Muhammad,
su vida
basada en las fuentes más antiguas
Capítulo 19Aws y Jazrach |
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Las
tribus de Aws y Jazrach tenían alianzas
con algunas de las tribus judías que vivían
junto a ellas en Yathrib. Pero las
relaciones entre unos y otros a menudo
eran tensas y cargadas de hostilidad,
debido en gran parte a que los monoteístas
judíos, conscientes de ser el pueblo
elegido por Dios, despreciaban a los árabes
politeístas, mientras que al mismo tiempo
tenían que mostrarles cierto respeto a
causa de su mayor poderío. En momentos de
aspereza y frustración se sabía que los
judíos decían: "Prácticamente ha
llegado ya el tiempo de un Profeta que
tiene que ser enviado; con él os daremos
muerte, del mismo modo que Ad e Iram
fueron muertos."' Y a sus rabinos y
adivinos, cuando se les preguntaba por dónde
vendría el Profeta; siempre habían señalado
en la dirección del Yemen, que era también
para ellos la de la Meca. Así pues,
cuando los árabes de Yathrib oyeron que
de hecho un hombre en la Meca se
proclamaba ahora profeta, aguzaron bien
los oídos, y su interés se acrecentó
cuando se les contó algo sobre su
mensaje, porque ya les eran familiares
muchos de los principios de la religión
ortodoxa. En momentos de mayor distensión,
los judíos les hablaban con frecuencia de
la Unidad de Dios y de los fines últimos
del hombre, y discutían juntos sobre
estos temas. La idea de que resucitarían
de la muerte era especialmente difícil de
aceptar para los politeístas, y,
advirtiendo esto, uno de los rabinos había
señalado hacia el sur y había dicho que
de allí estaba a punto de llegar un
Profeta que afirmaría la verdad de la
Resurrección. Pero
en general, mientras que los árabes se
mostraban a favor del hombre pero
contrarios al mensaje, los judíos estaban
a favor del mensaje pero contra el hombre.
Porque ¿cómo podría enviar Dios un
Profeta que no fuera del pueblo elegido?
Con todo, cuando los peregrinos traían a
Yathrib noticias del Profeta los judíos
se interesaban a pesar suyo y
vehementemente interrogaban para que les
diesen más detalles. Cuando los árabes
del oasis se dieron cuenta de esta
vehemencia y vieron de qué modo la
naturaleza monoteísta del mensaje
aumentaba diez veces más el interés de
los rabinos, no pudieron evitar sentirse
impresionados, como lo estaban los mismos
portadores de las nuevas. Mientras estaban esperando una respuesta el Profeta se acercó a ellos y les preguntó si querían algo mejor que aquello a por lo que habían venido. Le dijeron que qué podría ser, y él les habló de su misión y de la religión que había recibido la orden de predicar. Luego les recitó algo del Corán, y cuando hubo terminado, un joven llamado Iyas, hijo de Muadh, exclamó: "¡Compañeros,
por Dios que esto es mejor que aquello a
por lo que vinimos!", pero el jefe de
la delegación tomó un puñado de tierra
y lo arrojó a la cara del joven,
diciendo: "¡Cállate! ¡Por mi vida,
hemos venido a por otra cosa!" Iyas
se quedó callado y el Profeta los dejó.
El Quraysh denegó su petición de ayuda y
se volvieron para Medina. Poco después de
esto murió Iyas, y aquellos que
presenciaron su muerte dijeron que,
incesantemente, lo habían escuchado dar
testimonio de la Unidad de dios, y
magnificarlo, alabarlo y glorificarlo
hasta el final. De este modo, se le
reconoce como el primer hombre de Yathrib
que abrazó el Islam. |