en él permanecerán.
(218)
Ciertamente, los que han llegado a creer y los que han abandonado el ámbito del
mal203
y se esfuerzan por la causa de Dios --esos pueden esperar la misericordia de
Dios: pues Dios es indulgente, dispensador de gracia.
(219)
Te preguntaran acerca de los
embriagantes y los juegos de azar. Di: "En ambos hay un gran perjuicio204
y también algunos beneficios para los hombres; pero el perjuicio que causan es
mayor que su beneficio."205
Y
te preguntarán sobre que deben gastar [en la causa de Dios]. Di: "Lo que
os podáis permitir".
De
esta forma os aclara Dios Sus mensajes, para que reflexionéis (220) sobre esta
vida y sobre la Otra.
Y
te preguntarán sobre [como tratar a] los huérfanos. Di: "Está bien que
mejoréis sus condiciones." Y si compartís su vida, [recordad que] son
vuestros hermanos:206
y Dios distingue al que corrompe las cosas del que las mejora. Y si hubiera
querido, Dios os habría impuesto una carga que no podríais soportar:207
[pero,] ¡ciertamente, Dios es todopoderoso, sabio!
(221)
Y no os caséis con mujeres que
atribuyen divinidad a otros junto con Dios hasta que hayan llegado [realmente] a
creer: pues cualquier sierva [de Dios]208
creyente es ciertamente mejor que una mujer que atribuye divinidad a otros junto
con Dios, aunque esta os guste más. Y no deis en matrimonio a vuestras mujeres
a hombres que atribuyen divinidad a otros junto con Dios hasta que hayan llegado
[realmente] a creer: pues cualquier siervo [de Dios] creyente es ciertamente
mejor que un hombre que atribuye divinidad a otros junto con Dios, aunque este
os guste más. Estos invitan al fuego, mientras que Dios invita al paraíso y a
[la obtención del] perdón con Su venia; y hace claros los mensajes a la
humanidad para que los tengan presentes.
(222)
Y te preguntarán acerca de la
menstruación. Di: "Es un estado de impureza. Así pues, manteneos
apartados de las mujeres durante la menstruación, y no os acerquéis a ellas
hasta que queden limpias; y cuando queden limpias, id a ellas como Dios os ha
ordenado."209
Ciertamente,
Dios ama a los que se vuelven a Él arrepentidos,210
y ama a los que se purifican.
(223)
Vuestras mujeres son vuestro campo de cultivo; id, pues, a vuestro campo de
cultivo como queráis, haciendo preceder algo para vuestras almas,211
y manteneos conscientes de Dios, y sabed que Le encontraréis. Y da buenas
nuevas a los que creen.
(224)
Y no permitáis que vuestros
juramentos por Dios os impidan hacer el bien, ser conscientes de Dios y
reconciliar a los hombres:212
pues Dios todo lo oye, es omnisciente. (225) Dios no os hará rendir cuentas de
aquellos juramentos que hayáis hecho sin pensar, sino que os hará rendir
cuentas [sólo] de lo que vuestros corazones hayan concebido [en serio]: pues
Dios es indulgente, benigno.
(226)
Quienes juren no acercarse a sus mujeres tendrán cuatro meses de gracia; y si
se retractan [de su juramento]213
ciertamente, Dios es indulgente, dispensador de gracia. (227) Pero si se deciden
por el divorcio --ciertamente, Dios todo lo oye, es omnisciente.
(228)
Las divorciadas deberán esperar, sin volver a casarse,214
un período de tres menstruaciones: pues no es lícito que oculten lo que Dios
ha creado en su seno,215
si creen en Dios y en el Último Día. Y sus maridos tienen pleno derecho a
tomarlas de nuevo durante ese período, si desean la reconciliación; pero, en
justicia, los derechos de las mujeres [con respecto a sus maridos] son iguales
que los derechos de estos con respecto a ellas, si bien los hombres tienen
prioridad [a este respecto].216
Y Dios es poderoso, sabio.
(229)
Un divorcio puede ser [revocado] dos veces, después de lo cual, o bien se
reanuda el matrimonio en forma honorable, o se disuelve de buenas maneras.217
No
os es lícito quedaros con nada de lo que hayáis dado a vuestras esposas; a
menos que ambos [cónyuges] teman no poder mantenerse dentro de los límites
fijados por Dios: así pues, si teméis que no puedan mantenerse dentro de los límites
fijados por Dios, no incurrirán en falta ninguno de los dos por aquello a lo
que ella renuncie [en favor del marido] a fin de quedar libre.218
Estos
son los límites que Dios ha fijado; no los violéis: pues quienes violan los límites
que Dios ha fijado --¡esos son los malhechores!
(230)
Y si él la divorcia [definitivamente], no le estará permitida ya, a menos que
ella tome a
otro
hombre por esposo; entonces, si este la divorcia, ninguno de los dos incurrirá
en falta si vuelven a casarse --siempre que ambos crean que serán capaces de
mantenerse dentro de los límites que Dios ha fijado: porque estos son los límites
de Dios, que Él aclara a gentes de conocimiento [innato].
(231)
Así pues, cuando habiendo divorciado a vuestras mujeres, se acerque el fin de
su período de espera, o bien las retenéis en forma honorable o las dejáis ir
de buenas maneras. Pero no las retengáis contra su voluntad por hacer[-les] daño:
pues quien tal hace falta contra sí mismo.
Y
no toméis [estos] mensajes de Dios con frivolidad; y recordad los favores con
que Dios os ha bendecido y toda la revelación y la sabiduría que ha hecho
descender para vosotros a fin de amonestaros con ello; y manteneos conscientes
de Dios y sabed que Dios tiene pleno conocimiento de todo.
(232)
Y cuando, habiendo divorciado a vuestras mujeres, se acerque el fin de su período
de espera, no les impidáis que se casen con otros hombres si lo han convenido
mutuamente en forma honorable. Esta es una amonestación para quienes de
vosotros crean en Dios y en el Último Día; este es el [modo] más puro para
vosotros, y el más limpio. Dios sabe y vosotros no.
(233)
Y las madres [divorciadas] amamantarán a sus hijos dos años enteros, si desean
completar la lactancia; y el progenitor deberá sustentarles y vestirles en
forma honorable. A nadie se le impone una carga superior a sus fuerzas: no se
impondrá un perjuicio a la madre por causa de su hijo ni, por igual causa, a
quien lo engendró. Y la misma obligación recaerá sobre el heredero [del
padre].
Y
si ambos [padres], previo consejo y acuerdo mutuos, deciden la separación [de
madre e hijo],219
no incurrirán [por ello] en falta; y si decidís encomendar a vuestros hijos a
una nodriza, no incurriréis en falta siempre que os aseguréis, en forma
honorable, del bienestar del niño que entregáis.220
Y
manteneos conscientes de Dios, y sabed que Dios ve todo lo que hacéis.
(234)
Y si alguno de
vosotros muere y deja esposas, estas deberán permanecer, sin casarse,221
un período de cuatro
meses y diez días; luego, una vez cumplido su plazo, no seréis responsables222
por lo que hagan
consigo mismas, en forma honorable. Y Dios está bien informado de todo lo que
hacéis.
(235)
Y no incurrís en falta si insinuáis a [alguna de] estas mujeres [vuestra
intención] de proponerles matrimonio o si concebís tal intención y no lo
manifestáis: [pues] Dios sabe que pensáis proponerles matrimonio.223
Pero no os prometáis a ellas en secreto, sino habladles en forma honorable; y
no decidáis el compromiso matrimonial hasta que el [período de espera]
prescrito haya expirado. Sabed que Dios conoce lo que hay en vuestras mentes:
manteneos, pues, conscientes de Dios; y sabed, también, que Dios es indulgente,
benigno.
(236)
No incurrís en falta
si divorciáis a mujeres a las que no habéis tocado ni asignado una dote;224
pero [aun en tal caso]
gratificadlas con algún bien en forma honorable --el rico según sus medios y
el que viva con estrechez según sus medios: esto es un deber para los que
eligen hacer el bien.225
(237)
Y si las divorciáis antes de haberlas tocado, pero habiéndoles asignado ya la
dote, [dadles] la mitad de lo asignado --a menos que ellas renuncien a su
derecho o aquel en cuya mano está el contrato de matrimonio226
renuncie a su derecho [a la mitad de la dote]: y la renuncia es más afín a la
consciencia de Dios. Y no olvidéis [que debéis actuar] con generosidad entre
vosotros: ciertamente, Dios ve todo lo que hacéis.
(238)
Observad las
oraciones, y hacedlas en la forma más excelente;227
y estad presentes ante Dios con devoción. (239) Pero si os veis en peligro,
[rezad] de pie o montados;228
y cuando estéis de nuevo a salvo, recordad a Dios --pues Él os enseñó lo que
antes no sabíais.
(240)
Y SI alguno de vosotros muere y deja esposas, le corresponde a sus viudas [el
derecho] a un año de manutención sin verse obligadas a abandonar [el domicilio
conyugal].229
Sin embargo, si lo abandonan [voluntariamente], no seréis responsables de lo
que ellas hagan consigo mismas, en forma honorable.230
Y Dios es todopoderoso, sabio.
(241)
Y las divorciadas tendrán, también, [derecho] a manutención en forma
honorable:231
esto es un deber para los conscientes de Dios.
(242)
Así os aclara Dios Sus mensajes, para que [aprendáis] a usar vuestra razón.
(243)
¿No has sabido de aquellos que
por millares abandonaron sus hogares por miedo a la muerte --y Dios les dijo:
"Morid", y luego les devolvió a la vida?232
Ciertamente,
Dios muestra Su infinito favor a los hombres --pero la mayoría de ellos son
desagradecidos.
(244)
¡Combatid, pues, por la causa de Dios,233
y sabed que Dios todo lo oye, es omnisciente.
(245)
¿Quien hará a Dios un préstamo generoso,234
que Él le devolverá ampliamente incrementado? Pues Dios da la estrechez y el
desahogo; y a Él seréis devueltos.
(246)
¿No has sabido de aquellos dignatarios de los hijos de Israel, después de Moisés,
que dijeron a uno de sus profetas:235
"Danos un rey, [y] lucharemos por la causa de Dios"?
Dijo:
"¿Y no os negaréis a combatir si se os ordena hacerlo?"
Contestaron:
"¿Y por qué no íbamos a combatir por la causa de Dios si se nos ha
expulsado de nuestros hogares junto con nuestros hijos?"236
Sin
embargo, cuando se les ordenó combatir, se echaron atrás, salvo unos pocos;
pero Dios conoce bien a los malhechores.
(247)
Y su profeta dijo a aquellos dignatarios:237
"En verdad, Dios os da a Saúl por rey."
Dijeron:
"¿Cómo puede él reinar sobre nosotros, cuando nosotros tenemos más
derecho al reino que él, y ni [siquiera] le ha sido dada una abundante riqueza?
[El
profeta] dijo: "En verdad, Dios le ha enaltecido sobre vosotros y le ha
dado en abundancia conocimiento y fuerza corporal. Y Dios otorga de Su dominio238
a quien Él quiere: pues Dios es inmenso, omnisciente."
(248)
Y su profeta les dijo: "En verdad, un signo de su [derecho a la] soberanía
será que se os dará un corazón239
dotado por vuestro Sustentador de paz interior y de cuanto es imperecedero en el
legado de la Casa de Moisés y la Casa de Aarón, que portan los ángeles.240
Ahí, ciertamente, tendréis un signo si sois [realmente] creyentes."
(249)
Y cuando Saúl salió con su ejército, dijo: "Dios va a poneros a prueba
con un río: quien beba de él no será de los míos, y quien no pruebe su agua
--ese, ciertamente, será de los míos; pero será perdonado quien241
beba una sola vez del cuenco de su mano."
Y
aún así, bebieron todos de él [hasta saciarse], salvo unos pocos.
Y
cuando él y los que se habían mantenido fieles a él cruzaron el río, los
otros dijeron: "¡No tenemos fuerzas hoy [para enfrentarnos] contra Goliat
y su ejército!"
[Pero]
los que tenían certeza de su encuentro con Dios, dijeron: "¡Cuantas veces
una hueste pequeña ha derrotado a un gran ejército con la venia de Dios! Pues
Dios está con los que son pacientes en la adversidad."
(250)
Y cuando se vieron frente a Goliat y su ejército, dijeron: “¡Oh Sustentador
nuestro, danos paciencia en la adversidad, da firmeza a nuestros pasos y auxílianos
contra las gentes que niegan la verdad!"
(251)
Y les derrotaron con la venia de Dios. Y David mató a Goliat; y Dios le dio el
dominio y la sabiduría, y le impartió el conocimiento que Él quiso.
Y
si Dios no hubiera permitido que la gente se defendiera a sí misma unos contra
otros,242
la tierra ciertamente se corrompería: pero Dios concede Su infinito favor a
todos los seres creados.
(252)
Estos son los mensajes de Dios: te
los transmitimos, [Oh Profeta,] exponiendo la verdad --pues, ciertamente, tú
eres uno de los enviados. (253) A algunos de esos enviados les hemos favorecido
más que a otros: entre ellos hubo algunos a los que Dios habló, y otros a los
que Él ha elevado en rango.243
Y dimos a Jesús, el hijo de María, todas las pruebas de la verdad y le
fortalecimos con la sagrada inspiración.244
Y
si Dios hubiera querido, los seguidores de esos [enviados] no se habrían
enfrentado unos contra otros después de haberles llegado todas las pruebas de
la verdad; pero [de hecho,] adoptaron posiciones divergentes, y algunos llegaron
a creer mientras que otros negaron la verdad. No obstante, si Dios hubiera
querido, no habrían combatido unos contra otros: pero Dios hace lo que quiere.245
(254)
¡Oh vosotros que habéis llegado
a creer! Gastad [en Nuestra causa] de lo que os hemos dado como sustento antes
de que llegue un Día246
en el que no haya comercio ni amistad, ni intercesión. Y los que niegan la
verdad --¡esos son los malhechores!
(255)
Dios --no hay deidad sino Él, el
Viviente, la Fuente Autosubsistente de Todo Ser.
Ni
la somnolencia ni el sueño se apoderan de Él. Suyo es cuanto hay en los cielos
y cuanto hay en la tierra. ¿Quien puede interceder ante Él, si no es con Su
venia?
Conoce
lo está manifiesto ante los hombres y lo que les está oculto,247
mientras que ellos no abarcan de Su conocimiento sino aquello que Él quiere
[que abarquen].
Su
poder eterno248
se extiende sobre los cielos y sobre la tierra, y el mantenimiento de estos no
le fatiga. Y Él es el altísimo, el grandioso.
(256)
No cabe coacción en asuntos de
fe.249
Ahora
la guía recta se distingue claramente del extravío: por eso, quien rechaza a
los poderes del mal250
y cree en Dios, ciertamente se ha aferrado al soporte más firme, al que nunca
cede: pues Dios todo lo oye, es omnisciente.
(257)
Dios está cerca de los que tienen fe; les saca de las tinieblas a la luz --pero
quienes se obstinan en negar la verdad tienen a su lado a los poderes del mal
que les sacan de la luz a las tinieblas: esos están destinados al fuego y en él
permanecerán.
(258)
¿No has sabido de aquel [rey] que
discutió con Abraham acerca de su Sustentador, [sólo] porque Dios le había
dado la realeza?
He
ahí, que Abraham dijo: "Mi Sustentador es quien da la vida y da la
muerte."
[El
rey] respondió: "¡[También] yo doy la vida y doy la muerte!"
Dijo
Abraham: "¡En verdad, Dios hace que el sol salga por el este; hazlo tú,
pues, salir por el oeste!"
Así
fue confundido el que se obstinaba en negar la verdad: pues Dios no guía a
gentes que [deliberadamente] hacen el mal.251
(259)
¿O [piensas tú, Oh hombre,] como aquel252
que al pasar por una ciudad en ruinas, abandonada por su gente, dijo: "¿Cómo
podría Dios devolver la vida a esta ciudad después de muerta?"253
Entonces,
Dios le hizo morir y pasados cien años le devolvió la vida [y le] dijo: "¿Cuanto
tiempo has permanecido así?”
Respondió:
"He permanecido un día, o parte de un día."
Dijo
[Dios]: "¡No, has permanecido así cien años! Pero mira a tu comida y a
tu bebida --que no se han echado a perder-- y mira a tu asno!254
E [hicimos esto] para hacer de ti un signo para los hombres. ¡Y mira los huesos
[de los animales y de los hombres] --como los componemos y los cubrimos de
carne!"255
Y
cuando vio [todo esto] con claridad, dijo: "¡[Ahora] sé que Dios tiene el
poder para disponer cualquier cosa!"
(260)
Y, he ahí, que Abraham dijo: "¡Oh Sustentador mío! ¡Muéstrame cómo
devuelves la vida a los muertos!"
Dijo:
"¿Es que acaso no crees?"
[Abraham]
respondió: "Ciertamente [creo], pero [déjame verlo] para que mi corazón
quede tranquilo."
Dijo:
"Coge, pues, cuatro pájaros y enséñales a obedecerte;256
luego, colócalos separados en las colinas [a tu alrededor]; después llámalos:
acudirán a ti volando. Y sabe que Dios es poderoso, sabio."257
(261)
La parábola de aquellos que
gastan sus bienes por la causa de Dios es la de un grano que produce siete
espigas y cada espiga contiene cien granos: pues Dios dobla la ganancia a quien
Él quiere; y Dios es infinito, omnisciente.
(266)
Aquellos que gastan sus bienes por la causa de Dios y luego no malogran258
su gasto con reproches y agravios [a los sentimientos de los necesitados], tendrán
su recompensa junto a su Sustentador, y nada tienen que temer ni se lamentarán.
(263) Una palabra amable y ocultar la indigencia ajena259
valen más que una limosna seguida de agravio; y Dios es autosuficiente,
benigno.
(264)
¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! No malogréis vuestras limosnas echándolas
en cara o hiriendo [los sentimientos de los necesitados], como aquel que gasta
su riqueza sólo para ser visto y elogiado por la gente, pero que no cree en
Dios ni en el Último Día: su parábola es la de una roca lisa, con [un poco
de] tierra encima, sobre la que cae un aguacero dejándola limpia. Esos no
obtendrán ganancia alguna por todas sus [buenas] obras: pues Dios no guía a
gentes que se niegan a reconocer la verdad.
(265)
Y la parábola de aquellos que gastan sus bienes buscando la complacencia de
Dios y por su propia certeza interior, es la de un huerto situado en un terreno
alto y fértil: si cae sobre él un aguacero da cosecha doble; y si no cae un
aguacero, una lluvia fina [cae sobre él]. Y Dios ve todo lo que hacéis.
(266)
¿Le gustaría a alguno de vosotros tener un huerto de palmeras y vides por el
que corrieran arroyos y en el que se dieran frutos de todas clases --y que al
llegarle la vejez, cuando sus hijos son aún débiles para [cuidarle]-- un
torbellino de fuego lo arrasara convirtiéndolo en cenizas?
Así
os aclara Dios Sus mensajes, para que reflexionéis.
(267)
¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Gastad en los demás de las cosas
buenas que habéis adquirido y de lo que, para vosotros, hemos hecho brotar de
la tierra; y no elijáis para gastar aquellas cosas malas que vosotros no
aceptaríais sin apartar la vista con desdén. Y sabed que Dios es
autosuficiente, digno de toda alabanza.
(268)
Satán os amenaza con la pobreza y os incita a la mezquindad, mientras que Dios
os promete Su perdón y munificencia; y Dios es inmenso, omnisciente; (269) da
la sabiduría a quien Él quiere: y a quien le es dada la sabiduría,
ciertamente le ha sido dada una gran riqueza. Pero sólo los dotados de
perspicacia tienen esto presente.
(270)
Pues, aquello que gastéis en los demás, o que prometáis [gastar], ciertamente
Dios lo conoce; y quienes sean injustos [por negarse a dar limosnas] no tendrán
quien les auxilie.
(271)
Si dais limosna públicamente, excelente; pero si la entregáis a los pobres en
secreto, mejor aún para vosotros, y os servirá como expiación de parte de
vuestras faltas. Y Dios está bien informado de todo cuanto hacéis.
(272)
No te incumbe a ti [Oh Profeta] hacer que sigan el camino recto,260
sino que Dios guía a quien quiere.
Cualquier
bien que gastéis en los demás será para vosotros mismos, si lo hacéis
buscando sólo la faz de Dios: pues cualquier bien que gastéis os será
devuelto cumplidamente, y no se os hará injusticia.
(273)
[Y dad] a [aquellos] necesitados que por estar totalmente entregados a la causa
de Dios, no pueden ocuparse de buscar su sustento.261
El que ignora [su situación] pensaría que son ricos, porque se abstienen [de
pedir]; [pero] podréis reconocerles por su marca especial: no piden a la gente
inoportunamente. Y cualquier bien que gastéis [en ellos], ciertamente, Dios lo
conoce.
(274)
Aquellos que gastan sus bienes [por Dios] de noche y de día, en secreto y en público,
tendrán su recompensa junto a su Sustentador; y nada tienen que temer ni se
lamentarán.
(275)
Los que devoran la usura262
se comportan como aquel a quien el toque de Satán ha sumido en el desconcierto;
porque dicen: "El comercio es una forma de263
usura" --siendo así que Dios ha hecho lícito el comercio y ha prohibido
la usura. Así pues, quien sea consciente de la advertencia de su Sustentador264
y desista [de la usura], podrá quedarse con sus ganancias pasadas y su caso
queda en manos de Dios; pero los que reincidan --¡esos están destinados al
fuego y en él permanecerán!
(276)
Dios desprovee a las ganancias de la usura de toda bendición, pero bendice los
actos de caridad con un incremento multiplicado.265
Y Dios no ama a quien es pertinazmente ingrato y persiste en el error.
(277)
Ciertamente, quienes han llegado a creer, hacen buenas obras, son constantes en
la oración y dan limosna --tendrán su recompensa junto a su Sustentador y nada
tienen que temer ni se lamentarán.
(278)
¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Sed conscientes de Dios y renunciad a
todas las ganancias de la usura que tengáis pendientes, si sois
[verdaderamente] creyentes;266
(279) porque si no lo hacéis, sabed que estáis en guerra con Dios y Su
Enviado. Pero si os arrepentís, tenéis derecho a [la devolución de] vuestro
capital:267
no seréis injustos ni se os hará injusticia. (280) Sin embargo, si [el deudor]
está en apuros, [concededle] una prórroga hasta que esté desahogado; y sería
mejor para vosotros --si supiérais-- condonarle [toda la deuda] considerándola
una dádiva.
(281)
Y sed conscientes del Día en el que seréis devueltos ante Dios. Entonces, cada
ser humano recibirá lo que se haya ganado y nadie será tratado injustamente.268
(282)
¡Oh vosotros que habéis llegado
a creer! Cuando contratéis un prestamo269
por un plazo determinado, ponedlo por escrito. Y que un escribano lo redacte con
equidad para ambas partes; y que el escribano no se niegue a escribir como Dios
le ha enseñado:270
que escriba pues, y que le dicte quien contrae la deuda; y que sea
consciente de Dios, su Sustentador, y no menoscabe en nada su compromiso.271
Y si quien contrae la deuda fuera débil de mente o cuerpo, o fuera incapaz de
dictar,272
que dicte entonces su tutor con equidad. Y llamad para que sirvan de testigos a
dos de vuestros hombres; y si no encontráis dos hombres, entonces, un hombre y
dos mujeres que os parezcan aceptables como testigos, de modo que si una yerra,
la otra subsane su error.273
Y los testigos no deberán negarse [a dar testimonio] cuando se les llame.
Y
no os mostréis reacios a poner por escrito todas las disposiciones
contractuales,274
sean pequeñas o grandes, junto con la fecha de vencimiento; esto es más
equitativo ante Dios, más fiable como testimonio y mejor para evitar que os
surjan [luego] dudas. A menos que se trate de una transacción que hagáis en el
acto, en cuyo caso no incurriréis en falta si no lo ponéis por escrito.
Y
tomad testigos cuando negociéis entre vosotros, y que no se haga daño a ningún
escribano ni a ningún testigo;275
pues si lo hacéis, ciertamente, sería una falta grave por vuestra parte. Y sed
conscientes de Dios, pues es Dios quien [así] os enseña --y Dios tiene pleno
conocimiento de todo.
(283)
Y si estáis de viaje y no encontráis escribano, [podéis tomar] una fianza:
pero si hay confianza entre vosotros, que aquel en quien se confía cumpla lo
prometido y sea consciente de Dios, su Sustentador.
Y
no ocultéis aquello de lo que habéis sido testigos276
pues, ciertamente, quien lo oculta tiene un corazón malvado; y Dios tiene pleno
conocimiento de todo lo que hacéis.
(284)
De Dios es todo cuanto
hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. Y tanto si manifestáis lo que hay
en vuestras mentes como si lo ocultáis, Dios os pedirá cuenta de ello; y luego
perdonará a quien Él quiera y castigará a quien Él quiera: pues Dios tiene
el poder para disponer cualquier cosa.
(285)
El enviado cree en lo que se ha
hecho descender sobre él procedente de su Sustentador, y [también] los
creyentes: todos creen en Dios, en Sus ángeles, en Sus revelaciones y en Sus
enviados, sin hacer distinción entre ninguno de Sus enviados;277
y dicen:
"Oímos
y obedecemos. ¡Concédenos Tu perdón, Oh Sustentador nuestro, pues a Ti es el
retorno!
(286)
"Dios no impone a nadie sino en la medida de su capacidad: a su favor tendrá
el bien que haga, y en su contra el mal que haga.
"¡Oh
Sustentador nuestro! ¡No nos culpes si olvidamos o erramos, sin querer!
"¡Oh
Sustentador nuestro! ¡No nos impongas una carga como la que impusiste sobre los
que nos precedieron!278
¡Oh Sustentador nuestro! ¡No nos hagas llevar una carga que no podamos
soportar!
"¡Y
borra nuestras faltas, perdónanos y concédenos Tu misericordia! ¡Tú eres
nuestro Supremo Señor: auxílianos, pues, contra las gentes que rechazan la
verdad!"
126 Lit., "símbolos de Dios". Se dice que
el recorrido entre dos bajas formaciones rocosas denominadas As-Safa y
Al-Marwa, situadas en las cercanías de la Kaaba, en Mecca, fue el
escenario del sufrimiento de Hayar cuando Abraham, obedeciendo una orden
divina, la abandonó junto con su hijo Ismail en el desierto (véase la nota
102 anterior). Angustiada por la sed y el miedo a ver morir a su hijo, Hayar
corrió repetidas veces entre ambas rocas suplicando fervientemente el
auxilio de Dios: finalmente, su confianza en Dios y su paciencia se vieron
recompensadas con el descubrimiento de un manantial ‑-que aún hoy
existe y que se conoce con el nombre de Pozo de Samsam- y esto salvó
a ambos de morir de sed. Por esto, As-Safa y Al-Marwa han sido
consideradas, aun en tiempos pre-islámicos, como símbolos de fe y de
paciencia en la adversidad, en recuerdo de la gran prueba que Hayar tuvo que
soportar y de su confianza en Dios: esto explica que sean mencionadas en
este contexto junto a pasajes que tratan de las virtudes de la paciencia y
de la confianza en Dios (Rasi).
127 En conmemoración de las carreras que Hayar,
angustiada, realizó entre As-Safa y Al-Marwa, los peregrinos
que llegan a Mecca deben caminar siete veces, a paso vivo, entre estos dos
altozanos. Debido a que en tiempos pre-islámicos varios ídolos habían
estado colocados allí, algunos de los primeros musulmanes se resistían a
realizar un ritual que a sus ojos aparecía asociado con su previa idolatría
(Rasi, tomado de Ibn Abbas). Este versículo quería tranquilizarles,
destacando que aquel acto simbólico de conmemoración era muy anterior a la
idolatría que practicaban los Quraish paganos.
128 Algunos sabios islámicos -p.e., el Imam
Abu Hanifa- deducen de la frase "quien hace un bien mayor del
que debe" leída en combinación con "no incurrirá en error
quien..." (o, más literalmente, "no merecerá reproche
quien..."), que el recorrido a pie entre As-Safa y Al-Marwa
no es uno de los ritos obligatorios de la peregrinación sino, más bien, un
acto de devoción supererogatorio (véase Samajshari y Rasi). Sin embargo,
la mayoría de los eruditos lo consideran parte integrante de la peregrinación.
129 Lit., "a quienes todos los que rechazan
rechazarán" -es decir, todas las personas rectas capaces de
juzgar cuestiones morales. El rechazo de Dios (laana)
denota "la exclusión de Su gracia" (Manar II, 50). En el árabe clásico, el significado primordial de laana
es equivalente a ibaad
("distanciamiento" o "destierro"); en la terminología
del Qur'an, equivale a la "exclusión de todo cuanto es bueno" (Lisán al‑Aarab).
Según Ibn Abbas y varios destacados eruditos de la generación siguiente,
la escritura divina a la que se alude aquí es la Biblia; por tanto, el versículo
va dirigido a los judíos y a los cristianos.
130 Este pasaje es uno de los muchos en los que el
Qur'an apela a "aquellos que usan su razón" para que observen las
maravillas cotidianas de la naturaleza, incluidas las muestras del propio
ingenio humano ("las naves que surcan el mar"), como signos de un
Poder creativo consciente que domina el universo.
131 Lit., "hay entre la gente quienes se entregan
a [la adoración de] otros en vez de Dios". Acerca del término andad,
véase la nota 13 en el versículo 22 de este sura.
132 Lit., "cuando vean el castigo" (o
"el sufrimiento").
133 Lit., "seguidos" -es decir, como
los santos o las supuestas "personalidades divinas".
134 Asbab
(sing. sabab) denota, en su
significado primordial, "lazos" o "adhesiones", y en
sentido figurado, "medios [para lograr un fin]" (cf. Lisán al-Aarab), y Lane IV, 1285). En este contexto, asbab
se refiere evidentemente a medios de salvación, y puede por lo tanto
traducirse por "esperanzas".
135
Lit., "si nos fuera dado retornar".
136
Sc., para volver a la vida, con una segunda oportunidad (Manar
II, 81).
137
Esto se refiere a la atribución a Dios de ordenes y prohibiciones que
exceden lo que ha sido claramente ordenado por Él (Samajshari). Algunos
comentaristas (como p.e., Muhammad Abdu en Manar
II, 89 s.) incluyen en esta expresión los innumerables requerimientos
supuestamente "legales" que, sin estar autorizados claramente por
el texto del Qur'an o por una Tradición auténtica, han sido extraídos por
algunos eruditos musulmanes mediante métodos subjetivos de deducción para
presentarlos luego como "ordenanzas de Dios". La conexión entre
este pasaje y los anteriores resulta evidente. En los versículos
165-167, el Qur'an habla de aquellos que "eligen creer en seres
que supuestamente rivalizan con Dios": lo cual incluye también la
falsa atribución, a tales seres, del derecho a promulgar sus propias
ordenanzas cuasi‑religiosas, así como la asignación de validez
religiosa a costumbres sancionadas sólo por razón de su antigüedad (véase
el versículo siguiente).
138
Esta es una traducción muy libre de la frase elíptica que dice,
literalmente: "la parábola de aquellos que se obstinan en negar la
verdad es la de alguien que grita a lo que sólo oye un grito y una
llamada". El verbo naaqa se
usa principalmente para describir el grito inarticulado con el que el pastor
dirige a su rebaño.
139
Es decir, todo lo que ha sido dedicado u ofrecido en sacrificio a un ídolo
o a un santo, o a una persona considerada como "divina". Para una
enumeración más completa de los tipos de carne prohibidos, véase 5:3.
140
Este término se usa aquí en sentido genérico y comprende tanto el Qur'an
como las revelaciones anteriores.
143
El Qur'an hace así hincapié en el principio de que el mero cumplimiento de
las formalidades externas no satisface los requisitos de la rectitud. La
alusión a volverse, en la oración, en esta o aquella dirección, procede
de los pasajes que, algo más atrás, se ocupaban de la cuestión de la qibla.
144
En este contexto, el termino "revelación" (al‑kitab)
tiene, según la mayoría de los
comentaristas, un sentido general: se refiere al hecho
en sí de la revelación divina. En
cuanto a la creencia en los ángeles, se postula aquí porque es a través
de estos seres o fuerzas espirituales (pertenecientes a la esfera de
al-gaib,
es decir, la realidad que está fuera del alcance de la percepción
humana) como Dios revela Su voluntad a los profetas y, por medio de ellos, a
toda la humanidad.
145
La expresión ibn as-sabil (lit., "hijo del camino") designa a
cualquier persona que está alejada de su casa y en especial aquellos que,
por sus circunstancias, carecen de medios de subsistencia (Lane IV, 1302).
En su más amplio sentido, designa a alguien que, por la circunstancia que
sea, no le es posible regresar a su hogar, ya sea temporal o
permanentemente, como, por ejemplo, un exiliado o un refugiado político.
146
Ar-raqaba (cuyo plural es
ar-riqab)
designa, literalmente, "el cuello", y significa también todo el
ser humano. Metonímicamente, la expresión fi
’r‑riqab significa "para la liberación de seres humanos de
la esclavitud", y se aplica tanto al rescate de cautivos como a la
emancipación de esclavos. El Qur'an, al incluir este tipo de gasto entre
los actos esenciales de la rectitud, da a entender que liberar a la gente de
la esclavitud -y, por tanto, la abolición de la misma- es uno
de los objetivos sociales del Islam. La esclavitud era, en el tiempo de la
revelación del Qur'an, una practica establecida en todo el mundo, y su
abolición repentina habría sido económicamente imposible. A fin de
soslayar esta dificultad, y al mismo tiempo conseguir en el futuro la total
abolición de la esclavitud, el Qur'an prescribe en 8:67 que de ahí en
adelante, sólo aquellos prisioneros tomados en una guerra justa (yihad)
pueden ser retenidos como esclavos. Pero aun con relación a personas
esclavizadas de esta manera o -con anterioridad a la revelación de
8:67- de cualquier otra, el Qur'an destaca el gran mérito de la
liberación de esclavos y la estipula como forma de expiación por diversas
transgresiones (véase p.e., 4:92, 5:89, 58:3). Además, el Profeta resaltó
enfáticamente en numerosos ocasiones que, a los ojos de Dios, la liberación
sin condiciones de un ser humano de la esclavitud es uno de los actos más
loables que puede realizar un musulmán. (Para una presentación y análisis
críticos de todas las Tradiciones auténticas relacionadas con este
problema, véase Nail al-Autar
VI, 199 ss.)
147
Después de señalar que la verdadera piedad no consiste en una mera
observancia de formas y ritos externos, el Qur’an abre, por así decirlo,
un nuevo capítulo relacionado con el problema de la conducta humana. Y así
como la piedad no es eficaz sin la acción recta, la rectitud individual no
podrá ser realmente eficaz socialmente, si no existe consenso en la
comunidad acerca de los derechos y obligaciones sociales de sus miembros: en
otras palabras, acerca de las leyes
prácticas que deben regir la conducta del individuo en el seno de la
sociedad y la actitud de la sociedad hacia el individuo y sus acciones. Esta
es la razón de fondo de la gran importancia del papel que la legislación
juega dentro de la ideología del Islam, y de por qué el Qur’an alterna
de forma sistemática sus exhortaciones morales y espirituales con
ordenanzas acerca de los aspectos prácticos de la vida social. Uno de los
principales problemas con que ha de enfrentarse toda sociedad es la
salvaguardia de las vidas y de la seguridad individual de sus miembros: por
tanto, es comprensible que las leyes relativas al homicidio y su castigo
reciban un tratamiento prioritario en este lugar. (Debe tenerse en cuenta
que "La Vaca" fue el primer sura revelado en Medina, es decir, en
el período en que la comunidad musulmana se acababa de establecer como
entidad social independiente.)
En
cuanto al término qisás utilizado al comienzo del pasaje anterior, debe destacarse
que -según todos los comentaristas clásicos- es casi sinónimo
de musawa, o sea, "hacer algo
igual a [otra cosa]": en este caso, hacer que el castigo sea igual (o
adecuado) al crimen; significado este cuya mejor traducción es la de
"la justa retribución" y nó (como, erróneamente, ha sido
traducido con frecuencia) la de "represalia". Dado que el Qur’an
habla aquí de "casos de homicidio" (fi
’l‑qatla, lit., "en el asunto de los matados") en
general, y tomando en consideración que esta expresión abarca todos los
casos posibles de homicidio -asesinato premeditado, asesinato bajo
provocación grave, homicidio sin premeditación, homicidio por accidente,
etc.- resulta evidente que tomar una vida por otra vida (como implica
el término "represalia") no se correspondería siempre con las
exigencias de la equidad. (Esto se aclara, por ejemplo, en 4:92, donde se
trata de la restitución legal por homicidio involuntario.) La frase dice
literalmente, "el libre por el libre, el esclavo por el esclavo, la
mujer por la mujer". Sin embargo, leída juntamente con la expresión
"justa retribución" que se menciona en la primera frase, se ve
inmediatamente que tal estipulación no puede -y no pretende-
ser tomada en su sentido literal restrictivo: porque esto haría imposible
su aplicación en muchos casos de homicidio, p.e., en el homicidio de un
hombre libre por un esclavo, o el de una mujer por un hombre, o viceversa.
Por tanto, tal estipulación debe ser considerada como un ejemplo de expresión
elíptica (iyás) que tan a menudo
se emplea en el Qur’an, y que tiene un único significado, a saber:
"si un hombre libre ha cometido el crimen, el hombre libre debe ser
castigado; si un esclavo ha cometido el crimen ...," etc. -en
otras palabras, tomando en consideración la condición del culpable, él o
ella (y, sólo, él o ella) deberá ser castigado en forma adecuada al
crimen. Por esta razón, he traducido la frase por “el libre como libre,
el esclavo como esclavo...,” etc.
148
Lit., "y a quien le es perdonado [algo] por su hermano". No existe
justificación lingüística alguna para atribuir -como han hecho
varios comentaristas- el adjetivo "su" a la víctima,
asumiendo así que la palabra "hermano" se refiere a la
"familia" o "parientes sanguíneos" de la víctima. El
adjetivo "su" se refiere, incuestionablemente, al culpable; y al
no haber razón para asumir que "su hermano" se refiera a un
hermano real, la conclusión
inevitable es que se trata aquí de "su hermano en la fe" o
"su prójimo" -lo que en ambos casos incluye a toda la
comunidad. De esta forma, la expresión "si le es perdonada al culpable
una parte por su hermano" (es decir, por la comunidad o sus agentes
legales) puede hacer alusión a la consideración de circunstancias
atenuantes en un caso de asesinato, o a que se entienda que el caso a juzgar
cae dentro de las categorías de homicidio sin premeditación u homicidio
involuntario ‑-para los que no se aplica la pena de muerte y sí una
restitución mediante el pago de una indemnización (diyya, véase 4:92) a los familiares de la víctima. En consonancia
con las frecuentes exhortaciones del Qur’an al perdón y al dominio sobre
uno mismo, la "remisión" antedicha puede estar relacionada
(sobretodo en los casos de homicidio por accidente) a una renuncia parcial,
o aún total, a la indemnización.
149
Lit., "y la restitución a él buenamente", porque se entiende que
el pronombre en ilaihi ("a él") se refiere al "hermano en la
fe" o "prójimo" ya mencionado en la misma frase. La palabra adaa
(traducida por "restitución") designa el acto de cumplir con un
deber o una deuda (cf. Lane I, 38), e indica aquí la indemnización legal
que ha de pagar el culpable. Esta indemnización o restitución deberá
hacerse "de buenas maneras" ‑-teniendo en cuenta la situación
del acusado y, por parte de este último, cumpliendo de buena gana y
sinceramente con su obligación (cf. Manar
II, 129).
151
Es decir, "tenéis una salvaguardia, como comunidad, para que podáis
vivir seguros, tal como Dios quiere que viváis". Queda claro, por
tanto, que el objetivo del qisás es la protección de la sociedad, y no la
"venganza".
152
La palabra jeir que aparece en esta frase designa "una gran riqueza"
y no simplemente "bienes": y esto explica la orden de que quien
deje una gran fortuna deberá hacer legados a aquellos miembros de su
familia que más merezcan ayuda, aparte de -y con anterioridad
a- las porciones fijadas por la ley, que son mencionadas en
4:11-12. Esta interpretación de jeir
está apoyada por testimonios de A’isha y Ali ibn Abi Talib, referidos a
este versículo en particular (cf. Samajshari y Baidawi).
153
Lit., "y en cuanto a aquel que lo altere -es decir, después de
la muerte del testador- "después de haberlo oído, la falta de
eso será sólo de quienes lo alteren": o sea, no de aquellos que sin
quererlo se hayan beneficiado de dicha alteración. Hay que señalar que el
verbo samiaa (lit., "oyó")
tiene también el significado de "supo".
154
Lit., "entre ellos" -es decir, un arreglo con el
consentimiento mutuo de las partes, que haga caso omiso de las disposiciones
testamentarias, por considerarlas injustas.
155
O
sea, durante los veintinueve o treinta días de Ramadán, noveno mes del
calendario lunar islámico (véase el versículo siguiente). El ayuno
consiste en la abstención total de comida, bebida y relaciones sexuales
desde el amanecer hasta la puesta del sol. Como señala el Qur’an, el
ayuno ha sido una práctica muy extendida durante toda la historia religiosa
del hombre. El rigor extremo y la larga duración del ayuno islámico -que es obligatorio para toda persona adulta y sana, hombre o
mujer- consigue, además del propósito general de la purificación
espiritual, un objetivo triple: (1) conmemorar el comienzo de la revelación
del Qur’an, que tuvo lugar en el mes de Ramadán, aproximadamente trece años
antes del éxodo del Profeta a Medina; (2) proporcionar un riguroso
ejercicio de auto-disciplina; y (3) hacer ver a todos, a través de su
propia experiencia, lo que es tener hambre y sed, para que de esta forma
adquieran una apreciación directa de los necesidades de los pobres.
156
Esta frase ha sido objeto de muchas interpretaciones conflictivas y a veces
en exceso artificiosas. Mi traducción se basa en el significado primario
de al.ladina iutiqunahu ("los
que son capaces de ello" o "pueden hacerlo" o "se lo
pueden permitir"), refiriendo el pronombre hu
al acto de "alimentar a un pobre".
157
Algunos comentaristas opinan que esto se refiere a alimentar voluntariamente
a más de un pobre, o a alimentar a un pobre un número de días superior al
prescrito por la ordenanza anterior. Sin embargo, dado que el resto de la
frase habla de los beneficios del ayuno
en sí, es más probable que este "hacer un bien mayor del que se
debe" se refiera aquí a los ayunos voluntarios (que el Profeta
realizaba a menudo) aparte del ayuno obligatorio durante el mes de Ramadán.
158
Lit., "sea testigo de" o "esté presente en".
159
Lit., "engañado" o "traicionado a vosotros mismos (a este
respecto)": alusión a la noción que prevalecía entre los primeros
musulmanes, antes de ser revelado este versículo, de que todas las
relaciones sexuales debían ser evitadas durante el período del ayuno,
incluidas las noches, cuando comer y beber estaban permitidos (Rasi). Este
versículo deshizo este malentendido.
160
Lit.,
"y buscad lo que Dios os ha prescrito": énfasis evidente en que
la vida sexual es de designio divino por naturaleza.
161
Lit., "la blanca línea del alba de la línea negra [de la
noche]". Según todos los filólogos árabes, la "línea
negra" (al-jait al-asuad)
significa "la oscuridad de la noche" (Lane II, 831); y la expresión
al-jaitán ("las dos líneas"
o "rayas") designa "el día y la noche" (Lisán al-Aarab).
162
El Profeta solía pasar varios días, y noches, durante Ramadán -y a
veces también en otras ocasiones- en la mezquita, entregado a la
oración y a la meditación, y ajeno a todo tipo de actividades mundanales;
y dado que aconsejó también a sus seguidores que hicieran esto de vez en
cuando, retirarse a una mezquita para dedicarse a la meditación, práctica
denominada itikaf, se ha
convertido en una forma de devoción reconocida -aunque
voluntaria- entre los musulmanes, en especial en los diez últimos días
de Ramadán.
163
Lit., "y no la arrojéis a los jueces" -buscando que ellos
la adjudiquen erróneamente (Samajshari, Baidawi).
164
Lit., "parte de la hacienda de otra gente".
165 La alusión, en este punto, a los meses lunares se debe al hecho de que el cumplimiento de varias obligaciones religiosas instituidas por el Islam -como el ayuno de Ramadán o la pe