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| LA SEPTIMA OBLIGACIÓN
es lealtad y sinceridad. El significado de lealtad es continuidad en el amor y su mantenimiento hasta la muerte y después de su muerte con sus hijos y compañeros. Porque el amor se basa en el interés por la Otra Vida. Si se rompe antes de la muerte el trabajo es inútil y es esfuerzo malgastado. El Profeta (que Allah le bendiga) dijo: Entre los siete que Dios guarda en Su sombra están también dos hombres que se quieren por el amor de Dios, de modo constante, tanto juntos como separados. Alguien dijo: Un poco de lealtad después de la muerte es mejor que mucha durante toda la vida. Se cuenta que el Profeta (que Allah le bendiga) en una ocasión dio una bienvenida calurosa a una anciana que le invitó. Cuando le preguntaron sobre ello respondió: Solía venir a vernos cuando Khadija aún se encontaba entre nosotros, y honrar la verdadera amistad es parte del Din. Lealtad al hermano incluye consideración hacia todos sus compañeros, parientes y personas dependientes. Tenerlas en cuenta es una obligación mayor que tener en cuenta al propio hermano, pues su alegría en cuidar de todos cuantos dependen de él es mayor. Nada demuestra tanto la fuerza de la compasión y del amor como hacerlo extensivo desde el amado hasta todos los que están a su cargo. Tu corazón debe distinguir ¡incluso al perro de su puerta de todos los demás perros!. Cuando la lealtad para mantener el amor se rompe, Shaetán obtiene con ello un maligno placer, porque envidia a dos personas que se ayudan para hacer buenas obras, pero aún más envidia a dos hermanos, unidos en hermandad y cariño por el amor de Dios y se esfuerza por echar a perder lo que hay entre ellos. Allah (Alabado sea) dijo: Di a mis siervos que hablen de la mejor manera que puedan. Shaetán les malquista. Shaetán es para el hombre un enemigo declarado. (Qur'an 17.53) Y dijo en la historia de José: ...luego de haber sembrado Shaetán la discordia entre yo y mis hermanos. (Qur'an 12.100) Se ha dicho que si hay una ruptura entre dos que se han hermanado en el nombre de Dios, ella sólo puede tener lugar a causa de una falta cometida por uno de ellos. Bishr solía decir: Cuando la criatura se resiste en obedecer a Dios, Dios le priva a él de algún íntimo. Esto es porque los hermanos son una distracción de las preocupaciones y una ayuda en el Din. Ibn al-Mubarak dijo: La cosa más dulce es la compañía de los hermanos y volver a estar acomodado. Afecto duradero es el que se tiene por el amor de Dios. El que tiene cualquier otro objeto desaparece al desaparecer dicho objeto. Un fruto del afecto por el amor de Dios es que la envidia no puede coexistir con él, tanto en el Din como en cuestiones mundanas. ¿Como se puede envidiar a un hermano cuando todo el beneficio de lo que es suyo favorece a uno mismo? Así es como Allah (Alabado sea) describe a los que se aman por Su amor: Los ya establecidos en la Casa y en la fe desde antes de su llegada, aman a los que han emigrado a ellos, no codician lo que se les ha dado y les prefieren a sí mismos, aun si están en la penuria. Los que se guarden de su propia codicia, esos prosperarán. (Qur'an 59.9) Si encontraran necesidad habría envidia. Parte de la lealtad es no dejar que la relación con el hermano degenere en la humillación. Si uno adquiere importancia, ve que su autoridad se extiende y su dignidad aumenta y, bajo tales nuevas cirscuntancias, se enseñorea sobre su hermano, es injusto. El poeta dijo: Cuando el noble goza de éxito recuerda a los que le dispensaron su amistad en su estado humilde. Uno de los primeros creyentes aconsejó a su hijo con estas palabras: Hijo mío, no tomes por compañero a un hombre a menos que se acerque a ti cuando le necesites y no tenga celos cuando puedas apañarte sin él. Cuando su estado se eleve no debe imponerse. Un hombre prudente dijo: Si tu hermano adopta una posición de autoridad, pero permanece constante en la mitad de su afecto, ya está bien. Al- Rabi' dijo que Al- Shafi'i (que Allah tenga misericordia de él) se hermanó con un hombre de Bagdad. Este hermano se convirtió en el gobernador de Al-Saybayn y cambió su actitud hacia él. De modo que Al-Shafi le escribió estas estrofas: ¡Fuera de aquí! Porque mi corazón está libre de tu afecto. Pero aún no por un divorcio irrevocable: Si cambias, sólo ha habido un repudio. Y tu afecto todavía tiene dos oportunidades conmigo. Si rehusas por tercera vez, la ruptura será definitiva: ¡Entonces qué inútil te será la gobernación de Al-Saybayn!. Has de saber que la lealtad no implica apoyar a un hermano en lo que es contrario a la verdad en cuestiones del Din. De hecho en tal caso la lealtad exige la oposición. Al-Shafi'i (que Allah esté complacido con él) tomó como hermano a Muhammad ibn Abd al- Hakam. Fue su compañero más cercano y constante y solía decir: ¡Tan sólo él me retiene en Egipto! Cuando Muhammad enfermó Al- Shafi'i (que Allah tenga misericordia con él) le visitó y dijo: Si mi amigo querido enferma, estoy presto a visitarle. Entonces enfermo también de preocupación por él. Mi amigo querido viene a visitarme. Y, al verle, me curo. La gente esperaba que, en vista de la sinceridad de su mutuo afecto, Al-Shafi'i le confiaría el liderazgo de su círculo después de su muerte. A Al-Shafi'i le preguntaron cuando estaba moribundo (que Allah tenga misericordia de él): ¿A los pies de quién hemos de sentarnos cuando tu partas, oh Abu Abdullah! Entonces Muhammad ibn Abd-Al-Hakam que estaba en la cabecera se apartó para que pudiera indicarle. Pero Al-Shafi'i dijo: ¡Gloria a Allah! ¿Puede haber alguna duda? ¡Abu Ya'qub al-Buwayti es el hombre! Así las previsiones de Muhammad se hicieron pedazos y los seguidores de al-Shafi'i se volvieron a al-Buwayti. Aunque Muhammad había aprendido la doctrina completa de su maestro, sin embargo al-Buwayti era más adecuado y más próximo a la continencia y a la piedad. De manera que al-Shafi'i fue sincero con Allah y con los musulmanes. Renunció a la hipocresía, prefiriendo el placer de Allah (Alabado sea) al placer de la gente. Tras su muerte, Muhammad ibn Abd-Al-Hakam abandonó su escuela y volvió a la escuela de su padre y al estudio de los libros de Malik (que Allah tenga misericordia de él), convirtiéndose en uno de los mayores continuadores de Malik (que Allah tenga misericordia de él). Al-Buwayti prefirió la abstinencia y la soledad. No se apegó a la compañia ni a sentarse en el círculo. Se dedicó a la adoración y compiló Kitab al-Umm, que ahora se atribuye a Al-Rabi'ibn Sulayman y se incluye bajo su nombre. En realidad fue Al-Buwayti quien lo compiló, aunque no hizo mención de su nombre ni lo adscribió a sí mismo. Al-Rabi' añadió cosas, lo editó y lo publicó. La cuestión es que esta parte de la lealtad y el amor completos es sinceridad hacia Allah. Al-Ahnaf dijo: La hermandad es una esencia sutil. Si no la guardas, la expones a desgracias. Así que usa tu autocontrol para guardarla, incluso hasta el punto de disculpar a quien te ha dañado y con contento para que no exageres tus propias virtudes o los fallos de tu hermano. Una de las marcas de la veracidad, sinceridad y perfecta lealtad es la de ser extremadamente cauteloso con la separación y tímido sobre sus motivos de forma instintiva. Como se ha dicho: Los azares del destino me parecen cuestiones triviales, excepto la partida de los amigos. Ibn Uyayna recitó su estrofa y dijo: Me he reunido con gente de la que he estado separada durante treinta años, sin imaginar nunca que su añoranza había dejado mi corazón. Lealtad incluye no escuchar cotilleos sobre tu amigo, en especial por parte de alguien que pretende ser buen amigo de aquel para evitar sospechas, pero habla sin medir sus palabras y dice cosas acerca del amigo que perturban el corazón. Esta es una de las estratagemas más sutiles para provocar peleas. El afecto de quien es incapaz de protegerse de esto no puede durar mucho. Alguien dijo a un hombre juicioso: He venido como pretendiente de tu afecto. He establecido tres cosas que deberás cumplir. ¿Cuales son?. No prestes oídos a las murmuraciones sobre mí. No te opongas a mí. No me hagas actuar apresuradamente. La lealtad incluye el no hacer amistad con el enemigo de tu amigo. Al -Shafi'i (que Allah tenga misericordia de él) dijo: Si tu amigo obedece a tu enemigo, ambos
comparten la anemistad hacia ti. |