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| LA SEGUNDA OBLIGACIÓN
es ayudar personalmente a satisfacer las
necesidades, aliviándolas sin esperar a ser pedido y
dándoles prioridad sobre las necesidades particulares. También en este caso, como en el de las necesidades materiales, hay diferentes grados. El grado inferior consiste en atender a la necesidad cuando lo piden y se tiene en abundancia, haciéndolo con alegría y contento, mostrando placer y gratitud. Alguien dijo: Si pides a tu hermano que satisfaga una necesidad y no lo hace, recuérdaselo porque quizás lo ha olvidado. Si aún así no lo hace, dile "Allahu akbar" (Allah es el más grande) y recita este ayat : "A los muertos, Allah los resucitará" (Qur'an 6.36) Ibn Shubruma una vez alivió una gran necesidad de uno de sus hermanos, quien más tarde le llevó un regalo. ¿Qué es esto? preguntó Ibn Shubruma. Por el favor que me hiciste. ¡Quédatelo y que Allah te proteja!. Si pides a tu hermano algo que necesitas y él no se esfuerza en satisfacer tu necesidad, entonces purifícate para la oración, pronuncia cuatro takbir sobre él y cuéntale entre los muertos. Ja'far ibn Muhammad dijo: Me apresuro a satisfacer las necesidades de mis enemigos, a menos que me rechacen y prescindan de mí. Si esta es la actitud hacia los enemigos, ¿cuál será hacia los amigos?. Un musulmán de los primeros tiempos cuidaría del mantenimiento de la mujer e hijos de su hermano cuarenta años después de la muerte de éste, atendiendo a sus necesidades, visitándoles periódicamente y proveyéndoles con su riqueza de modo que sólo echaran de menos a la persona del padre; de hecho serían tratados mejor, incluso, que por el propio padre durante su vida. Era corriente que un hombre fuera regularmente a la puerta de su hermano y preguntara: ¿Tenéis aceite? ¿Tenéis sal? ¿Necesitáis algo?. Si se necesitaba algo él lo procuraría sin que su hermano se enterara. Así es como se manifiesta la hermandad y la compasión. Si un hombre no muestra compasión hacia su hermano en la misma medida que hacia sí mismo, entonces no hay bondad en lo que hace. Maymun ibn Mahran dijo: Si no sacas ventaja de la amistad de un hombre su enemistad no te herirá. El Mensajero de Allah (que El le bendiga y le dé Paz) dijo: Ciertamente Allah tiene recipientes en Su tierra, a saber, nuestros corazones. Y los recipientes más queridos para Allah (Alabado sea), son los más puros, fuertes y buenos: los más limpios de faltas, los más fuertes en la fe, los mejores para con sus hermanos. En resumen, la necesidad de tu hermano ha de ser como la tuya o incluso más importante que la tuya. Debes estar en guardia en tiempos de escasez sin descuidar su situación más de lo que descuidarías la tuya. Debes procurar que no se vea obligado a pedir ni a revelar su necesidad para reclamar ayuda. Al contrario, debes aliviarla como si no supieras que lo estás haciendo. No debes considerar ganado algún beneficio por lo hecho, sino que has de contar como una bendición el que acepte tu esfuerzo en su beneficio y tu atención con sus asuntos. No debes limitarte a satisfacer su necesidad, sino tratar desde el principio de ser incluso más generoso, de preferirle y ponerle delante de parientes e hijos. Al-Hasan solía decir: Nuestros hermanos son para nosotros más queridos que nuestras familias e hijos, porque nuestras familias nos recuerdan a este mundo mientras que nuestros hermanos nos recuerdan al Otro. Dice la tradición que cuando un hombre visita a su hermano, deseando reunirse con él, un ángel le dice por detrás: Has hecho bien y habrá una recompensa para ti en el Jardín del Paraíso. Ata dijo: Busca a tus hermanos en tres ocasiones. Si están enfermos, visítales. Si están ocupados, ayúdales. Si se han olvidado, recuérdales. Se cuenta que Ibn Umar estaba mirando a derecha e izquierda en presencia del Mensajero de Allah (que El le bendiga y dé Paz) quien le preguntó el motivo. El contestó: Hay alguien querido para mí y le estoy buscando pero no le veo. Si amas a alguien, pregunta su nombre, el nombre de su padre y dónde vive, y si está enfermo visítale y si está ocupado, ayúdale. Al-Sha'bi dijo respecto de un hombre que acompaña a otro del cual dice conocer el rostro pero no su nombre: Ese es el conocimiento de los tontos. A Ibn Abbas le preguntaron: ¿Quien es el más querido de los hombres para ti? El que se sienta en mi compañía, contestó. Dijo también: Si alguien se sienta en mi compañía tres veces sin tener necesidad de mí, ya sé dónde está situado en el mundo. Sa'id Ibn al-As dijo: Tengo tres deberes para mi acompañante: cuando se acerca, saludarle; cuando llega, acogerle; y cuando se sienta, hacerle sentir cómodo. Allah (Alabado sea) dijo: "Llenos de compasión los unos con los otros" (Qur'an 48.29). Estas palabras indican compasión y trato generoso. Parte de la compasión es no tomar en
solitario comida deliciosa ni disfrutar solo de una
ocasión de felicidad; al contrario la ausencia de un
hermano debe ser penosa y la separación triste. |