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سورة الحجر |
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بسم الله الرحمن الرحيم
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Período de Mecca
SEGÚN
Suyuti, este sura fue revelado muy poco después del sura 12 (Iusuf):
o sea, durante el año previo al éxodo del Profeta a Medina. La suposición
(mencionada por Rasi) de que el versículo 87 fue revelado en Medina no está
corroborada por la evidencia y puede, por tanto, descartarse sin temor a error.
El
tema principal de Al-Hichr, como en la
mayoría de los suras de este período, es la evidencia de la actividad creadora
de Dios y la guía que ofrece al hombre por medio de la revelación --en
especial la revelación del Quran, que, como predice el versículo 9,
permanecerá libre de alteraciones a través de los tiempos.
El
título, que proviene de la mención en el versículo 80 de la región de Arabia
conocida por Al-Hichr, se les ocurrió a los Compañeros debido evidentemente a
las muchas leyendas asociadas con ese nombre de lugar desde tiempo inmemorial.
Que se trata, en efecto, de un nombre de lugar y no de una descripción
(comarca rocosa o, según algunos, comarca prohibida) queda patente
por el hecho de que una antigua ciudad de ese nombre, desaparecida hace mucho
tiempo, es mencionada por Tolomeo como Hegra y por Plinio como Egra.
Por ello, he dejado este título sin traducir.
En el Nombre de Dios, el Más
Misericordioso, el Dispensador de Gracia:
(1)
Alif. Lam. Ra.[1]
Estos son mensajes de la revelación --de un discurso claro en sí mismo y que muestra claramente la verdad.[2] (2) Y llegará el día en que esos que [hoy] se empeñan en negar esta verdad desearán haberse sometido a Dios [mientras vivían].[3]
(3) Déjales que coman y se diviertan, seducidos por la esperanza [de goces triviales]: pues, en su momento, habrán de saber [la verdad].
(4) Jamás hemos destruido a una comunidad [por su perversión] sin que [antes] haya llegado a su conocimiento una escritura divina;[4] (5) [pero recordad que] ninguna comunidad puede adelantar [el final de] su plazo --ni tampoco posponer[-lo].[5]
(6) Y sin embargo, [quienes niegan la verdad] dicen: ¡Eh tú, a quien [supuestamente] se le ha hecho descender este recordatorio: eres, en verdad, un loco! (7) ¿Por qué no traes ante nosotros a los ángeles, si eres hombre veraz?[6]
(8) [Pero] nunca enviamos a los ángeles sino de acuerdo a [las exigencias de] la verdad;[7] y [si aparecieran ahora los ángeles,] ¡entonces [a los que rechazan esta escritura divina] no les sería dada una prórroga![8]
(9) Ciertamente, somos Nosotros quienes hemos hecho descender, gradualmente, este recordatorio:[9] y, ciertamente, somos Nosotros quienes en verdad lo protegemos [de toda alteración].[10]
(10) Y, en verdad, [Oh Profeta,] ya antes de ti hicimos llegar [enviados Nuestros] a comunidades[11] anteriores (11) y jamás vino a ellos un enviado del que no se burlaran. (12) Así, aun [ahora] hacemos que esta [burla de Nuestro mensaje] se adueñe de los corazones de aquellos que están hundidos en el pecado, (13) que no creen en él,[12] aunque el camino que esos [malhechores] de tiempos pasados tuvieron que recorrer les sea de sobra conocido.[13]
(14) Y aunque les hubiéramos abierto una vía de acceso al cielo y hubieran ascendido, sin cesar, hasta él, (15) sin duda habrían dicho: ¡Son sólo nuestros ojos, que están fascinados! ¡Qué va, hemos sido hechizados![14]
(16) Y, ciertamente, hemos dispuesto en los cielos grandes constelaciones,[15] y las hemos hecho hermosas para quienes las contemplan; (17) y las hemos protegido de todas las fuerzas satánicas malditas[16]--(18) de modo que quien furtivamente intenta saber [lo incognoscible] es perseguido por una llama visible.[17]
(19) Y la tierra --la hemos extendido, y colocamos en ella firmes montañas, y hemos hecho crecer en ella de todo en forma equilibrada, (20) y hemos puesto en ella medios de subsistencia para vosotros [los hombres], y para todos aquellos [seres vivos] cuyo sustento no depende de vosotros.[18]
(21) Pues, nada existe que no tenga en Nosotros su origen;[19] y no hacemos descender nada sino es con arreglo a una medida precisa.[20]
(22) Y enviamos los vientos para fertilizar [las plantas],[21] y hacemos caer agua del cielo y de ella os damos de beber: y no sois vosotros quienes disponéis de su fuente --(23) pues, ¡ciertamente, somos Nosotros --sólo Nosotros-- quienes damos la vida y damos la muerte, y sólo Nosotros permaneceremos cuando todo lo demás haya desaparecido![22]
(24) Y conocemos bien [los corazones y las obras de todos los seres humanos --tanto] de aquellos que vivieron antes de vosotros como de los que vendrán después de vosotros;[23] (25) y, ciertamente, vuestro Sustentador será quien les congregará a todos [en el Día del Juicio]: ¡en verdad, Él es sabio, omnisciente!
(26) Y, ciertamente, hemos creado al hombre de arcilla sonora, de cieno oscuro transmutado[24] --(27) mientras que a los seres invisibles los habíamos creado, [mucho] antes de eso, del fuego de los vientos abrasadores.[25]
(28) Y, he ahí, que tu Sustentador dijo a los ángeles: ¡Ciertamente, voy a crear un ser humano de arcilla sonora, de cieno oscuro transmutado; (29) y cuando lo haya formado por completo y haya insuflado en él algo de Mi espíritu, caed postrados ante él![26]
(30) Entonces, los ángeles se postraron todos juntos, (31) excepto Iblís que rehusó ser de los que se postraron.[27]
(32) [Dios] dijo: ¡Oh Iblís! ¿Qué te impide estar entre los que se han postrado?
(33) [Iblís] replicó: ¡No soy yo quien deba postrarme ante un ser humano, al que has creado de arcilla sonora, de cieno oscuro transmutado!
(34) Dijo: ¡Sal, pues, de este [estado angélico]: pues, ciertamente, eres [de aquí en adelante] un maldito, (35) y tendrás por merecido[28] [Mi] rechazo hasta el Día del Juicio!
(36) Dijo: ¡Entonces, Oh Sustentador mío, concédeme una prórroga hasta el Día en que sean resucitados!
(37) Respondió Así sea, en verdad: serás de aquellos a quienes se ha dado una prórroga (38) hasta el Día cuyo tiempo es conocido [sólo por Mí].
(39) [Y entonces Iblís] dijo: ¡Oh Sustentador mío! ¡Ya que me has frustrado,[29] ciertamente, he de hacerles grato a sus ojos [todo cuanto es perverso] en la tierra, y ten por seguro que les induciré a caer en el error --(40) [a todos] salvo a quienes de ellos sean realmente siervos Tuyos![30]
(41) Dijo: Este es, para Mí, un camino recto:[31] (42) ciertamente, no tendrás poder sobre Mis criaturas --excepto aquellos que están [ya] hundidos en el error y te siguen [por voluntad propia]:[32] (43) y, ciertamente, para todos esos el infierno es sin duda la meta prometida, (44) con siete puertas de acceso y cada puerta recibirá su porción asignada de pecadores.[33]
(45) Verdaderamente, quienes son conscientes de Dios [se hallarán en el más allá] en medio de jardines y fuentes, (46) [habiendo sido recibidos con el saludo,] ¡Entrad aquí en paz, seguros!
(47) Y [para entonces] habremos eliminado todos los pensamientos y sentimientos impropios [que pudiera haber] en sus pechos, [y descansarán] como hermanos, unos enfrente de otros, recostados sobre lechos de felicidad.[34] (48) No se verán aquejados allí de desasosiego alguno, ni tendrán jamás que renunciar a ese [estado de dicha].[35]
(49) Informa a Mis siervos de que Yo --sólo Yo-- soy realmente indulgente, el verdadero dispensador de gracia; (50) pero que el castigo que habré de imponer [a los pecadores] será ciertamente un castigo muy doloroso.[36]
(51) E infórmales [de nuevo] acerca de los huéspedes de Abraham[37] --(52) [como,] cuando se presentaron ante él y le ofrecieron el saludo de paz, respondió: ¡En verdad, nos infundís temor![38]
(53) Dijeron: ¡No temas! Ciertamente, te traemos la buena nueva [del nacimiento] de un hijo dotado de sabiduría.[39]
(54) Dijo: ¿Me traéis esta buena nueva a pesar del hecho de que me ha llegado la vejez? ¿En qué consiste, pues, la buena nueva?
(55) Respondieron: ¡Te hemos anunciado algo que ha de ocurrir:[40] no seas, pues, de los que desesperan!
(56) [Abraham] exclamó: Y, ¿quién --sino los que están extraviados por completo-- podría desesperar de la gracia de su Sustentador?
(57) Y añadió: Y, ¿qué [otro] propósito traéis, Oh emisarios [celestiales]?
(58) Respondieron: Hemos sido enviados a un pueblo hundido en el pecado[41] [que va a ser destruido], (59) exceptuando a la gente de la casa de Lot, de quienes, ciertamente, salvaremos a todos --(60) menos a su mujer, [de la cual dice Dios,] ¡Hemos dispuesto [que], ciertamente, sea de los que se queden atrás![42]
(61) Y cuando los emisarios [de Dios] llegaron a la casa de Lot, (62) éste dijo: ¡Ciertamente, sois gente desconocida [aquí]![43]
(63) Respondieron: No, sino que te traemos [el anuncio de] algo que [los que se entregan al mal] siempre han puesto en duda,[44] (64) y te traemos la certeza [de su cumplimiento]:[45] pues, ciertamente, estamos diciendo la verdad. (65) Sal, pues, con la gente de tu casa, cuando aún sea de noche y ve tú detrás de ellos, y que ninguno de vosotros mire hacia atrás,[46] y dirigíos a donde se os ordene.
(66) Y [a través de Nuestros emisarios] le revelamos este decreto: Ciertamente, esos [pecadores] serán aniquilados[47] por completo al alba.
(67) Y la gente de la ciudad acudió [a Lot], regocijada por la noticia.[48]
(68) [Lot] exclamó: ¡En verdad, estos son huéspedes míos: no me avergonzéis, (69) sino sed conscientes de Dios y no me deshonréis!
(70) Respondieron: No te hemos prohibido [ofrecer protección a] todo tipo de gente?[49]
(71) [Lot] dijo: ¡[Tomad en su lugar a] estas hijas mías,[50] si habéis de hacer [lo que os hayáis propuesto]!
(72) [Pero los ángeles dijeron:] ¡Como que vives, [Oh Lot, no te prestarán atención:][51] ciertamente, en su delirio [de pasión] sólo vagan ciegos de un lado para otro!
(73) Y entonces el estruendo [de Nuestro castigo] les sorprendió[52] a la salida del sol, (74) y volvimos a esas [ciudades depravadas] del revés, e hicimos llover sobre ellas golpes contundentes de un castigo prescrito.[53]
(75) En verdad, en todo esto hay sin duda mensajes para quienes saben leer los signos:[54] (76) pues, ciertamente, esas [ciudades] estaban situadas junto a un camino que aún existe.[55]
(77) En verdad, en esto hay sin duda un mensaje para todos los que creen [en Dios].
(78) Y, ciertamente, los habitantes de los valles boscosos [de Madián] eran, [también,] malhechores empedernidos,[56] (79) y por ello les infligimos Nuestro castigo.
Y, ciertamente, estas dos [comunidades depravadas] estaban situadas junto a una calzada que [aún hoy] puede verse.[57]
(80) Y, [así mismo,] en verdad, la gente de Al-Hichr[58] desmintió a [Nuestros] emisarios: (81) pues les comunicamos Nuestros mensajes, pero les dieron la espalda --(82) aunque antes [gozaban de Nuestras bendiciones y] solían excavar casas en las montañas, [en las que poder vivir] seguros[59] --:(83) y de nada les sirvió todo [el poder] que habían adquirido.
(85) Y [recordad:] No hemos creado los cielos y la tierra y todo lo que hay entre ambos sino conforme a una verdad [intrínseca];[60] y, ciertamente, la Hora [en que esto sea claro para todos] ha de venir sin duda.
Por tanto, perdona [las faltas de los hombres] con un perdón generoso: (86) ¡ciertamente, tu Sustentador es el omnisciente Creador de todas las cosas![61]
(87) Y, en verdad, te hemos dado siete de los [versículos] frecuentemente repetidos, y [así, hemos abierto ante ti] este sublime Quran:[62] (88) [así pues] no dirijas tu mirada [con anhelo] hacia los bienes terrenales que hemos concedido a algunos[63] de esos [que niegan la verdad], ni te aflijas por esos [que se niegan a hacerte caso], sino extiende las alas de tu benevolencia sobre los creyentes,[64] (89) y di: ¡Ciertamente, yo soy en verdad el advertidor explícito [prometido por Dios]![65]
(90) [Pues, tú eres el portador de una escritura divina[66]] como ya hiciéramos descender para aquellos que [luego] la rompieron en pedazos,[67] (91) [y] que [ahora] declaran que este Quran es [una sarta de] mentiras.[68]
(92) Pero, ¡por tu Sustentador, que habremos de llamarles a rendir cuentas [en el Día del Juicio], a todos y cada uno de ellos, (93) por todo lo que han hecho!
(94) Así pues, proclama abiertamente todo lo que se te he ordenado [decir], y aléjate de aquellos que atribuyen divinidad a algo junto con Dios: (95) ciertamente, Nosotros te bastaremos contra los que [ahora] se burlan [de este mensaje --todos] (96) aquellos que afirman que junto a Dios existen además otros poderes divinos:[69] pues, en su momento, habrán de saber [la verdad].
(97) Y, ciertamente, sabemos bien que tu pecho se angustia por las cosas [blasfemas] que dicen: (98) pero proclama la gloria infinita de tu Sustentador y alábale, y sé de los que se postran [ante Él], (99) y adora a tu Sustentador hasta que te llegue la muerte.[70]
[1]
Véase el Apéndice II.
[2]
Acerca de esta larga traducción del adjetivo participial mubín,
véase sura 12, nota 2. En este contexto, el término quran (que, siempre que aparece sin el artículo definido al,
denota una recitación o un discurso solemnes) viene precedido
de la conjunción wa, que en su connotación más simple significa y; pero dado
que se usa aquí para hacer hincapié sobre este ejemplo concreto e
inmediato de la escritura divina (al-kitab),
puede omitirse en la traducción sin que ello afecte al significado de la
frase.
[3]
Dado que esta revelación --e.d., el Quran-- es clara en sí misma y
muestra claramente la verdad, quienes ahora rechazan la verdad
deliberadamente no tendrán ya excusa en el Día de la Resurrección. El uso
del pasado en la expresión al.ladina kafarú es indicativo, como en muchos otros lugares en el
Quran, de un propósito consciente (véase sura 2, nota 6).
[4]
Lit., sin que ella [la comunidad] tuviera una escritura divina conocida (kitab maalum) --e.d., sin que se hubiera mostrado a esa gente el
significado del bien y del mal mediante una escritura divina, y la hubieran
rechazado deliberadamente: cf. la aseveración, en 26:208, de que jamás
hemos destruido a una comunidad que no haya sido advertida, o en 6:131,
de que Dios no destruye a una comunidad por su perversión mientras sus
habitantes son aún ignorantes [del significado del bien y el mal].
[5]
E.d., cada comunidad --y, en el sentido más amplio de este término, cada
civilización-- tiene un período orgánico de vida, decretado por Dios, y
es similar en esto a los demás organismos vivos, que están destinados a
crecer, alcanzar su madurez y por último declinar. Acerca de las
implicaciones éticas de esta ley natural y de su relevancia al pasaje que
viene a continuación, véase 7:34 y la nota 25 correspondiente.
[6]
Cf. 6:8-9. La referencia de los no-creyentes a la revelación del Profeta es
evidentemente sarcástica (Samajshari); de ahí mi interpolación de la
palabra supuestamente. Aunque estos versículos se refieren en primer
lugar a los paganos contemporáneos del Profeta, describen también a
grandes rasgos la actitud negativa de los no-creyentes de todos los tiempos.
[7]
Sc., y no simplemente para satisfacer una exigencia frívola de gentes
que se niegan a considerar el mensaje profético por sus propios méritos.
Además --como queda patente por la cláusula siguiente-- la aparición de
ángeles a los hombres comunes presagiaría sólo el Día del Juicio
(descrito en 78:39 como el Día de la Suprema Verdad) y, por tanto, la
ruina de todos los que niegan la verdad que aquí se presenta.
[8]
Cf. 6:8 --si hubiéramos hecho descender un ángel, todo habría estado
ya decidido, e.d., habría llegado el Día del Juicio.
[9]
E.d., el Quran. La forma gramatical nassalna
implica una revelación gradual, a lo largo de un período de tiempo, como
ha sido señalado por Samajshari en su comentario a 2:23 (véase la última
frase de mi nota 14 correspondiente).
[10]
Esta profecía ha quedado sorprendentemente confirmada por el hecho de que
el texto del Quran se ha preservado sin alteración, añadido u omisión
algunos desde que fuera enunciado por el Profeta en el siglo séptimo de la
era cristiana; y no existe ningún otro ejemplo de libro, del tipo que sea,
que se haya preservado de forma similar durante un período tan largo de
tiempo. Las variantes en la lectura de ciertas palabras del Quran, ya
reconocidas desde un principio y a las que ocasionalmente hacen referencia
los comentaristas clásicos, representan tan sólo diferencias en los puntos
diacríticos, o de vocalización, y, por regla general, no afectan al
significado del pasaje en cuestión. (Véase también la nota 11 de 85:22,
que explica la expresión lauh mahfud.)
[11]
El término shiaa designa a un
grupo de gente aparte que tiene creencias comunes o los mismos principios de
conducta, y a veces se emplea (aunque no aquí) en el sentido de
secta.
[12]
Cf. 6:10 y la nota 9 correspondiente. Mi interpolación de las palabras
burla de Nuestro mensaje se basa en las interpretaciones de Tabari y
Samajshari. Acerca de que Dios hace pecar a los que niegan la verdad,
véase sura 2, nota 7, y también sura 14, nota 4.
[13]
Lit., aunque la forma de vida (sunna)
de aquellos de tiempos antiguos haya pasado ya --e.d., a pesar de que el
modo en que Dios obró con ellos haya sido de sobra conocido durante largo
tiempo (Ibn Kazir).
[14]
Lit., somos una gente hechizada. Cf. 6:7, y también el último párrafo
de 10:2 y la nota 5 correspondiente. Esta confusión entre la verdad
revelada y la brujería o el encantamiento ilusorios, a menudo
se señala en el Quran como característica de la actitud de aquellos que
se niegan a priori a aceptar la
idea de la revelación y, por tanto, la idea de la Profecía. Estos dos versículos,
que muestran cómo ni siquiera una percepción directa de las maravillas del
cielo convencería a quienes se obstinan en negar la verdad, son un
preludio al pasaje siguiente, que llama de nuevo nuestra atención hacia las
maravillas de la naturaleza como prueba de la actividad creadora de Dios.
[15]
Mi traducción de buruch por
grandes constelaciones se basa en el Tach
al-Aarús; entre los comentaristas clásicos, Bagawi, Baidawi e Ibn
Kazir dan la misma interpretación, mientras que Tabari (basándose en
Muyahid y Qatada) considera que su significado es las estrellas, en
general.
[16]
El término shaitán (satán)
--derivado del verbo shatana (él
estaba [o se hizo ] distante)-- a menudo denota en el Quran una
fuerza o influencia distante de, y opuesta a, todo cuanto es verdadero y
bueno (Tach al-Aarús, Ragib): así, por ejemplo, en 2:14 se emplea para
describir los impulsos malvados (shayatín)
en los corazones de aquellos que se obstinan en negar la verdad. En su
sentido más amplio y abstracto denota cualquier fuerza satánica, e.d.,
todo impulso tendente a fines que son contrarios a postulados éticos válidos.
En el contexto presente, la frase todas las fuerzas satánicas malditas (rayim)
--como la frase toda fuerza satánica rebelde (marid)
en un contexto similar en 37:7-- se refiere al parecer a los intentos,
condenados enérgicamente por el Islam, de adivinar el futuro mediante
especulaciones astrológicas: de ahí la alusión anterior al firmamento y a
las estrellas. La afirmación de que Dios ha protegido a los cielos de
tales fuerzas satánicas implica obviamente que les ha hecho imposible
conseguir, mediante la astrología o lo que se conoce popularmente por
ciencias ocultas, cualquier conocimiento real de lo que está fuera
del alcance de la percepción humana (al-gaib).
[17]
Lit., excepto quien quiere escuchar furtivamente, [que] es..., etc.
Esto parece dar a entender que todo intento de explorar los misterios de lo
incognoscible mediante tales procedimientos ilícitos (furtivamente)
es perseguido por una llama visible, e.d., por una frustración
ardiente y manifiesta. (Cf. también 37:10.)
[18]
Lit., cuyos proveedores no sois vosotros; e.d., todos los organismos
vivos --tanto plantas como animales-- que no están al cuidado del hombre,
pero que no obstante reciben su provisión. En su sentido más amplio, esta
frase destaca la idea de que todos los seres vivos --incluido el hombre--
son proveídos de sus necesidades por Dios, y sólo por Él (cf. 11:6).
[19]
Lit., sus despensas.
[20]
Lit., y no lo hacemos descender [e.d., lo creamos] sino con arreglo
a una medida conocida [por Nosotros]: o sea, conforme a las exigencias
del propio plan divino y para el propósito que una cosa o fenómeno
concreto haya de cumplir en dicho plan.
[21]
E.d., al transportar el polen y traer, además, las nubes de lluvia.
[22]
Lit., Nosotros somos [o seremos] los herederos (al-warizún):
una metáfora idiomática que, según el consenso de los comentaristas clásicos,
se basa en el uso del término heredero en sentido de aquel que
pervive una vez muerto su predecesor --en este caso, una vez extinguida
la creación. (Cf. la expresión la herencia de los cielos y la tierra
usada con referencia a Dios, en 3:180 y 57:10.)
[23]
O también: aquellos que se apresuran [hacia Nosotros], y aquellos que se
quedan rezagados. Los comentaristas clásicos consideran ambas
interpretaciones como igualmente válidas.
[24]
Existen numerosas referencias en el Quran a que el hombre ha sido
creado de arcilla (tin) o
de tierra (turab), y ambos términos apuntan al humilde origen biológico
del hombre así como al hecho de que su cuerpo está compuesto de diversas
substancias orgánicas e inorgánicas que existen --en otras combinaciones o
en sus formas elementales-- sobre la tierra o en su interior. El término salsal,
que aparece en tres versículos de este sura y también en 55:14, añade una
nueva dimensión a este concepto. Según la mayoría de las autoridades
filológicas, denota arcilla seca que produce sonido (e.d., al ser
golpeada); y dado que se emplea en el Quran exclusivamente con referencia
a la creación del hombre, parece contener una alusión a su capacidad para
el lenguaje articulado, que distingue al hombre de todas las demás
especies animales, y también a la fragilidad de su existencia (cf. la
expresión como cerámica en 55:14). Como muestra la construcción de
la frase, este salsal se dice que evolucionó
(Rasi) a partir de hama --que,
según algunas autoridades, es el plural de hama,
y significa barro oscuro y fétido o cieno oscuro-- mientras que
el adjetivo participial masnún
que califica a este nombre denota, como señala Rasi, tanto modificado
(e.d., en su composición) como modelado: de ahí que traduzca esta
expresión por transmutado, que en cierto modo combina los dos
significados susodichos. A mi entender, nos hallamos ante una descripción
del medio biológico primigenio del cual ha evolucionado la arcilla
sonora --la matriz, por así decirlo-- del cuerpo físico del hombre con
arreglo al plan divino de la creación.
[25]
Cf. 55:15 --de la confusa llama del fuego (marich
min nar): e.d., de elementos incorpóreos. El nombre al-yann,
traducido por mí como seres invisibles, es en realidad singular, y
denota aquí la especie de estos seres o fuerzas particulares, un uso
similar al del singular hombre (al-insán)
para designar a la entidad colectiva la humanidad. La etimología de
la palabra yann (cuyo plural es yinn)
ha sido ya esbozada en la nota 86 de 6:100, y el Apéndice III presenta un
examen más detallado de su significado.
[26]
Cf. 2:30-40 y las notas correspondientes, así como 7:11-18. El carácter
alegórico de todos los pasajes que se ocupan de la creación del hombre y
de la orden de Dios a los ángeles de que se postraran ante él, queda de
manifiesto en las palabras de Dios, Voy a crear un ser humano...; y
cuando lo haya formado del todo..., etc.: pues es evidente que no es
preciso en realidad un lapso de tiempo para que Dios complete una creación
Suya --ya que, cuando decreta la existencia de algo, le dice tan sólo:
Sé --y es (cf. 2:117, 3:47 y 59, 6:73, 16:40, 19:35, 36:82 y
40:68). El que Dios insufle algo de Su espíritu en el hombre es
obviamente una metáfora de la vida y la consciencia --o sea, el alma-- que
Él le concede.
[27]
Véase la nota 10 de 7:11. Acerca de la significación más profunda de esta
rebelión, véase la nota 31 más abajo.
[28]
Lit., sobre ti.
[29]
Véase sura 7, nota 11.
[30]
Lit., Tus siervos sinceros: e.d., aquellos que por ser de tal modo
conscientes de Dios, ninguna seducción de Satán puede extraviarles.
(Véase la nota 32 más abajo.)
[31]
E.d., esto es lo que Yo he dispuesto --a saber, que Iblís (o Satán)
haya de tentar al hombre, pero que no tenga poder para seducir a quienes son
realmente conscientes de Dios. El Quran pone así de manifiesto que Satán,
a pesar de su ostensible rebelión contra Su Creador, cumple una función
definida en el plan de Dios: la de ser el tentador universal que permite al
hombre ejercitar la libertad de elección entre el bien y el mal que Dios le
ha dado, y convertirse así en un ser dotado de libre albedrío moral. (Véase
acerca de esto 19:83, y también la nota 26 de 2:34 y la nota 16 de 7:24.)
[32]
Lit., excepto aquel que te seguirá de entre quienes están hundidos en
el error. (Cf. 14:22, según el cual Satán se dirigirá a sus antiguos
seguidores en el Día del Juicio con estas palabras: no tenía yo en
absoluto poder sobre vosotros: pero os llamé --y vosotros me
respondisteis.) Esta frase constituye la diferencia esencial entre este
pasaje y aquel otro, similar a él, en 7:11-18.
[33]
Lit., tiene siete puertas, [con] una porción de ellos asignada para cada
puerta. Esto significa probablemente siete grados de infierno, e.d.,
del castigo que aguarda, en la Otra Vida, a los seguidores de Satán
según la gravedad de sus pecados (Rasi; Qatada, a quien Tabari cita, ofrece
una explicación similar). Debe tenerse presente que en el Quran se alude
al concepto de infierno por medio de siete nombres distintos, todos
ellos metafóricos (--necesariamente, ya que se refieren a lo que el Quran
describe como al-gaib, algo que
está fuera del alcance de la percepción humana): a saber, nar
(fuego, que es el término genérico), yahannam
(infierno), yahim (fuego
abrasador), saiir (llama
abrasadora), saqar (fuego
del infierno), lasa (fuego
crepitante) y hutama
(tormento demoledor). Dado que, como he mencionado ya, estos nombres
del castigo en el más allá son evidentemente alegóricos, podemos también
asumir que las siete puertas del infierno tengan ese mismo carácter,
y signifiquen siete accesos [o vías] al infierno. Es bien
sabido, además, que en las lenguas semíticas --y en especial en el árabe
clásico-- el número siete se emplea a menudo en el sentido de
varios o diversos (cf. Lisán
al-Aarab, Tach al-Aarús,
etc.): y por tanto la susodicha frase coránica bien podría significar
diversas vías de acceso al infierno --en otras palabras, muchas
formas de pecar.
[34]
E.d., al ser todos iguales en dignidad, y estar por tanto libres de envidia.
Tal como señala Rasi, el plural surur
(sing. sarir), que significa
primordialmente divanes o lechos, o, a veces, tronos,
significa también asientos [o tronos] de eminencia o de
felicidad (surúr), pues es
posible que de esta última palabra se deriven el nombre sarir
y su plural surur. La cualidad sublime de estos lechos de felicidad se
acentúa en algunos casos mediante expresiones como incrustados de oro
(56:15) o elevados (88:13).
[35]
Lit., nunca serán obligados a salir de allí.
[36]
Rasi, en su comentario a los versículos anteriores, observa que la
declaración relativa al perdón y la gracia de Dios contiene un énfasis
triple --expresado mediante la repetición del pronombre personal ana
referido a Dios, y el artículo definido al
delante de los dos adjetivos participiales-- mientras que en la mención de
Su castigo a los pecadores recalcitrantes no existe tal acentuación. (Cf.
6:12 --y la nota 10 correspondiente-- así como 6:54, en los cuales se
afirma que Dios se ha prescrito a Sí mismo la ley de la
misericordia.)
[37]
Para un relato más detallado de la historia de Abraham y los emisarios
celestiales, véanse los versículos 69-76 de sura 11 (Hud),
que fue revelado poco antes que este sura. La conexión entre esta historia
y el énfasis anterior sobre la gracia de Dios está en las palabras de
Abraham (en el versículo 56 más abajo), Y, ¿quién --sino los que están
extraviados por completo-- podría desesperar de la gracia de su
Sustentador? Así también, las referencias posteriores (en los versículos
58-84) a las comunidades depravadas que fueron destruidas por no dar crédito
a las advertencias de sus profetas quieren, obviamente, ilustrar el opuesto
de la gracia de Dios, a saber, Su inevitable castigo de la conducta perversa
deliberada y pertinaz (versículo 50 más arriba).
[38]
Acerca de las razones de la aprensión de Abraham y Sara, véase 11:70.
[39]
E.d., que será un profeta.
[40]
Lit., Te hemos anunciado la buena nueva de la verdad --e.d., de la
verdad dispuesta por Dios (Ibn Abbas citado por Rasi).
[41]
E.d., a la gente de Sodoma (véase también 7:80-84 y 11:77-83).
[42]
Véase 7:83 y la nota 66 correspondiente, así como 11:81 y 66:10. Mi
interpolación de las palabras de la cual dice Dios se hace obligada
por el uso elíptico del verbo qaddarna
--el cual, en su significado de Nosotros hemos dispuesto o
decretado, es un acto que en el Quran se atribuye sola y
exclusivamente a Dios. Como he señalado repetidas veces en mis notas, el
que Dios disponga que un pecador cometa un pecado o el que
decrete que permanezca sordo a la voz de la verdad es una metonimia de
la ley natural instituida por Él, y que ha sido explicada en sura 2, nota
7; alude también, en términos generales, a la presciencia absoluta de
Dios, que sabe cómo actuará cualquiera de Sus criaturas en una situación
dada (Samajshari). Véase también la nota 56 de 11:34 y la nota 4 de 14:4.
[43]
Dando a entender que podrían ser agredidos por la gente malvada de su
ciudad: cf. 11:77 y la nota 107 correspondiente.
[44]
Lit., eso que han estado continuamente (kanu)
poniendo en duda --e.d., la desgracia que es consecuencia inevitable, en
este mundo o en el más allá, de la conducta perversa deliberada: una
predicción de la que tan a menudo se burlan los propios pecadores (cf.
6:57-58, 8:32, 11:8, y las notas correspondientes). En mi opinión, esta
frase constituye la razón de que se repitan, en este sura, las historias
del pueblo de Lot y de las demás comunidades antiguas que fueron castigadas
por sus continuas transgresiones de las leyes morales.
[45]
Lit., te hemos traído [o hemos venido a ti con] la verdad.
[46]
Para una explicación de este mirar atrás metafórico, véase sura
11, nota 112.
[47]
Lit., segados.
[48]
Sc., de la llegada de los apuestos extranjeros. Véase también
7:80-87 y 11:77-79, así como los notas pertinentes.
[49]
Lit., todo el mundo (al-aalamin):
obviamente, por ser Lot extranjero en Sodoma --ya que había venido de
Mesopotamia, su país de origen y también el de Abraham (véase sura 11,
nota 102)-- y por haber provocado con anterioridad la ira de los sodomitas
con sus censuras morales (cf. 7:80-82).
[50]
Véase sura 11, nota 109.
[51]
Las dos interpolaciones anteriores se basan en el comentario de Samajshari a
este versículo. El juramento como que vives dice, textualmente,
Por tu vida.
[52]
Acerca del significado del término saiha,
traducido por mí como el estruendo del castigo [de Dios], véase sura
11, nota 98.
[53]
Véase sura 11, nota 114.
[54]
En su significado pleno, el término mutawassim
designa a aquel que aplica su mente al estudio del aspecto externo de
algo a fin de comprender su naturaleza real y sus características intrínsecas
(Samajshari y Rasi).
[55]
La existencia de ese camino, que iba desde el norte del Hiyás hasta Siria,
bordeando el mar Muerto --y al noreste del cual se hallaban situadas Sodoma
y Gomorra-- se ha visto sorprendentemente confirmada por unas fotografías aéreas
publicadas recientemente por la American School of Oriental Studies (New
Haven, Connecticut). Dichas fotografías muestran claramente este antiguo
camino como una banda oscura que serpentea hacia el norte, manteniéndose más
o menos paralela a la orilla oriental del mar Muerto.
[56]
Como puede verse en 26:176 ss., los habitantes de los valles boscosos (al-aika) eran la gente de Madián, que rehusaron obedecer a su
profeta, Shuaaib, y fueron por ello destruidos, al parecer por un terremoto
y/o una erupción volcánica (cf. 7:85-93 y 11:84-95).
[57]
E.d., el pueblo de Lot y el de Shuaaib, que habitaban regiones adyacentes (véase
sura 7, nota 67), y cuya suerte debiera ser un ejemplo tan claro como el
camino que atraviesa las regiones un día habitadas por ellos.
[58]
E.d., la tribu de Zamud (véase sura 7, nota 56), que habitó en tiempos pre-islámicos
la región de Al-Hichr, en el extremo septentrional del Hiyás, al sur del
oasis de Taima. La historia de los zamudeos se encuentra en 7:73-79.