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| LA QUINTA OBLIGACIÓN
es el perdón de los errores y flaquezas. El fallo de un amigo puede ser de dos clases; por la comisión de una ofensa en el Din; o en su obligación hacia ti, por una omisión en sus deberes de hermandad. En el caso del Din, cuando comete una ofensa y persiste en ella, debes aconsejarle amablemente para que subsane su deficiencia, ponga sus asuntos en orden y vuelva a un estado correcto y virtuoso. Si eres incapaz de ello y el se obstina, en este punto hay divergencia en los métodos seguidos por los Compañeros y Seguidores del Profeta, en cuanto a mantener su afecto o cortar relaciones. Abu Dharr (que Allah esté complacido con él) favoreció la severidad. Dijo: Si tu hermano ignora sus obligaciones, ódiale como solías amarle. Consideraba que ésta era la actitud dictada por el amor y el odio en interés de Allah. Abu'l-Darda y un grupo de los Compañeros tomaron la actitud opuesta. Abu'l-Darda dijo: Si tu hermano altera y cambia su opinión no le dejes a causa de ello, porque tu hermano a veces estará torcido y otras veces derecho. Ibrahim al-Nakha'i dijo: No rompas con tu hermano y no le vuelvas la espalda por una falta que haya cometido, porque puede cometerla hoy y abandonarla mañana. Dijo también: No le digas a la gente el error de un sabio, porque el sabio puede cometer un error y después corregirlo. Según la tradición: Ten cuidado con el error de un sabio. No cortes con él sino que espera su regreso. Se cuenta que Umar en una ocasión se interesó sobre un hombre que había tomado como hermano y que había marchado a Siria. Preguntó a alguien que venía de estar con él: ¿Qué ha estado haciendo mi hermano? Ese hombre es hermano de Shaetán. ¿Cómo dices? Si, ha cometido los mayores pecados, incluso se ha dado a la bebida. Diciendo a su informante que le hiciera saber cuándo pensaba volver, Umar escribió a su hermano: En el nombre de Dios Misericordioso. Ha' Mim. El Libro desciende procedente de Dios, el Poderoso, el Omnisciente. Que perdona el pecado, acepta el arrepentimiento, es terrible en el castigo... (Qur'an 40. 1-3) Recordarle esta cita del Qur'an fué su forma de amonestarle. Su hermano lloró cuando leyó la carta, diciendo: Allah dice la verdad y Umar me aconseja sinceramente. Esto le hizo arrepentirse. Hay una historia de dos hermanos, uno de los cuales estaba afligido con un deseo. Se lo reveló a su hermano y dijo: Tengo una mancha, de forma que si quieres puedes considerarte libre de mi contrato de hermandad contigo. Pero el otro dijo: Yo no voy a disolver nuestro contrato a consecuencia de tu error. Entonces estableció un pacto entre Allah y él de que no comería ni bebería hasta que Allah curara a su hermano de su pasión. Durante cuarenta días le preguntó sobre su deseo. Su hermano siguió diciendo que su corazón se mantenía en la misma situación, de forma que se consumía de pena y hambre. Al cabo de cuarenta días la pasión abandonó el corazón de su hermano, quien le dio la noticia. Por fin comió y bebió, habiendo casi perecido de emaciación y sufrimiento. Se relata en las historias de la Gente de Israel que dos hermanos piadosos subieron a la montaña. Uno de ellos bajó a la ciudad para comprar un poco de carne. Vio a una ramera en la carnicería, la contempló, se enamoró de ella y se la llevó a un lugar discreto para copular con ella. Después de permanecer tres noches en su compañía, le dio vergüenza volver con su hermano a causa de su ofensa. Mientras tanto, su hermano le echó de menos y se sintió preocupado por él. Bajó a la ciudad y preguntó por él hasta que le condujeron donde estaba. Entonces entró y le encontró sentado con la chica. Le abrazó y empezó a besarle y estrecharle, pero el otro, al estar tan avergonzado, negó que le conociera. Entonces dijo: Ven hermano mío, conozco tu condición y tu historia, aún así nunca te he querido ni apreciado más que en este momento. Ahora, al darse cuenta de que lo ocurrido no le había rebajado a los ojos de su hermano, se levantó y se fue con él. Esto refleja una escuela de pensamiento que es más sutil y penetrante que la de Abu Dharr (que Allah esté complacido con él), aunque el suyo sea más propio y seguro. Quizás preguntes cómo puedo considerar el otro punto de vista más sutil y penetrante. Puedes argüir que no es permisible continuar con un contrato de hermandad con alguien que comete una falta de esta índole y que, en tal caso, el contrato debe disolverse; porque al igual que una relación legal se mantiene mientras existe una causa que la motiva, de forma análoga debe disolverse cuando ésta deje de estar presente. En el caso de la hermandad, la causa motivante es la asistencia mutua en el Din, y ésta no sobrevive a la comisión de la ofensa. Sin embargo, cuando hablo de una opinión más sutil, me refiero a que la ternura, el consuelo y la benevolencia son más efectivos para llamar e inspirar el arrepentimiento. Porque si se está en compañía el sentimiento de vergüenza se mantiene, mientras que si las relaciones se rompen, los impulsos, alejados de la camaradería, se obstinarán y persistirán en su actitud. Cuando me refiero a ella como más penetrante, quiero decir que la hermandad es un contrato con las mismas bases que la lealtad a quién está en una posición gobernante; una vez establecida, la obligación queda confirmada y lo que el contrato implica debe cumplirse. Cumplimiento que incluye el no descuidar los días de necesidad y pobreza y la pobreza en materia del Din es más aguda que la pobreza material. La calamidad le aflige y la adversidad le hiere, como consecuencia de ello su Din se empobrece. Por lo tanto hay que vigilarle y cuidarle en lugar de abandonarle. Necesita amabilidad constante para ayudarle a salvarse del desastre en el que se ha precipitado. Hermandad es provisión para las vicisitudes y accidentes del momento, y esta es la más dura de las desgracias. Aún más, si el hombre de malas costumbres disfruta de la compañía de los temerosos y observa su temor y su constancia, pronto volverá a la rectitud y se avergonzará de su conducta. De hecho, un hombre perezoso en el compañerismo, junto a uno diligente, se verá incitado por él a la diligencia. Ja'far ibn Sulayman dijo: Cuando flaquee en mis labores miraré a Muhammad ibn Wasi' y su actitud de obediencia, de manera que recupere mi energía para la adoración, mi pereza me deje y pueda trabajar durante una semana. Esta es la prueba: el compañerismo es un lazo de carne, como los lazos de sangre, y no está permitido volver la espalda a un pariente a causa de una ofensa. Así Allah (Alabado sea) dijo a Su Profeta (que Allah le bendiga y le dé Paz), en relación con sus familiares: Si te desobedecen, di: "Yo no soy responsable de lo que hacéis". (Qur'an 26.216) No le hizo decir "Yo no soy responsable de vosotros", en consideración al deber de parentesco y los lazos de consanguinidad. A esto Abu'l-Darda comentó cuando le preguntaron: ¿No odias a tu hermano cuando ha hecho esto y lo otro? y él replicó: Sólo odio lo que ha hecho, por lo demás él es mi hermano. La hermandad del Din es más firme que la hermandad de parentesco. A un hombre de recto juicio le preguntaron: ¿A quién quieres más, a tu hermano o a tu compaero?. Sólo amo a mi hermano si es mi compañero. Al-Hasan solía decir: ¡Cuántos hermanos no han nacido de tu madre!. Por consiguiente se dice que el parentesco necesita afecto, pero el afecto no necesita del parentesco. Ja'far al-Sadiq (que Allah esté complacido con él) dijo: El afecto de un día es relación. El de un mes es parentesco. El de un año es un vínculo de sangre. Si alguien lo destruye Allah le destruirá a él. El cumplimiento del contrato de hermandad es obligatorio, una vez que se ha establecido. Esta es nuestra advertencia a la cuestión acerca de iniciar una hermandad con el de moral débil, si no tiene derechos previos. Si tiene una conexión previa a través del parentesco, no es correcto romper con él; por el contrario, se debe intentar mejorarle. Apoyamos nuestra opinión en la evidencia de que no es censurable ni reprensible evitar el iniciar relaciones de hermandad y compañerismo; de hecho algunas autoridades sostienen que es preferible que cada cual siga su camino. Pero interrumpir la continuidad de la hermandad está prohibido y es intrínsecamente censurable. Se sitúa en relación con la evitación inicial como el divorcio respecto a la evitación del matrimonio, ya que el divorcio es más odioso para Allah (Alabado sea) que la evitación del matrimonio. El Profeta (que Allah le bendiga y le dé Paz) dijo: La peor de las criaturas de Allah es la que propaga la calumnia, separando a los seres queridos. Uno de los primeros creyentes dijo, acerca de ocultar los errores de los hermanos: A Shaetán le gusta poner a tu hermano en tales situaciones para que tu le rehuyas y rompas con él. ¡Cuánto cuidado has de tener con lo que quiere tu Enemigo! Esto es porque causar separación entre los que se quieren es una de las cosas que Shaetán quiere, así como la comisión de pecados. Si Shaetán consigue uno de sus propósitos, ¡no hay que facilitarle el segundo!. El Profeta (que Allah le bendiga y le dé Paz) aludió a esto cuando un hombre difamó a otro, que había cometido una abominación, pues le contuvo diciendo: ¡Para! ¡No ayudes a Shaetán contra tu hermano!. Todo esto aclara la distinción entre continuación e iniciación, puesto que hay que evitar mezclarse con el inmoral, así como hay que evitar la separación del ser querido y de los hermanos. Quien es libre para caminar al unísono con otro no es igual que quien no es libre. Hemos visto que evitar el contacto y guardar distancias es preferible. Sobre la continuidad de aquello que ya se ha emprendido hay cierta discrepancia, aunque cumplir con la obligación de la hermandad es el mejor camino. Todo lo dicho anteriormente se refiere a los errores en el Din del hermano. En cuanto a sus errores en materia de hermandad, los cuales provocan alejamiento, no hay discrepancias en que el camino correcto es perdón y paciencia. De hecho, cuando es posible una buena interpretación o presentar una excusa sea obvia o inverosímil ello es una exigencia de la hermandad. Se ha dicho que debes buscar setenta excusas para los delitos de tu hermano y si tu corazón no acepta ninguna de ellas debes culparte a ti mismo, diciéndole a tu corazón: ¡Qué duro eres! Tu hermano presenta setenta excusas y todavía no le aceptas. ¡Tu eres el que está en falta y no tu hermano!. Incluso si parece imposible ver las cosas bajo una buena luz no tienes que enfadarte, si puedes evitarlo, aunque esto puede ser pedir demasiado. Al-Shafi'i (que Allah tenga misericordia de él) dijo: Si a un hombre le provocan y no se enfada, es un asno. Si un hombre tiene motivo de satisfacción y no está satisfecho, es un demonio. ¡No seas un asno o un demonio!¡Dale a tu corazón motivo para estar satisfecho contigo como embajador de tu hermanoy ten cuidado de no ser un diablo, fallándole en aceptarle!. Al-Ahnaf dijo: La obligación de un compañero es soportar tres cosas:la equivocación de la ira, la equivocación de la excesiva familiaridad y la equivocación de los defectos. Otro dijo: Nunca difamo a nadie; porque si el que me difama a mi es noble estoy obligado a perdonarle, mientras que si no lo es, no dejo que mi honor sea su objetivo. Entonces ideó este verso: Perdono la falta del noble por humildad.Ignoro el abuso del vil por nobleza. Otro poeta dijo: Toma de tu amigo lo que es puro y deja la escoria. Esta vida es demasiado corta para pelear y discutir. Cuando tu hermano te pide disculpas acepta su excusa tanto si miente como si dice la verdad. El Profeta (que Allah le bendiga y le dé Paz) dijo: Si el hermano de un hombre se disculpa ante él y éste no acepta su excusa, incurre en una falta como la del recaudador [que recoge obligaciones no autorizadas por la Ley]. Dijo también (que Allah le bendiga y le dé Paz): El creyente es rápido para enfadarse, rápido para contentarse. No se describió a sí mismo sin enfadarse. Del mismo modo Allah (Alabado sea) dijo: "...y el que contiene su cólera". (Qur'an 3.134) No dijo "quien pierde su cólera". No suele ocurrir que a un hombre le hieran en su físico sin sentir dolor, aunque pueda soportarlo con paciencia. Pero así como el dolor de una herida es de la naturaleza del cuerpo físico, así el dolor causado por la ira pertenece a la naturaleza del corazón. No se puede eliminar, pero se puede controlar y reprimir y sus efectos se pueden calcular por la búsqueda de cura, venganza y revancha. Sin embargo, es posible refrenarse de actuar bajo su influencia. El poeta dijo: No puedes caminar junto a un hermano y no pillarle en algún extravío. ¿Qué hombre es perfecto? Abu Sulayman al-Darani dijo a Ahmad ibn Abi'l-Hawari: Si tomas a alguien por hermano en estos tiempos, no le pongas reparos a lo que tu desapruebas, porque quizás la respuesta que recibas va a ser peor que aquello de lo que te quejabas en primer lugar. Dijo Ahmad: En mi experiencia he encontrado que es así. Alguien dijo que paciencia con el daño causado por un hermano es mejor que reprenderle a cambio, aunque reprensión es mejor que ruptura y ruptura mejor que difamación. Si se llega a la difamación no debe haber demasiada malicia. Allah (Alabado sea) dijo: Quizás Allah cree afecto entre vosotros y aquellos a los que teníais por enemigos (Qur'an 60.7) El Profeta (que Allah le bendiga y le dé Paz) dijo: Sé constante en el amor a tu amigo porque un día puede convertirse en tu enemigo. Sé constante en odiar a tu enemigo porque un día puede convertirse en tu amigo. Umar(que Allah esté complacido con él) dijo: No dejes que tu amor se convierta en apego ni tu odio en destrucción. Es decir, no busques la destrucción de
tu compañero al coste de tu propia ruina. |